Tallín es la capital de Estonia, un país situado a orillas del mar Báltico, en el golfo de Finlandia, que en 1991 obtuvo su independencia de la antigua Unión Soviética junto con Letonia y Lituania. Fundada a principios de la Edad Media, adquirió mucha importancia como puerto comercial por su situación estratégica y perteneció a la Liga Hanseática. Esta encantadora ciudad conserva, como pocas en Europa, el ambiente de los siglos XIV y XV, por lo que su centro histórico (Vanalinn o ciudad vieja) es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997.

Si solo dispones de un día en la ciudad, no te preocupes, porque su centro se puede recorrer fácilmente en ese tiempo; hay que tener en cuenta que pasear por sus calles de cuento es uno de los mayores atractivos de la visita. Para que ya vayas con las ideas claras, aquí te contamos algunos lugares que no te puedes perder en tu visita a Tallín:

Qué ver en Tallín en un día

Muralla de la ciudad

Construida entre los siglos XIII y XV, tuvo un eminente carácter defensivo. Tiene casi 2 kilómetros de longitud y es una de las mejor conservadas de toda Europa. Hay un tramo restaurado que se puede recorrer entre las torres Kuldjala Torn, Sauna Torn y Nunna Torn.

Qué ver en Tallín en un día

Torres

La muralla llegó a tener hasta 46 torres defensivas, de las cuales se hay algunas famosas:

La torre Paks Margareeta o Margarita la Gorda, por su gran diámetro de 25 metros. Esta torre alberga el Museo Marítimo de Estonia o Eesti Meremuuseum.

También la torre Kiek in de Kök o Mirar en la Cocina, de 38 metros de altura y que data del siglo XV; alberga el Museo de la Ciudad y los túneles del bastión, que son el sistema de pasillos construidos debajo de los antiguos bastiones de la colina de Toompea, que domina la ciudad.

Puertas de acceso

Originalmente la muralla tuvo 6 puertas de acceso a la ciudad de las que hoy se conservan 2. La puerta de Viru, que data del siglo XIV, y es la principal puerta de acceso a la ciudad vieja. Conserva sus torres originales, una de las imágenes más típicas de Tallín.

La puerta Rannuvärav, que se encuentra cerca del puerto y tiene adosada la torre Paks Margareeta.

Plaza del Ayuntamiento o Raekoda Plats

Esta céntrica plaza, corazón de la ciudad con restaurantes y terrazas, era en la antigüedad el lugar donde se celebraba el mercado.

Qué ver en Tallín en un día

En ella destaca el edificio gótico del Ayuntamiento (Raekoda), construido entre los siglos XIV y XV. Tiene una torre octogonal de más de 60 metros de altura coronada por una veleta en forma de guerrero con una espada; es conocida como el Viejo Tomás (Vana Toomas) y es el símbolo de la ciudad. La torre, al igual que algunas salas del edificio, se puede visitar.

Llaman la atención las curiosas gárgolas verdes de metal que representan cabezas de dragón, en la parte alta de la fachada del edificio.

Enfrente del Ayuntamiento está la que se dice que es la farmacia más antigua del mundo, en  activo desde 1422, la Raeapteek.

Pasaje de Santa Catalina o Katariina käik

Este estrecho callejón empedrado une las calles Vene y Müürivah, y está cubierto por unos encantadores arcos de tejas. Una de las paredes del callejón pertenece a la iglesia de Santa Catalina, un antiguo convento dominico restaurado en el siglo XX. 

Qué ver en Tallín en un día

Iglesia de San Olav u Oleviste kirik

Es la iglesia más antigua de Tallín, construida en el siglo XII y dedicada al rey Olaf II de Noruega. Destaca su alta y puntiaguda torre, de unos 125 metros, que sobresale entre los tejados y a la que se puede subir por más de 200 escalones para admirar las vistas de la ciudad; antiguamente pudo tener función de vigilancia o para atraer comerciantes.

Catedral Alexander Nevsky

Situada en la cima de la colina Toompea, fue construida a finales del siglo XIX y se convirtió en uno de los templos ortodoxos más importantes del entonces imperio ruso. Son características sus cúpulas de cebolla y la fachada está decorada con algunos mosaicos.

Qué ver en Tallín en un día

Castillo de Toompea y Parlamento

Enfrente de la catedral se encuentra el edificio palaciego del Parlamento de Estonia, con su característica fachada rosa, que forma parte del castillo Toompea.

El castillo data del siglo XIII aunque fue reconstruido durante el XVIII; actualmente solo se conservan los muros norte y oeste. La torre más famosa del conjunto es llamada Pikk Hermann, y en ella ondea la bandera de Estonia.

Mirador de Patkuli

También en la colina Toompea, es el lugar desde el que se obtiene la imagen más típica de Tallín, con sus tejados y cúpulas, así como vistas del puerto y la parte más moderna de la ciudad.

Qué ver en Tallín en un día

Muy cerca está el mirador de Kohtuotsa.

Restaurante Olde Hansa

Comer en este restaurante es algo que no deberías dejar pasar si estás en el centro de Tallín. Es un lugar que recrea el ambiente de las tabernas medievales que vemos en las películas, con sus meseros vestidos según la época. Son tradicionales las almendras garrapiñadas y sus menús, que reproducen los platos que se tomaban por aquel entonces, sobre todo los de caza.

Otros puntos de interés para conocer son:

La catedral de Santa María o Toomkirik, la catedral de San Pedro y San Pablo, la iglesia de San Nicolás, la iglesia del Espíritu Santo o el palacio Kadriorg, este último en las afueras, a 2 kilómetros del centro. Si viajas en invierno, en la plaza del Ayuntamiento encontrarás uno de los mercadillos de Navidad más famosos de Europa.

Si dispones de más tiempo en Tallín o eres más de museos, la ciudad tiene un buen número de ellos. Además de los ya mencionados Museo Marítimo y Museo de la Ciudad, están en Museo de Arte Moderno, el Museo al Aire Libre, el Museo de Historia, el museo del palacio Kadriorg

Existe una tarjeta turística, la Tallinn Card, que permite entrada gratis a ciertas atracciones y al transporte.

¿Cómo llegar a Tallín?

La forma más común para llegar a Tallín desde Madrid es en avión, con escala en Helsinki o, en menor medida, en alguna otra ciudad europea como Frankfurt, Amsterdam o Riga; después es fácil llegar desde al aeropuerto al centro de la ciudad en tranvía o en autobús. También se puede tomar un avión hasta Helsinki y desde allí ir en ferry durante unas dos horas, pues las dos capitales se encuentran prácticamente una enfrente de la otra, separadas por poco más de 80 kilómetros de las aguas del golfo de Finlandia. Pero nosotros en particular llegamos por tierra, en tren desde San Petersburgo, como parte de una ruta por Rusia, Estonia y Letonia.

¿Ya tienes una idea de qué ver en Tallín en un día? Y tú, ¿conoces Tallín? ¿Añadirías algún imprescindible más para conocer?

¡¡Hasta el próximo post!!