En los alrededores de Laguardia podemos encontrar numerosos restos prehistóricos, que dan testimonio de la importancia que tuvo el lugar ya desde sus inicios. Uno de ellos son los dólmenes, que son sepulturas colectivas construidas hace 6000 años, a partir del Neolítico. Constan de una cámara rodeada por grandes losas de piedra y, en algunos casos, un pasillo de acceso a la misma; solían estar cubiertos por más losas de piedra. Un tercer componente es el túmulo, montículo de arena o piedras en los dólmenes de la ruta, que cubrían las tumbas.

Nosotros comenzamos el recorrido en sentido contrario a las agujas del reloj, es decir, de derecha a izquierda y pudimos ver los ocho que forman la ruta.

¡Vamos a ver qué es lo que encontramos!

Ruta de dólmenes de Laguardia

Puente de Mantible

Pues esto no es un dolmen ni es prehistórico, pero supimos que estaba cerca y no nos pudimos resistir a conocerlo. Se trata de los restos de un puente romano situado sobre un meandro del río Ebro, en la frontera natural entre la Rioja y el País Vasco (Álava), que tuvo siete grandes arcos de medio punto y más de 160 metros de longitud. Desde cerca se puede apreciar la grandiosidad que tuvo la construcción.

Puente de Mantible

Pero también pudimos verlo desde el aire:

Para llegar, hay que ir por la carretera N-232a desde Logroño y tomar un desvío para llegar al Camino Natural del Ebro GR 99; se puede dejar el coche al lado de los viñedos y bajar andando hasta el puente.

Dolmen de Los Llanos

Este es el primer dolmen de la ruta, del que solo se conserva la cámara y el corredor, pero que ya nos pareció extraordinario. Se utilizó para enterrar unas cien personas durante mil años. En él se encontraron objetos de sílex, hueso y cerámica campaniforme.

Para llegar hay que tomar la carretera A-3228 desde Cripán a Elvillar y seguir los carteles indicativos de los Llanos. Se llega por un camino de asfalto hasta una pequeña explanada para dejar el coche y ahí mismo está el dolmen.

Dolmen El Encinal

También conserva cámara y corredor. Aquí fueron enterradas unas veinte personas y se encontraron fragmentos de cerámica, puntas de flecha y hasta un camafeo romano.

Para llegar, hay que seguir por la misma carretera de antes, la A-3228 y, justo antes de llegar a Elvillar, hay un desvío a la izquierda que indica 800 metros hasta el dolmen. También se puede dejar el coche al lado.

Dolmen La Chabola de la Hechicera

El tercer dolmen es uno de los más famosos del recorrido por ser el más grande y el mejor conservado. Tiene corredor y cámara, esta última cubierta en parte por una enorme losa de piedra horizontal; en ella se encontraron unos cuarenta cuerpos. Al lado hay una gran encina.

Su nombre viene de una leyenda según la cual en el dolmen vivía una bruja que cantaba en las mañanas de San Juan…

Para llegar, hay que seguir por la misma carretera, la A-3228 y, justo después de pasar Elvillar, hay un desvío a la derecha que indica 1 kilómetro hasta el dolmen. Como en los casos anteriores, bajar del coche directamente al dolmen.

Dolmen Alto de la Huesera

El cuarto dolmen también tiene cámara y corredor, ambos con losas de piedra en la parte superior. Se encontraron restos de más de ciento treinta personas, así como de herramientas de sílex, fragmentos de cerámica y objetos decorativos.

dólmenes de Laguardia

Al lado hay un lagar: gran piedra plana con un hueco excavado en el que se pisaban las uvas para obtener el mosto.

Para llegar, volviendo a la carretera A-3228, unos kilómetros antes de llegar a Laguardia hay un desvío a la derecha entre viñedos que conduce al dolmen continuando recto; aquí no hay señalización que lo indique, por lo que habrá que estar atentos.

Poblado de La Hoya

Este poblado prehistórico, uno de los más importantes del País Vasco, fue un gran asentamiento amurallado que estuvo habitado durante más de mil años, desde finales de la Edad del Bronce hasta finales de la Edad del Hierro. Se caracteriza por la organización de las viviendas en manzanas y por la existencia de calles; las casas estaban construidas con madera, piedra y adobe.

Antes de entrar al poblado, hay un centro de interpretación en el que hay una maqueta del poblado y la reproducción de una de las viviendas con las diferentes estancias y los objetos encontrados en su interior.

También hay un vídeo explicativo del ataque con incendio que sufrió el poblado en el siglo IV a.C.; el poblado se reconstruyó pero no volvió a ser igual hasta que, un siglo después, sus habitantes se trasladaron definitivamente al asentamiento que hoy es Laguardia.

La visita es libre y gratuita; se pueden pedir audioguías en el centro para acompañar el recorrido con explicaciones.

Para llegar, yendo por la carretera A-3228 y quedando a mano izquierda la villa de Laguardia, hay un desvío a la derecha en el que hay una indicación hacia la Hoya.

Dolmen de San Martín

Nuestro quinto dolmen es uno de los de mayor tamaño e importancia de la provincia de Álava. Tiene cámara y corredor y se encontraron varios cuerpos y objetos; anexo, hay un chozo típico de la arquitectura tradicional rural de la Rioja Alavesa, para cuya construcción se utilizaron piedras del dolmen.

dólmenes de Laguardia

Para llegar, en Laguardia tomaremos la carretera N-232a dirección Vitoria y a pocos metros, justo al lado de la carretera a mano derecha, está el dolmen; también hay un pequeño espacio para dejar el coche.

Dolmen de El Sotillo

El sexto dolmen tiene pasillo y cámara, formada por 9 losas, y también se encontraron enterramientos y ajuar funerario.

Para llegar, seguimos por la carretera N-232a dirección Vitoria y, a la izquierda, encontraremos un desvío que indica El Sotillo a 500 metros; como de costumbre, una pequeña zona para el coche.

Balcón de la Rioja

Estando tan cerca de este mirador en el puerto de Herrera y, como el cielo estaba despejado, decidimos acercarnos para admirar las vistas que hacen honor a su nombre, ya que tiene la visión más extensa de la provincia.

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Balcón de La Rioja

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Tiene un panel que indica algunos de los municipios que quedan a la vista y una zona para varios coches.

Para llegar, se toma la carretera A-2124 que sale a la derecha desde la N-232a.

Dolmen de Layaza

El séptimo dolmen que visitamos tiene corredor y una cámara alargada. Se encontraron dos individuos y restos de herramientas de sílex y de cerámicas.

dólmenes de Laguardia

Llegar a este dolmen no fue tan fácil como en los anteriores. Bajando desde el Balcón de la Rioja, tuvimos que dejar el coche en un pequeño espacio al lado de un árbol en una curva de la carretera y, desde ahí, bajar andando unos minutos solamente.

Necrópolis de Santa Eulalia

Esto tampoco es un dolmen ni es prehistórico, pero nos entusiasman las necrópolis, así que no pudimos pasarla por alto. Se trata de un conjunto de tumbas antropomorfas excavadas en la roca que se dispusieron alrededor de una iglesia en el poblado medieval de Santa Heulalia, durante los siglos IX al XII.

Necrópolis de Santa Eulalia

Hay una zona dedicada a tumbas de niños, lo que indica una elevada mortalidad infantil en la época. Se conservan algunas marcas de los instrumentos con los que se tallaron la roca.

También pudimos obtener una toma aérea de la necrópolis. ¡Impresionante!

Para llegar desde el mirador, seguimos bajando por la carretera A-2124 y, en el cruce, continuamos recto por la A-3212, y pasado Leza hay que tomar un desvío a la derecha para llegar a la necrópolis. Aquí también encontramos un pequeño lugar para el coche.

Dolmen El Montecillo

Este octavo dolmen está bastante restaurado está porque se encontraba muy deteriorado. Tiene cámara con seis losas y corredor con dos losas horizontales; en él se encontraron fragmentos de huesos humanos y cerámica.

dólmenes de Laguardia

Para llegar desde la necrópolis, retrocedimos por la A-2124 y, en el cruce, tomamos la A-232a hacia la izquierda, pasamos Samaniego y llegamos a Villabuena de Álava. Una vez allí tiramos de navegador porque no encontramos indicaciones y llegamos a un lugar que también creímos prehistórico pero que no lo es, sino que se trata de un cementerio contemporáneo que pretende ser una alternativa a los cementerios religiosos tradicionales… ¡da el pego totalmente!

Se puede dejar el coche en el camino de tierra e ir andando hasta el dolmen, será cosa de un minuto.

Y así conseguimos completar nuestro recorrido por los dólmenes de la Rioja Alavesa, una ruta que nos fascinó y que recomendamos encarecidamente.

Indicar que todos los restos encontrados, tanto humanos como materiales, están en el museo Bibat de Vitoria, al que ya tenemos muchas ganas de ir para completar todo lo visto en esta fantástica ruta.

Como habéis visto, se trata de un recorrido muy fácil y cómodo para hacer en coche, pues los dólmenes en su mayoría están muy accesibles y con señalizaciones para llegar hasta ellos. ¡Se puede hacer perfectamente en un día y además sin cansarse!

Eso sí, nos pareció inconcebible no encontrar absolutamente a nadie durante toda la ruta… Esperamos que fuese casualidad y no que a nadie le interesen estos valiosos restos arqueológicos.

¡Ah! Cuando los visitéis, sed viajeros responsables como nosotros y no os subáis en las losas para una foto… Es mejor captar el monumento en sí mismo y preservarlo para la posteridad.

¡¡Hasta el próximo post!!