Durante el fin de semana que visitamos Bayona, en el País Vasco Francés, también tuvimos oportunidad de conocer algo más de esta zona del suroeste de Francia. Fuimos a dos pueblitos que nos habían recomendado y que no nos defraudaron en absoluto, a pesar de la breve visita: Ainhoa y Sare.
Estos dos pueblo se encuentran en el listado de los pueblos más bonitos de Francia desde 1982, así que vale la pena pasar a conocerlos.

Qué ver en Ainhoa y Sare

AINHOA

Precioso pueblito con casitas de cuento, de estilo vasco, reconstruidas en los siglos XVII y XVIII tras la Guerra de los Treinta Años.
Fue fundado alrededor de uno de los ejes transfronterizos del Camino de Santiago y pensado como lugar de acogida para los peregrinos que se dirigían a Compostela.
En la calle principal, que es la carretera por la que se llega, está la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XIII, que tiene un reloj de sol y un campanario de 5 pisos al cual se puede subir por una escalera.
Qué ver en Ainhoa y Sare
No pudimos ver su interior por estar celebrándose una misa cuando llegamos, pero nos dimos por más que satisfechos a la par que sorprendidos con su espectacular cementerio.
Se trata de un relativamente grande conjunto de tumbas con esculturas y estelas discoidales adornadas con la cruz vasca, figuras geométricas, símbolos… Además, como el tiempo estaba lluvioso, ¡daba la impresión de estar en una película de terror!
Qué ver en Ainhoa y Sare
Detrás de la iglesia se encuentra el frontón, otro elemento tradicional de los pueblos vascos, que es el lugar en el que, además de practicar el famoso juego de pelota, se reúne la gente y donde se celebran las fiestas del pueblo.
Al final de la calle principal o carretera, en dirección a España, se encuentra el lavadero de Alaxurruta, bajando unas escaleras, famoso por haber sido visitado por Napoleón III.
Qué ver en Ainhoa y Sare
Por las calles pudimos observar las casas adornadas con ristras de los famosos pimientos del cercano pueblo de Espelette, que se ponen a secar a partir de septiembre, algo muy típico en todas las localidades del País Vasco Francés.
Y así terminamos nuestra breve visitara Ainhoa. Nos habría gustado encontrar abierta la Oficina de Turismo, pero era domingo. Así, habríamos sabido que, a solo un par de kilómetros, está la capilla de Nuestra Señora del Espino Blanco, de la Virgen de Aránzazu o de la Virgen de Ainhoa, también con un bonito cementerio (10 minutos en coche y unos 45 minutos andando).

SARE

Otro bonito pueblo de la zona con casas típicas. En el centro está la iglesia de San Martín, del siglo XVI, con una torre de 5 pisos. También estaba cerrada cuando llegamos.
Qué ver en Ainhoa y Sare
Al lado está el cementerio que, además  de estelas funerarias vascas, tiene bonitas esculturas.
Por la carretera que lleva al tren cremallera de Larrún, train de la Rhune, prácticamente tropezamos con una calzada medieval que va de norte a sur.
Y al lado, hay otro precioso cementerio, que nos pareció más bonito que el de la iglesia por ser todo de estilo tradicional vasco como el de Ainhoa.
A unos pasos vimos un imponente dolmen que nos fascinó, pero investigando después, descubrimos que es contemporáneo, de 2013. ¡Qué decepción!
También encontramos la oficina de turismo cerrada, por lo que no vimos varios lavaderos y unos oratorios que están cerca del centro del pueblo.
Y por falta de tiempo, ya que se encontraba en dirección contraria a España, dejamos de ver la gruta prehistórica de Lezea, así como un puente medieval de camino a la misma.
Para acabar de completar la visita a Sare, se puede visitar el parque de animales de Etxola y el centro ecuestre Olhaldea, la Casa-museo Ortillopitz, la Capilla de Santa Catalina a 2 kilómetros en dirección noreste y Museo del Pastel Vasco a 2 kilómetros hacia el sur.
Por último, hablar del tren de Larrún, que ya mencionamos antes. Se trata de un tren cremallera que asciende hasta la cima del pico Larrún, en un agradable trayecto en el que se pueden admirar bonitos paisajes. El precio para el billete de ida y vuelta es 18,50 euros o 15,50 euros para el de solo ida (la vuelta se puede hacer andando en un par de horas para disfrutar más del paisaje).
Y así termina nuestra brevísima incursión en territorio vasco francés después de Bayona. Como descubrimos pueblos preciosos y paisajes fascinantes y dejamos cosas pendientes, definitivamente ya estamos pensando en cuándo podremos volver. Así podremos conocer también otras localidades como Ascain, Pau, Urrugne, Saint Pée sur Nivelle, Saint Jean Pied de Port, Saint Jean de Luz, Hendaya…
Y vosotros… ¿cuántas conocéis?
¡¡Hasta el próximo post!!
Qué ver en Ainhoa y Sare en país Vasco Francés
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