Requena, situada en el corazón de la Comunidad Valenciana, es una joya escondida que combina historia, cultura y belleza natural. Esta ciudad, que se alza sobre una colina con vistas a la llanura del río Magro, tiene sus raíces en la época íbera, aunque fue durante la época romana y bajo el dominio árabe, cuando comenzó a forjar su identidad única.

El nombre de Requena proviene del término árabe Rakkana, que significa «fuerte», ya que la ciudad fue clave en la defensa de las rutas comerciales durante la Edad Media. En 1238, fue conquistada por Fernando III El Santo, pasando a la corona castellana.

La ciudad se convirtió en la aduana de Castilla al ser frontera con el recién creado Reino de Valencia. La etapa de mayor paz y prosperidad llegó con los Reyes Católicos, al unificarse las coronas de Castilla y Aragón. En el siglo XVIII, Requena experimentó un gran desarrollo de la industria de la seda y en el año 1851 se incorporó a Valencia, desarrollando la viticultura que sigue presente en la actualidad.

El casco antiguo de Requena, conocido como La Villa, es un laberinto de calles estrechas con iglesias y casas señoriales que fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1966.

Se construyó durante el periodo árabe, entre los siglos VIII y XI, sobre un promontorio rocoso, y debido a su carácter defensivo, estaba rodeado de muralla con torreones. Destaca la Torre del Homenaje, levantada en el siglo XV y reconstruida en el siglo XV; de forma cuadrangular, tiene una altura de 23 metros y tres plantas.

Requena

Hoy en día, en la torre hay un museo que muestra la historia de Requena mediante una pequeña proyección audiovisual y paneles explicativos. Se puede recorrer todas las salas y subir a una terraza para admirar las vistas.

La muralla de la villa se construyó en época musulmana, y tenía numerosas torres defensivas y siete puertas de acceso. En la calle Fortaleza está uno de los lienzos mejor conservados, donde antiguamente había un foso y un puente levadizo.

Requena

Hay varios tramos más en diferentes puntos del casco antiguo, la mayoría integrados en viviendas; incluso uno de los torreones se utilizó para construir el campanario de la Iglesia de Santa María. Algunos elementos destacados de la muralla son: Torre y Puerta del Cristo, Torre y Puerta del Ángel y Arco del Ovejero.

Requena

Bajo la Plaza de Albornoz, plaza principal de la villa de estilo renacentista, hay 22 cuevas excavadas en época musulmana que en los siglos posteriores se utilizaron como almacenes de cereales y diversas mercancías al ser la villa puesto aduanero. Estuvieron en uso hasta el siglo XVII, cuando quedaron abandonadas y enterradas. Actualmente, se han rehabilitado para las visitas; entre ellas está lo que fue un antiguo osario perteneciente a la Iglesia de El Salvador.

Requena

Junto a estas cuevas, hay una tienda de regalos que también tiene la suya propia.

Edificio gótico del siglo XV donde se dice que vivió el Cid. Actualmente, alberga el Museo del Vino, con una exposición de diversas herramientas utilizadas en el proceso de elaboración del vino, así como una cueva-bodega con tinajas.

Requena

Es una de las tres parroquias medievales de la villa, junto con El Salvador y San Nicolás. No se conoce la fecha exacta de su construcción y se cree que ocupa el lugar donde estuvo la antigua mezquita árabe. Es de estilo gótico flamígero o isabelino, destacando su espectacular portada con arquivoltas decoradas y grandes figuras de Apóstoles. Hoy en día ya no está dedicada al culto, utilizándose para exposiciones y conciertos, aunque se conserva la Capilla del Rosario con dos cúpulas decoradas con pinturas.

Es la más antigua de las parroquias medievales y tiene una portada neoclásica en sustitución de una anterior gótica que quedó destruida durante la Guerra de Sucesión. No pudimos ver su interior por encontrarla cerrada.

Junto a la iglesia está el Callejón de Paniagua, un precioso callejón árabe.

Requena

Fue construida entre los siglos XIV y XVI sobre una antigua ermita dedicada a Santa Bárbara. Destaca su portada de estilo gótico flamígero.

Junto a la anterior se sitúa este precioso templo neoclásico del siglo XVIII, de planta redonda y cúpula de azulejos azules.

Requena

Vivienda típica del casco histórico de la ciudad de los siglos XV y XVI, con dos puertas de arco de medio punto. El corregidor era un representante nombrado directamente por el rey.

Requena

Pasear por las calles de Requena es como recorrer un museo al aire libre, son estrechas y tienen casonas blasonadas. Algunas de las más importantes son la Calle de la Cárcel, donde estuvo la antigua prisión y enfrente está la Casa del Corregidor, la Calle Somera, que es la más antigua de la villa, y la Calle de Santa María, donde se establecieron los primeros pobladores cristianos de la villa enviados por Alfonso X El Sabio.

Requena

Este recorrido consta de un total de 17 murales en 2024, que hacen homenaje a las tradiciones y costumbres del pueblo.

Requena

Destaca el de la Cuesta de las Carnicerías, que está dedicado a la elaboración del Embutido de Requena.

Requena

Además del patrimonio monumental ya descrito, también hay lugar para otro tipo de construcciones, como las de estilo modernista de principios del siglo XX que se encuentran repartidas por las calles de la zona moderna de la ciudad.

Requena

Hay varios museos en Requena: Casa Museo de la Seda, Museo de Arte Contemporáneo Florencia de la Fuente, Museo de la Semana Santa… Nosotros fuimos a ver el Museo Municipal, situado en el Convento del Carmen del siglo XIII, pero lo encontramos cerrado un sábado por la tarde ya que al parecer sólo abre por las mañanas. También nos interesaba conocer los Túneles, refugios construidos en el siglo XVIII durante la Guerra de Sucesión y que también se usaron en la Guerra Civil, pero igualmente estaban cerrados, estos por motivos de seguridad.

Situado sobre el río Magro, ya fuera del núcleo urbano, se desconoce la fecha exacta de su construcción, aunque se sabe que fue reconstruido en el siglo XVI y su actual aspecto data del XVIII.

Nota: por desgracia, tras la DANA del 29/10/2024, este puente ya no existe.

Requena

La cocina de Requena es variada y tiene como ingredientes principales las carnes, que provienen de la tradición ganadera que hubo hasta el siglo XVII y de la caza, y los productos de la huerta como hortalizas, legumbres y patatas. También sardinas y bacalao en salazón, sin olvidar el arroz por estar en tierras valencianas. Con todo ello se elaboran platos tan sabrosos como contundentes: arroz de matanza, potaje, patatas en caldo con bacalao o con morcilla… También hay recetas manchegas, al haber pertenecido la ciudad durante siglos a la corona castellana: migas de pastor, ajoarriero, morteruelo, gazpacho manchego…

Recetas típicas son el Cachulí, unas gachas con carnes de cerdo fritas, y el Bollo de Requena, una coca o torta salada con magras (jamón y longaniza) y sardinas.

Mención especial merecen los embutidos tradicionales, que por su gran calidad están amparados por la I.G.P. Embutidos de Requena, que incluye longaniza, morcilla, sobrasada, güeña, perro, chorizo y salchichón.

Además, también se elaboran dulces como turroncillo, pan bendito y empanadillas de boniato o cabello de ángel.

Por último, no podemos olvidar que la ciudad es famosa por sus vinos, elaborados a partir de la variedad local de uva, la Bobal, y que dan lugar a la Denominación de Origen Utiel-Requena.

Durante nuestra estancia en Requena, tuvimos ocasión de probar varios de sus platos típicos. Nos recomendaron el restaurante Fortaleza, pero cuando llamamos para reservar, ya estaba todo completo, así que acudimos a comer a un restaurante de la Plaza de Albornoz que, además de un Solete Repsol, tiene una cueva-bodega que se puede visitar. Tomamos morteruelo, ajoarriero, caldereta de ciervo y gazpacho manchego. ¡Todo delicioso!

Requena

Pero los postres no se quedaron atrás: una original torrija de brioche con helado de limón, una exquisita tarta de queso y una sublime “merienda de la abuela” a base de chocolate.

Requena

Para la cena, fuimos a un local más moderno en la Avenida de Arrabal, donde probamos sepionet y unos ricos embutidos de Requena.

Por si alguien se queda con hambre, también se pueden tomar helados de muchísimos sabores (nos llamaron la atención el de mantecado y el de Pantera Rosa) y un simpático menú de horchata con fartons.

Requena

Aunque hay varios hoteles en la ciudad, abundan los alojamientos tipo casa rural. Nosotros estuvimos en uno de estos últimos, llamado Casa Rakkana, sobre el que contamos más en el artículo Casa Rakkana en Requena.

Requena está rodeada de naturaleza, por lo que nos habría gustado hacer alguna ruta de senderismo; no nos dio tiempo, pero son muy recomendables:

  • Parque Natural Chera-Sot de Chera, el único parque geológico de la Comunidad Valenciana.
  • Parque Natural Hoces del Cabriel, con las espectaculares gargantas que forma el río y sus aguas de colores turquesas.
  • También hay interesantes poblaciones, como las que forman parte de la llamada Ruta de Requena: Ayora, Buñol, Cofrentes, Chiva, Jalance.
  • Otras localidades cercanas son Chelva, con su ruta del agua, y Utiel. Nosotros visitamos esta última, por cercanía, y lo contamos en el artículo Qué ver en Utiel.
  • Por último, Valencia, la llamada Ciudad de la Luz, queda a una hora escasa desde Requena.

¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
Síguenos en
Últimas entradas de Rebeca Gavilán Yela (ver todo)