Cardiff (Caerdydd  en galés) es la capital de Gales y su ciudad más poblada. Situada en la costa sur del país, a orillas del canal de Bristol, fue fundada por los romanos y alcanzó gran desarrollo durante la Edad Media. A partir del siglo XVI, la ciudad fue teniendo mayor importancia como centro de las relaciones entre Gales e Inglaterra. Pero su mayor crecimiento tuvo lugar con la industrialización de los siglos XVIII y XIX: la ciudad se convirtió en uno de los lugares más ricos del mundo gracias al crecimiento de la industria del carbón y a la apertura de un nuevo puerto para su exportación.

En la actualidad, Cardiff combina su rica herencia histórica con la modernidad, con distinguidas viviendas y monumentos en el centro y edificios vanguardistas en la bahía. Pasó de ser un núcleo industrial a una agradable ciudad enfocada al sector turístico y convertida en uno de los centros culturales más importantes del Reino Unido.

Vamos a conocer el centro de la ciudad.

Este mercado centenario, de estilo victoriano, fue inaugurado en el siglo XIX y destaca por su estructura interior de hierro forjado y acero. Tiene dos plantas, siendo la planta baja de puestos de alimentos y la superior de bares y pequeños locales de comida rápida, sobre todo oriental e hindú; también hay una tienda bastante grande de discos de vinilo para los nostálgicos.

En la planta baja vimos una tienda con mucha cola, en la que se venden unos exquisitos pasteles galeses, además de otros dulces y tartaletas que se hornean en el momento; compramos un par a media libra cada uno y, sin duda, recomendamos probarlos.

Cardiff

La Parroquia de San Juan Bautista data del siglo XII y es uno de los edificios más antiguos que quedan en funcionamiento en Cardiff. Está situada junto a un pequeño jardín, muy cerca del Mercado Central y el Museo de Cardiff.

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Situado en un bonito edificio, este museo es uno de los más creativos del Reino Unido y muestra, de forma interactiva y entretenida, cómo la ciudad pasó de ser una pequeña localidad comercial a uno de los mayores puertos del país. Hay dos reproducciones de un oso y una foca que se encuentran en un muro cercano al castillo junto con otros animales; al sentarse encima, emiten los sonidos propios de cada uno, pero al parecer solo pueden hacerlo los niños porque vinieron a regañarnos ☹️. El acceso es gratuito.

En el centro están las calles más animadas con multitud de tiendas, pubs, restaurantes de diversos tipos de comida… También tienen bonitos edificios que contrastan con construcciones más vanguardistas. Estas calles son las dos arterias principales, Saint Mary Street y The Hayes, y todas las aledañas, como High Street,  Trinity Street o Queen Street.

A menudo se hace referencia a Cardiff como la «ciudad de los soportales», ya que alberga siete soportales victorianos, elegantes  galerías comerciales construidas en la segunda mitad del siglo XIX como consecuencia del esplendor económico derivado de la industrialización de la ciudad. Las galerías, cubiertas con techos de cristal, actualmente tienen tiendas alternativas, cafeterías y restaurantes. La más prestigiosa es Morgan Arcade, que conecta Saint Mary Street y The Hayes.

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Las mismas calles conecta  Royal Arcade, paralela a la anterior. Más pequeña, Wyndham Arcade conecta St Mary Street con Mill Lane. En el barrio del Castillo se encuentran  Castle Arcade, High Street Arcade, Duke Street Arcade y Dominions Arcade, esta última construida ya en el siglo XX.

Es el monumento más representativo de la ciudad y uno de los más visitados del país. Fue construido por los normandos en a finales del siglo XI en la cima de una pequeña colina y rodeado de un foso con agua, en el lugar donde hubo  varios fuertes romanos.  A lo largo del tiempo ha tenido varias reconstrucciones y ampliaciones y en el siglo XVIII pasó a ser residencia de la familia Bute, que se enriqueció con la exportación del carbón y aportó prosperidad a la ciudad.

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El castillo está rodeado de una muralla defensiva utilizada como refugio antiaéreo durante la II Guerra Mundial. Se puede entrar libremente al recinto amurallado, que tiene dos puertas: la Sur (principal) y la Norte, de origen romano.

El interior está ajardinado y alberga una estatua del dragón rojo galés, símbolo del país que aparece en su bandera y que está colocado sobre un tramo de muralla romana.

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La visita al castillo incluye la Torre del Reloj, la Gran Torre, los refugios antiaéreos y el Museo del Soldado de Gales. La entrada cuesta 14,50 libras en 2023.

Junto con el castillo, el Muro de los Animales es uno de los monumentos más representativos de Cardiff. Se encuentra en Castle Street, junto a Bute Park, aunque esta no siempre fue su ubicación. Inicialmente, a finales del siglo XIX, estaba  en el tramo que va desde la Puerta Sur de la muralla hasta la Torre del Reloj y tenía solo ocho animales;  en 1928 se amplió la calle y se trasladó a su posición actual, añadiéndose siete animales más.

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Situado al lado del castillo, se extiende a lo largo del río Taff , es la gran zona verde de la ciudad y uno de los parques urbanos más grandes del Reino Unido. El terreno que ocupa el parque, en un principio fue zona industrial pero, debido al mal olor, la familia Bute que vivía en el castillo, derribó las industrias y convirtió la zona en los jardines del castillo.

Además de diversas especies vegetales, el parque cuenta con senderos, fuentes, esculturas, aseos, áreas de restauración… También hay un pequeño embarcadero del cual parten cruceros hacia la bahía y que duran unos 25 minutos.

Es el estadio nacional de Gales y se inauguró en 1999 con motivo del Campeonato Mundial de Rugby. Formó parte de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y, aunque es un estadio de rugby, el deporte nacional, también es escenario de partidos de fútbol, combates de boxeo, conciertos… Se puede conocer  por libre o con visita guiada.

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Saliendo por la Puerta Norte de la muralla del castillo y, tras atravesar un pequeño tramo de Bute Park, llegamos a varios edificios eduardianos: Ayuntamiento de Cardiff, Museo de Bellas Artes, Galería Nacional de Cardiff, Corte de la Corona de Gales y Universidad de Cardiff.

La antigua zona portuaria del sur de la ciudad se ha transformado en un espacio multifuncional con hoteles, restaurantes, tiendas… Aquí se puede ver el famoso Pierhead, antiguo edificio portuario, y construcciones modernas como Wales Millennium Centre, Senedd (Senado) o el centro comercial Mermaid Quay.

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De aquí parten cruceros hacia el embarcadero de Bute Park y encontramos Cardiff Bay Barrage, un dique de 2 kilómetros construido sobre la desembocadura de los ríos Taff y Ely, que se puede recorrer a pie o en bicicleta; es parte del Sendero de la Costa de Gales que va desde Chepstow en el sur hasta Queensferry en el norte.

Varios son los atractivos en los alrededores de Cardiff:

  • Catedral de Llandaff y Palacio Episcopal: situados en el barrio periférico de Llandaf, a unos 3,5 kilómetros del centro de Cardiff.
  • Castell Coch: a algo menos de 10 kilómetros del centro de Cardif, este castillo
  • Castillo de Caerphilly: el más grande de Gales.

Nosotros nos dirigimos en coche hacia Brecon Beacons National Park, como parte de nuestra Ruta de 9 días en coche por Gales.

Aunque Cardiff tiene aeropuerto internacional, no hemos encontrado vuelos directos desde Madrid. La forma más fácil de llegar entonces es desde el aeropuerto de Bristol y después en coche de alquiler, como hicimos nosotros, aunque también existe transporte público.

Otros aeropuertos no muy lejanos pueden ser los de Birmingham y Londres, desde los que también existe transporte público: los trenes llegan hasta la Estación  Central, en pleno centro de la capital galesa.

Aquí mencionamos el tema del estacionamiento, ya que es literalmente imposible aparcar cerca del centro y, en cualquier caso, ha de ser en estacionamientos de pago. Algunos trucos pueden ser aparcar en supermercados tipo Tesco o Lidl, que permiten hasta 2 o 3 horas gratuitas mientras se supone que se estás comprando. Nosotros aparcamos en un centro comercial junto al Cardiff City Stadium, a una media hora caminando hasta el centro; tuvimos suerte porque los días en que hay partido, como el día en que llegamos, se permite el estacionamiento gratuito sin límite de tiempo.

Nos gustó mucho Cardiff, una ciudad no muy popular para los viajeros españoles. A nosotros nos sirvió de punto de partida para conocer Gales y creemos que bien merece la pena dedicarle al menos un día para descubrir sus principales atractivos.

¡¡Hasta el próximo post!!