La Habana fue fundada en 1514 por el conquistador Pánfilo de Narváez bajo las órdenes de Diego Velázquez de Cuéllar, con el nombre de Villa de San Cristóbal de La Habana. Fue una de las primeras ocho villas fundadas por la Corona española en la isla y pronto se convirtió en un importante centro comercial, por lo que sufrió ataques y saqueos por parte de piratas y corsarios durante los primeros años del siglo XVI; por ello se construyeron defensas militares a la entrada de la bahía. En 1592 Felipe II otorgó a la villa el título de ciudad y en 1607 Felipe III la designó como capital de Cuba.
Hoy en día, La Habana es una vibrante ciudad llena de color y contrastes. Nombrada como una de las Siete Ciudades Maravilla del Mundo en 2016, La Habana es una de las mejores urbes para conocer en Latinoamérica. En ella sobresale el centro histórico de Habana Vieja, que fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1982.
Qué ver en La Habana
Parque Central
Lugar céntrico con mucha animación donde hay jardines y la estatua más antigua de José Martí, político, periodista y poeta que luchó por la independencia cubana de los españoles. Entre los edificios que rodean al Parque Central están el Gran Teatro Alicia Alonso y varios hoteles muy bonitos.

Aquí siempre hay estacionados muchos coches clásicos de llamativos colores, llamados almendrones, que son para pasear turistas por unos 30 dólares la hora en 2024.

Paseo del Prado
Fue construido en el siglo XVIII para el disfrute de los habaneros. Ha tenido sucesivas mejoras en los siglos XIX y XX y también ha tenido varios nombres, como Paseo de Isabel II y actualmente Paseo de Martí, habiéndose impuesto la denominación popular de El Prado. Va desde la Fuente de la India, junto al Capitolio, hasta el Malecón.
A lo largo del Paseo del Prado se pueden ver leones decorativos y preciosos edificios.

Capitolio Nacional de Cuba
Situado muy cerca del Parque Central, es uno de los edificios más emblemáticos de La Habana y de toda Cuba. Fue construido en 1929, destacando su escalinata y su gran cúpula con más de 60 metros de altura. En el centro del edificio se fija el kilómetro cero de las carreteras de Cuba y actualmente es sede del Parlamento cubano. Nos pareció especialmente bonito de noche.

Ver el interior cuesta 20€ en 2024 incluyendo visita guiada, pero nos pareció excesivo por lo que solo lo vimos por fuera. Las entradas se compran en una librería situada enfrente; cuidado porque en los alrededores se ofrecen entradas a la mitad de precio que pueden resultar falsas.
Barrio Chino
Situado detrás del Capitolio, es uno de los barrios chinos más grandes y antiguos de Latinoamérica. La inmigración china en Cuba comenzó en el siglo XIX para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar, estableciéndose en las afueras de las murallas de La Habana. Con el paso del tiempo, el barrio se fue deteriorando; hoy en día, lo más interesante es el arco de entrada.

Plaza de la Revolución
Es una de las plazas más grandes del mundo y un lugar mítico de La Habana. Anteriormente llamada Plaza Cívica José Martí, recibe su nombre actual por haber sido escenario de diversos sucesos relacionados con la Revolución Cubana. En ella encontramos el Ministerio de Informática y Comunicaciones, con una imagen del comandante Camilo Cienfuegos, y el Ministerio del Interior, famoso por la imagen del Che Guevara. También se puede ver el Monumento a José Martí, formado por una torre con forma de estrella, coronada por un mirador, y una estatua del político.

Las cuatro plazas coloniales de la Habana Vieja
Plaza de Armas
Es la plaza más antigua de La Habana Vieja, pues en ella nació la Villa de San Cristóbal de La Habana en el siglo XVI con casas de madera y guano. Es un espacio con jardines, rodeado de edificios históricos: el Palacio de los Capitanes Generales (Museo de la Ciudad), el Palacio del Segundo Cabo, el Museo Nacional de Historia Natural y la Casa de los Condes de Santovenia, actualmente un hotel.
Nos llamó la atención El Templete, construido en el siglo XIX simulando un templo grecorromano de estilo neoclásico. Aquí se conmemora la fundación de la villa cada 16 de noviembre dando 3 vueltas alrededor de la ceiba, árbol bajo el que se ofició la primera misa.


Pero lo que más nos gustó fue el espectacular Castillo de la Real Fuerza, que forma parte de un sistema defensivo de 4 fortalezas que defienden la Bahía de La Habana. Construido en el siglo XVI, es la fortaleza más antigua de Cuba y ejemplo de las fortalezas coloniales en el Caribe. Otros ejemplos que hemos visto son las fortificaciones panameñas de Portobelo y San Lorenzo, ambas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1980.
El Castillo de la Real Fuerza está rodeado por un espectacular foso y en su torreón hay una veleta llamada La Giraldilla: representa a Isabel de Bobadilla, esposa de Hernando de Soto, que fue gobernador de la isla entre 1538 y 1539. En el interior de la fortaleza hay un museo.

En la parte trasera del castillo hay restos de la antigua muralla de la villa junto a un edificio barroco, el Seminario de San Carlos y San Ambrosio.
Plaza de la Catedral
Preciosa plaza rodeada de edificios de estilo barroco, construidos en el siglo XVII: el Palacio de los Marqueses de Aguas Claras, el Palacio del Conde de Lombillo, el Palacio del Marqués de Arcos y el Palacio de los Condes de Casa Bayona (actual Museo de Arte Colonial).
De entre todos ellos destaca la Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada de La Habana, levantada por la Orden de los Jesuitas, con su preciosa fachada y sus dos torres campanario laterales. Se dice que los restos de Cristóbal Colón estuvieron en esta catedral hasta el fin de la dominación española, cuando fueron trasladados a la catedral de Sevilla.


Plaza de San Francisco de Asís
Situada en el lugar donde había un mercado en el siglo XV, fue inaugurada hacia 1628 para ser punto de abastecimiento de agua a las flotas por su cercanía al puerto. Actualmente es la entrada a la ciudad para muchos viajeros al estar muy cerca la terminal de cruceros. En esta plaza hay importantes edificios, como la Iglesia de San Francisco de Asís, precioso templo barroco del siglo XVI.
También están la Fuente de Los Leones, realizada en mármol blanco, la Lonja del Comercio, coronada por una estatua de cobre de Mercurio, Dios del Comercio, y la estatua del Caballero de París frente a la Iglesia de San Francisco de Asís. Esta última es un homenaje a un personaje gallego que emigró a La Habana y, aunque terminó viviendo en las calles, fue muy querido por los ciudadanos. Completa el conjunto un crucero donado por la Xunta de Galicia en el año 2000.


Plaza Vieja
Inaugurada a mediados del siglo XVI con el nombre de plaza Nueva, recibió el actual en el soglo XIX. Aquí se ven mansiones coloniales, palacios barrocos y edificios de estilo art nouveau en los que encontrar cafeterías, restaurantes, tiendas y galerías de arte.
Además, en esta plaza está la Cámara Oscura, un regalo de la Diputación de Cádiz a la ciudad en 1999. Nosotros hemos conocido precisamente la Cámara Oscura de Cádiz.


Castillo de los Tres Reyes del Morro
Esta es otra de las 4 fortalezas de la Bahía de la Habana; fue construido entre los siglos XVI y XVII frente al mar y sobre un promontorio rocoso para facilitar la función defensiva.
Tiene una estructura poligonal y abaluartada y un faro que fue añadido en 1844 para orientar a los barcos que llegan al puerto. Nos encantó recorrer sus rincones y admirar la vista panorámica de la ciudad. En su interior hay un museo sobre el descubrimiento de Cuba y una pequeña capilla.

Este castillo, junto con los de San Pedro de La Roca del Morro en Santiago de Cuba y de San Felipe en San Juan de Puerto Rico, compone una trilogía de castillos del Morro del primer plan defensivo en las colonias de ultramar ideado por Felipe II.
La entrada cuesta 200 CUP e 2024 (entre 0,6€ y 1,65€ dependiendo del tipo de cambio).
Muy cerca encontramos la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, donde todos los días a las 21:00 tiene lugar la ceremonia del cañonazo para rememorar el que tenía lugar avisando del cierre de las murallas de la Ciudad Vieja, durante la época colonial, para protegerse de los ataques de los piratas.

El Malecón
Uno de los lugares más famosos y concurridos de la capital cubana es el malecón, un paseo marítimo que se extiende por la costa a lo largo de 8 kilómetros. Fue construido para la clase media durante la primera década de 1900 y se expandió hacia el este en la década siguiente. Actualmente es punto de encuentro para pasear, reunirse o contemplar el atardecer.

Al inicio del Malecón, en su confluencia con el Paseo del Prado, está la cuarta fortaleza de la bahía, el Castillo de San Salvador de la Punta.

Mercado artesanal San José
Se trata de un conjunto de puestos de artesanía, ideal para comprar algún recuerdo porque tienen mejor precio al no estar situado en una zona tan turística. El edificio que alberga estos puestos fue un antiguo almacén de carga y descarga junto al muelle, levantado a finales del siglo XIX; para su construcción se utilizaron 3000 toneladas de piezas de hierro fundidas en Bélgica.
De camino a este mercado encontramos la bonita Iglesia de San Francisco de Paula.

Qué hacer en La Habana
Tomar algo en la Bodeguita del Medio y el Bar Floridita
Ernest Hemingway, el famoso escritor estadounidense que vivió 20 años en Cuba, decía “Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquiri en el Floridita”, así que fuimos a ambos lugares. La verdad es que es una turistada y los cócteles no fueron los mejores que probamos, pero pareciera que si no se va allí, no se ha estado en La Habana. No se cobra la entrada y las bebidas cuestan 6€ al cambio en 2024.

Gastronomía
La gastronomía fue una de las gratas sorpresas que nos deparó la isla, y también su capital. Lo contamos en el artículo Gastronomía en Cuba.
Excursión a Viñales
Esta es la excursión por excelencia que todo el mundo contrata desde La Habana. Sin embargo, nosotros preferimos no hacerla, ya que la distancia es grande y 6 horas de trayecto por carretera (3 de ida y otras 3 de vuelta) nos parecía demasiado; además, todos los operadores incluyen la visita a una fábrica de puros, que no nos interesaba.
Nos encantó nuestra estancia en La Habana y creemos que 3 días es una duración suficiente para ver sus principales atractivos sin prisa. También hay varios museos, pero nosotros preferimos pasear por las calles.
¡¡Hasta el próximo post!!
- Qué comer y dónde en Fuerteventura - 13 abril, 2026
- Ruta por Campania en coche - 6 abril, 2026
- Ruta por la costa amalfitana en coche - 30 marzo, 2026







