La Dehesa de Navalvillar es un espacio natural que se encuentra en el municipio de Colmenar Viejo, dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, muy cerca de la sierra de Guadarrama y a poco más de media hora de Madrid ciudad. Su extensión actual resulta de la unión de tres pequeñas dehesas: La Mueda, Navalahija y Navalvillar.

La historia del lugar se remonta a tiempos visigodos, en los siglos VII y VIII, según los restos encontrados en dos yacimientos arqueológicos. En el siglo XIII, Alfonso X utilizaba la zona como coto de caza, y en el siglo XVI, Felipe II resaltaba la importancia del lugar para el desarrollo agrario y ganadero de la época. Posteriormente, se utilizó para la extracción de madera y carbón, lo que acabó terminando con los árboles en el siglo XIX. Ya en siglo XX, el paraje fue utilizado como plató de cine para varias producciones internacionales, sobre todo del género del far west americano.

Un poco de todo esto vimos en una ruta circular que hicimos por la dehesa, de unas 3 horas de duración, encontrando paneles informativos en los diferentes puntos de interés.

¡Vamos a descubrirlos!

Ruta de senderismo en la Dehesa de Navalvillar

Dejamos el coche en una explanada en la M-625 carretera de Guadalix, a mano derecha, aunque más adelante encontramos otro lugar donde aparcar, justo en la entrada de la dehesa, al lado de una valla por la que hay que pasar para iniciar el recorrido.

Dehesa de Navalvillar

Aquí lo primero que encontramos fue una cuantas vacas pastando. Después, comenzamos el recorrido por el camino de la derecha.

Decorado del oeste

El primer punto que encontramos en el recorrido fue el resto de un decorado que se construyó para el rodaje del western Parada en el infierno (Stop over in hell) en 2015, que fue el último rodaje de una película de este género.  Se trata de un edificio de madera que era una parada de postas; solo puede verse por fuera, aunque se puede curiosear algo para ver cómo era por dentro pues queda algo de papel pintado en las paredes.

Dehesa de Navalvillar

Para los interesados en el tema, existe una ruta de restos de decorados en Colmenar Viejo, ya que se rodaron escenas de bastantes películas como Alejandro Magno, Espartaco, El Cid o Conan el bárbaro, entre otras.

Paso del arroyo Tejada

Tras dejar a mano izquierda una finca y una fuente, llegamos al arroyo Tejada, que atraviesa la dehesa; nace en el Pico de San Pedro en y desemboca en el embalse de El Pardo. Hay unas rocas colocadas en el cauce del arroyo para poder cruzarlo, haciendo que el paraje sea encantador.

Dehesa de Navalvillar

Complejo minero Navalvillar II: Las Gateras

Tras pasar el arroyo, tomamos el camino de subida y después nos desviamos a la derecha, cruzando el pequeño arroyo del Pocito de los Lobos. Seguimos subiendo y llegamos a esta antigua mina de plata, que está situada en la cima de una loma. También fue conocida como Pocito del Lobo y estuvo en funcionamiento entre los siglos XVI y XVIII. Actualmente hay una galería y pozo por el que se extraía el mineral; ambos están inundados de agua y cubiertos por una verja para evitar caídas.

Dehesa de Navalvillar

Yacimiento arqueológico Navalahija

Volvemos sobre nuestros pasos hacia el camino principal y lo cruzamos para llegar a este yacimiento. Se trata de los restos de lo que fue una aldea visigoda que se desarrolló entre finales del siglo VI y primera mitad del siglo VIII.  Actualmente se pueden ver los cimientos de tres edificios: una vivienda con dos estancias y dos complejos artesanales-industriales dedicados al tratamiento del mineral de hierro.

Dehesa de Navalvillar

Fue coetáneo del cercano yacimiento de Navalvillar y, junto con este, forma parte de la red de yacimientos visitables de la Comunidad de Madrid.

Antiguo campo de tiro

Un poco más adelante está el área que fue un campo de tiro de militares. La dehesa fue utilizada para prácticas de tiro y maniobras con carros de combate desde principios del siglo XX. Hoy en día aún se aprecian las terrazas construidas para instalar las dianas; justo al lado hay una bonita pasarela de madera sobre el arroyo Tejada. Enfrente estaba el área de tiro y una construcción para comunicaciones.

Complejo minero Navalvillar I: Arroyo de los Maderones

Se trata de una de las minas más antiguas de la Comunidad de Madrid. En ella se extrajo plata y cobre, alcanzando un gran auge en el siglo XVII; fue un complejo mucho más desarrollado que el de Las Gateras. Se explotó hasta principios del siglo XX, aunque con menor intensidad, y se abandonó en 1916.

Chimenea del rancho

Esta chimenea de ladrillo es lo que queda del rancho Cubero, construido por los diseñadores  Jaime Pérez Cubero y José Luis Galicia en 1965. Fue remodelado en 1971 para la película Las Petroleras.

Mirador Alto de Peña Gorda

En la cima de un peñasco rocoso, a 1014 metros de altitud, se ha construido una plataforma de madera desde la cual se tiene una panorámica 360º del entorno de la dehesa. Tiene 4 paneles informativos para identificar las vistas en los cuatro puntos cardinales: el Pico de San Pedro al este, Colmenar Viejo al oeste, Madrid al sur y el Macizo de Cuerda Larga (Sierra de Guadarrama) al norte, con la Maliciosa, la Bola del Mundo, El Yelmo…

Dehesa de Navalvillar

Yacimiento de Navalvillar

Como ya mencionamos, esta aldea visigoda existió al mismo tiempo que su vecina Navalahija, estando dedicada también al tratamiento del mineral de hierro y además a la ganadería. Se pueden observar los cimientos d varios edificios: un almacén con un pórtico, tres estancias y un horno; un establo con dos estancias: una vivienda con tres estancias y un anexo dedicado a la artesanía con otras tres estancias.

Dehesa de Navalvillar

A diferencia de Navalahija, Navalvillar está rodeado por una cerca de madera con una pequeña puerta que hay que abrir para acceder al interior.

Resto de poblado Lega-Michelena

En 1963 se levantó un poblado del oeste, siendo encargados los decoradores Augusto Lega y Félix Michelena.  Se convirtió en las ciudades de White Rocks en La muerte tenía un precio y de Peralta en El bueno, el feo y el malo. Todo fue derribado para la construcción de una base de helicópteros del ejército (FAMET) en 1973 y hoy en día sólo quedan restos amontonados de ladrillos.

Dehesa de Navalvillar

Necrópolis visigoda y Ermita de Nuestra Señora de los Remedios

Terminamos nuestra ruta cruzando la carretera de Guadalix M-625 para ir a conocer la necrópolis visigoda de Remedios. Se trata de un pequeño cementerio del siglo VII situado en una elevación del terreno. Tiene dos tipos de tumbas, unas excavadas directamente en la roca y otras llamadas de cista. Estas últimas, ocho en total, aprovechan la roca como base y tienen paredes y cubiertas formadas con lajas de piedra; se encontraron en cada una restos de dos o tres individuos enterrados, además de objetos de ajuar funerario como cerámica y adornos personales. También la necrópolis está incluida en la red de yacimientos visitables de la Comunidad de Madrid.

Dehesa de Navalvillar

Los cementerios siempre se ubicaban en lugares sagrados, por lo que podría haberse construido un edificio de culto desde la antigüedad. Más adelante, hubo una ermita dedicada al apóstol San Bartolomé, que sufrió varias reconstrucciones. En el siglo XVIII se dedicó al culto a Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Colmenar Viejo. Ya en el siglo XX, se trasladó a este lugar la bonita fachada del antiguo Hospital de Juan González el Real (siglo XVI).

Dehesa de Navalvillar

También la ermita ha sido escenario de algunas películas, siendo la más conocida El Cid.

Dentro de la ermita hay un mojón romano, pero no pudimos verlo por encontrarnos con la celebración de una boda.

Actualmente la ermita se encuentra rodeada por un pinar, en un recinto cerrado, desde el que se divisa el embalse de Santillana o de Manzanares el Real.

Tras la visita a la necrópolis, volvimos hasta el lugar donde aparcamos el coche andando por un camino que discurre paralelo a la carretera M-625.

Existe otra necrópolis cercana de tumbas excavadas en la roca, llamada Fuente del Moro y, aunque intentamos ir, no lo conseguimos porque no encontramos cómo cruzar el arroyo Tejada, que tenía bastante agua. Esperamos poder volver a intentarlo pronto.

Mapa de la ruta

Todos los puntos mencionados están al aire libre, por lo que no tienen horario de acceso, a excepción de la necrópolis de Remedios, que está en el interior del recinto de la ermita.

Y así terminamos nuestra ruta por la Dehesa de Navalvillar. Hoy en día sigue siendo una finca de uso ganadero, por lo que encontramos numerosas vacas en el camino. Disfrutamos mucho de nuestra jornada de caminata en este fantástico paraje donde disfrutar de naturaleza y cultura a partes iguales.

¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
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