Alcázar de San Juan, en el corazón de La Mancha, es una joya que combina el legado literario de Cervantes, una herencia histórica profunda y paisajes que evocan al mismísimo Don Quijote. Conocida por sus molinos de viento, palacios conventuales y rutas culturales, esta ciudad promete una experiencia auténtica y bien estructurada: historia, arte, rutas naturales y sabores locales.

Lo primero que vimos fue la sala de espera de la estación de tren de Alcázar de San Juan que, junto con la sala de La Fonda, han sido declaradas recientemente Bienes de Interés Cultural. Entre las dos cuentan con más de 3000 azulejos, 300 de ellos con grabados que representan la historia de la ciudad y también escenas del Quijote, en concreto de 11 capítulos de la novela de Cervantes.

Esta sala junto al museo “Casa del Hidalgo” y los Molinos de viento que formaban parte del itinerario del día han sido declarada Bien de Interés Cultural para Castilla La Mancha

Alcázar de San Juan

Fundada desde tiempos celtíberos, romanos y árabes, Alcázar creció como capital del Priorato de San Juan en el siglo XVI, con un esplendor político y económico que dejó palacios, conventos y una fábrica de pólvora de importancia real

En 1537, la parroquia de Santa María la Mayor fue elevada al rango de colegiata, acogiendo el Cabildo de San Pedro y San Pablo

El Siglo de Oro Manchego se plasmó aquí en familias como los Cervantes, Valdivielso y pintores como Sánchez Cotán, así como en la fundación de una universidad franciscana local

Iniciamos un recorrido por las calles de la ciudad, donde fuimos descubriendo historias que envuelven a Alcázar, como la de la Calle del Corregidor, un relato acerca de fantasmas y noches oscuras del pasado de la ciudad.

Después nos detuvimos frente a la iglesia de Santa Quiteria en la plaza del mismo nombre y, tras admirar los edificios colindantes, nos dirigimos a ver diferentes esculturas y bustos del Quijote que se encuentran por toda la ciudad. Destacan una escultura de Don Quijote y Sancho Panza cabalgando en la Plaza de España, la escultura de Don Quijote Cósmico, que fue donada por la Fundación Cervantina de Guanajuato (México), que está hermanado con Alcázar y es conocido internacionalmente su Festival Cervantino.

Alcázar de San Juan

Construido sobre antigua alcazaba almohade del siglo XIII y ampliado en el XVII, este complejo alberga museos sobre los caballeros hospitalarios, una capilla gótica-renacentista y mirador con vistas. Declarado Bien de Interés Cultural.

Templo más antiguo de la ciudad, con mezcla de estilo románico, mudéjar, renacentista y barroco. la Iglesia de Santa María la Mayor, en la que se encuentran dos objetos muy interesantes y que a la vez sirven para crear un poco de polémica en cuanto al origen de Cervantes: la pila donde se le bautizó y una copia de la partida de bautismo que data del siglo XVI.

Dentro de esta iglesia nos mostraron el camarín de la Virgen del Rosario; no muchas personas tienen la oportunidad de verlo y fuimos afortunados que se abriera para nosotros. Este camarín data de 1742 y es impresionante por sus detalles y decoración del suelo, paredes y cúpula.

También conocimos museos muy interesantes en la ciudad. Frente a la iglesia de Santa María se encuentra el Conjunto Palacial del Gran Prior construido sobre antigua alcazaba almohade del siglo XIII y ampliado en el XVII, este complejo alberga museos sobre los caballeros hospitalarios, una capilla gótica-renacentista y mirador con vistas. Declarado Bien de Interés Cultural.

Aquí nos mostraron el torcularium que, si bien suena a aparato de tortura, no es más que un molino que se utilizaba para obtener el aceite de las aceitunas.

Parte de este conjunto también es el Torreón del Gran Prior, una torre cuadrada de tres plantas por la que se sube por una estrecha escalera de caracol. En cada planta hay más detalles históricos y se puede subir hasta un mirador desde el que se ve toda la ciudad y, a lo lejos, los famosos molinos de viento.

Siguiendo el recorrido, la siguiente parada fue el Museo de Alfarería de La Mancha, FORMMA, que se encuentra en el antiguo convento de San José. El museo es una chulada, lástima que fue una visita exprés, pero ¡así tenemos excusa para volver!

El día nos reservaba otras sorpresas; en la Casa Museo del Hidalgo nos esperan la Alcaldesa, la Concejala de Turismo y el Concejal de Nuevas Tecnologías. Aquí pudimos conocer cómo eran la casa y vida de un hidalgo, y aprendimos que el quijote es la parte de la armadura que cubre el muslo. 

Alcázar de San Juan

Ya casi en la parte final del recorrido, visitamos el Hotel Convento de Santa Clara, que en su pasado albergó a las monjas clarisas. Hoy en día, además de ser un hotel, es la sede la Escuela de Escritores Alonso Quijano, una de las pocas escuelas dedicadas a la escritura. El patio es un lugar precioso y todo el hotel convento guarda muchas historias que incluyen el paso de Isabel II.

Imprescindibles. Los molinos Rocinante, Fierabrás, Dulcinea y Barcelona permiten recrear la escena de Don Quijote enfrentándose a “gigantes”.

Alcázar de San Juan

Uno, el de Fierabrás, mantiene maquinaria original, y otro funciona como centro de interpretación del paisaje manchego. La visita es gratuita, con horarios típicos viernes a domingo, mañana y tarde.

Alcázar de San Juan

Entramos para conocer el mecanismo para moler los granos y el cómo, dependiendo del viento (se sabe al ir abriendo doce ventanitas que se corresponden con los doce vientos que soplan en la zona), se puede mover la parte superior del molino para orientar las aspas en la dirección correcta y aprovechar la corriente. ¡Es alucinante este mecanismo!

Alcázar de San Juan

  • Museo del Traje Manchego: vestido popular del siglo XIX-XX regional.
  • Museo Ferroviario, locomotora de bienvenida a la entrada.
  • Plaza de España, con escultura de Don Quijote y Sancho y ambiente central.
  • Iglesia y convento de San Francisco, Parroquia de Santa Quiteria, y casas señoriales como la de los Párraga

Nosotros visitamos Alcázar de San Juan para disfrutar de las Jornadas del Guiso de las Bodas de Camacho, que se celebran en honor a la boda de Camacho y Quiteria, narradas en un episodio de la segunda parte de El Quijote.

En el restaurante del Hotel Convento de Santa Clara nos esperaba una mesa para degustar este de este menú que consistía en unos entrantes de embutidos y lomo de orza y, de segundo, el guiso, que lleva pollo y albóndigas de pan, ¡¡la verdad es que estaba riquísimo!!!

Alcázar de San Juan

Y de postre probamos la bizcochá, hecha con la famosa Torta de Alcázar elaborada por las monjas clarisas.

Alcázar de San Juan es una escapada perfecta: en un solo día puedes recorrer historia, experimentar la esencia cervantina, relajarte en espacios verdes y disfrutar de gastronomía local. Mi recomendación:

  • Empezar por el centro histórico: Plaza España, Santa María, Museo y Torreón.
  • Subir a los molinos en el Cerro de San Antón al atardecer.
  • Reponer fuerzas en una bodega local y probar pipirrana o gachas si coincidís con feria.
  • Reservar visita guiada y transporte anticipadamente según temporada.

¡¡Hasta el próximo post!!

Iradier Rovira Peña
Últimas entradas de Iradier Rovira Peña (ver todo)