Los Ancares leoneses están situados al noroeste de la provincia de León, casi en el límite con Galicia y Asturias, y forman parte de la comarca de El Bierzo. Se trata de una zona aislada a lo largo del tiempo debido a su difícil acceso, provocado por cuatro ríos y altas montañas. No obstante esto mismo ha hecho que siga teniendo una exuberante naturaleza con abundantes castaños y robles, además de fauna como jabalíes, corzos, urogallos… Por ello, en 2006 la zona fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Valle de Ancares

Sus bonitos pueblos conservan varios ejemplos de construcciones tradicionales, las pallozas, que se consideran la evolución de los castros celtas pero con tejados de paja. Hoy en día, algunos de estos tejados se han sustituido por pizarra para evitar incendios, conviviendo en estética con el resto de viviendas.

Por desgracia, esta zona corre el peligro de incluirse en la llamada “España vaciada” debido al descenso de su número de habitantes. Bien vale la pena visitarla y evitar que esto ocurra, pues es perfecta para los amantes de la naturaleza y el turismo rural.

Nosotros tomamos como punto de partida el pueblo de Fabero, donde nos alojamos, y visitamos varias localidades con numerosos atractivos, situados a lo largo de la carretera LE-4211 hacia el Puerto de Ancares.

Fue nuestra primera parada,  un pueblo grande con varios puntos interesantes:

  • Playa fluvial: formada por el río Cúa, es una de las más grandes de todo el Bierzo.
  • Puente romano: situado junto a la playa fluvial, se construyó entre los siglos I y II y fue reconstruido tras una crecida del río en el año 1959.
  • Monasterio de San Andrés: considerado como uno de los más importantes de León, es originario del siglo X aunque el edificio actual es de estilo neoclásico por haber sido reconstruido en varias ocasiones. No pudimos ver su interior por encontrarlo cerrado, pero en su exterior vimos la Fuente de la Vida, construida a mediados del siglo XVIII por un monje benedictino. El monasterio es punto de partida de varias rutas de senderismo.

Situado a 2 kilómetros al norte del anterior, este pueblo ofrece una ruta de senderismo que comienza en el Corral de Lobos. Se trata de un lugar a poco más de 2 kilómetros desde el pueblo. Debe su nombre a que en él se encuentra una antigua trampa para capturar lobos, un recinto circular rodeado por un muro de piedra en cuyo interior se ponía un cebo. Se puede llegar en coche por un camino de tierra y es punto de partida para una ruta circular de senderismo que lleva a unas pinturas rupestres y a los restos del Castro de Peña Piñera.

Valle de Ancares

Es un pequeño puerto de montaña situado a 1045 metros de altitud. Tiene una explanada para aparcar y un mirador con bonitas vistas.

Valle de Ancares

Este pintoresco pueblo está situado a 990 metros de altitud y tiene numerosos ejemplos de arquitectura tradicional como las denominadas casas de lousa, con corredores de madera. Para llegar hay que desviarse apenas 3 kilómetros por la LE-4215, merece la pena. En las afueras del pueblo pero a poca distancia, está el Castaño de Cantín, de 800 años de antigüedad y 14 metros de diámetro.

Valle de Ancares

Este es otro de los pueblos que conocimos. Situado a 940 metros de altitud, también tiene muestras de la arquitectura de la zona, como la centenaria palloza restaurada del Señor Antonio, la última del pueblo. Su hijo Octavio la enseña bajo demanda llamando al móvil que figura en la puerta. La iglesia parroquial es muy bonita.

Valle de Ancares

Pereda es punto de partida para varias rutas de senderismo.

Este pueblo, situado a 960 metros de altitud, es uno de los que más nos gustó. Ya desde las afueras se tiene una encantadora vista.

Valle de Ancares

Pasear por sus calles es una delicia, pudiendo ver numerosas muestras de arquitectura tradicional con corredores y ventanas típicas. También vimos dos bonitas fuentes y varios canales de agua.

Valle de Ancares

Tejedo también es punto de partida para varias rutas de senderismo.

Y después llegamos al punto más alto de la ruta, el Puerto de Ancares. Situado a 1669 metros de altitud, separa las provincias de León y Lugo, aunque en realidad ya pertenece a esta última. Además de haber una pequeña área recreativa, desde aquí se tienen unas espectaculares vistas de la Sierra de Ancares con el pico Cuiña, el más alto con 1987 metros. Al otro lado, está el mirador de Balouta, desde el que se divisa este pueblo leonés en la lejanía.

Este pueblo está situado a 1100 metros de altitud, en el límite de la provincia de León con las de Lugo y Asturias, y tuvo la mayor cantidad de pallozas de los Ancares leoneses hasta finales del siglo XX; ahora incluso se puede ver algún hórreo. El pueblo es punto de partida de varias rutas de senderismo.

Teníamos pensado comer en el Hotel Rural Miravalles, pero al llegar nos dijeron que ya no servían comidas desde enero de 2023, así que nos fuimos a Piornedo, a 20 minutos.

Este precioso pueblo, que ya está en la provincia de Lugo, es de lo más pintoresco, pues  su arquitectura combina pallozas con hórreos.

Valle de Ancares

Una de estas pallozas, Museo Casa do Sesto, se conserva tal y como la dejaron sus propietarios cuando dejaron de vivir en ella en 1970, y se puede visitar por 1€. Allí explican de forma breve las diferentes estancias y algunos de los utensilios que hay en ellas.

Valle de Ancares

En Piornedo comimos en un lugar de los que ya quedan pocos. Se llama Cantina Mustallar y tomamos un menú típico con riquísimo caldo gallego (nos dejaron en la mesa un caldero para que nos sirviéramos a voluntad), raxo (lomo de cerdo) con patatas fritas) y flan casero.

Volvemos a León para conocer el Área Arqueológica del Castro de Chano. Se encuentra en el Valle de Fornela, que es de origen glaciar y está recorrido por el río Cúa. Para llegar, nosotros salimos desde Fabero por la carretera LE-4212 y tardamos media hora escasa.

El área se divide en dos partes bien diferenciadas: visita guiada en pallozas recreadas para conocer la vida en el castro celta hace 2000 años y el yacimiento propiamente dicho. La visita guiada dura 40 minutos y cuesta 3€ (en 2023); hay que informarse antes de los horarios.

Valle de Ancares

La visita al yacimiento es libre y gratuita. El acceso es un poco complicado pero parece que lo están acondicionando. El esfuerzo merece la pena, ya que es uno de los castros mejor conservados de España.

También pudimos hacer un vídeo con el dron para tener una perspectiva aérea del castro… ¡Espectacular!

Otros pueblos que se pueden visitar en la ruta con Suárbol, Villarbón, Suertes o Sorbeira.

Aunque la ruta se realiza en coche y no tiene mayor complejidad que algunos tramos sinuosos en las carreteras, sí nos parece adecuado tener en cuenta algunas observaciones:

  • Ir con suficiente combustible porque no hay muchas gasolineras.
  • Calcular bien el tiempo de lo que se quiere ver porque no encontramos lugar para comer hasta Piornedo (Lugo).
  • No adentrarse en los pueblos con el coche porque algunas calles son muy estrechas.
  • Llevar ropa de abrigo porque el tiempo puede cambiar de forma repentina aunque sea verano, sobre todo en el Puerto de Ancares.
  • Por el tipo de vegetación de la zona, recomendamos conocerla en primavera, cuando todo florece, o en otoño, cuando los colores cambian. Nosotros fuimos en agosto y aun así lo encontramos todo muy verde.

Nos gustó mucho la ruta, que combina la vistosidad de la naturaleza, la tranquilidad de las aldeas tradicionales y la riqueza cultural de la zona. Sin importar la estación del año en que se visite, el Valle de Ancares siempre ofrece un escenario de belleza inigualable.

¡¡Hasta el próximo post!!