En nuestra ruta de 5 días por La Gomera conocimos muchos pueblos y lugares de naturaleza. Uno de ellos fue el Parque Nacional de Garajonay, un refugio natural excepcional con una gran variedad de rutas de senderismo que permiten explorar su diversidad paisajística y ecológica.

Este parque, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986, abarca alrededor de 40 kilómetros cuadrados y presenta una combinación única de bosques de laurisilva, zonas rocosas, espectaculares formaciones geológicas y una rica biodiversidad endémica.

Uno de los principales atractivos del parque es su exuberante bosque de laurisilva. Estos bosques subtropicales, también conocidos como «selvas de laurel», son una reliquia de la era terciaria y son el hogar de de flora y fauna únicas. Los árboles cubiertos de musgo, helechos gigantes y una densa vegetación crean un ambiente mágico y ancestral para contemplar en las rutas de senderismo.

El Parque Nacional de Garajonay ofrece una red de senderos bien mantenidos que permiten explorar sus diversos paisajes. Las rutas varían en dificultad y longitud, lo que brinda opciones para excursionistas con diferentes niveles de experiencia. Las caminatas a través de los bosques, las formaciones rocosas y los miradores son magníficas para experimentar la belleza natural del parque.

¿Te vienes de ruta de senderismo con nosotros por el Garajonay?

Existen muchas rutas de senderismo dentro del parque, en total unas 18 de diferentes niveles de complejidad y duración. ¡Hay tantas rutas que se podría conocer toda la isla caminando!

La primera de las rutas que realizamos en el parque fue la Cañada de Jorge, junto a la carretera GM-2. Se trata de una ruta circular de unos 3,2 kilómetros de dificultad baja y con muy poco desnivel, que atraviesa  en la mayoría de su recorrido un fayal-brezal, la especie más común en la vertiente sur del parque y la menos favorecida por la humedad de las nieblas.

Garajonay

En esta ruta no hay tanta niebla como en otras del parque, pero sí muchos rincones verdes con musgo y árboles de diferentes tamaños, como por ejemplo el saúco que es una especie endémica que está amenazada. La ruta por la Cañada de Jorge está marcada como la número 10 de las que hay en el parque.

Garajonay

Cruzando la carretera está la ruta número 12, conocida como Raso de la Bruma y Risquillos de Corgo. Se trata de un sendero lineal muy fácil de 1,3 kilómetros de ida y vuelta que inicia en un merendero llamado Raso de la Bruma, ya que es paso constante de niebla.

Garajonay

Esta ruta está situada a lo largo de la crestería orientada al norte del parque, por lo que está envuelta en bruma casi todo el tiempo, y permite recorrer un bosque de laurisilva repleto de musgo que cuelga de las ramas con mucha  humedad, así como muchos helechos que forman un tapiz verde.

Además, esta ruta lleva hasta el mirador Risquillos de Corgo, que realmente son dos miradores: primero hay una escalera con una baranda de  madera que tiene una bifurcación; cada camino lleva a un mirador que dan una amplia panorámica de la cuenca de Vallehermoso y del Garajonay. Eso sí, hay que tener suerte para no encontrar la permanente bruma; nosotros no la tuvimos.

A pesar de que no la hicimos al completo, es otra de las rutas recomendables del parque. Para llegar al inicio, hay que bajar con el coche una pendiente inclinada a través de túneles de laurisilva, helechos y bruma.

Garajonay

La ruta es la número 2, de casi un kilómetro y hay que seguir el trayecto del riachuelo del bosque de El Cedro desde el Reventón Oscuro caminando por sendero con puentes de madera que cruzan el riachuelo hasta llegar a la ermita.

Otra de las rutas imprescindibles dentro del parque es la del Alto del Garajonay, el punto más alto de La Gomera  con 1487 metros de altitud y el cuarto pico más alto de las islas Canarias. Se trata de una de las rutas más populares de la isla que además es muy sencilla.

Se puede hacer desde Laguna Grande (sendero 14), Pajarito (sendero 17) y Contadero (sendero 7). Nosotros la hicimos desde la última ya que encontramos que tiene un pequeño estacionamiento desde donde solo hay que cruzar la carretera para empezar a subir por un sendero empedrado.

Al llegar al mirador se tiene una vista 360º de la isla y además se pueden ver La Palma, el Hierro y Tenerife, así como parte del parque Garajonay y hasta la fortaleza de Chipude.

Garajonay

Como ya hemos mencionado, en el parque existen 18 senderos de diferentes niveles, como el más complicado que es la Gran Ruta Circular Garajonay que es de unos 16 kilómetros y que lleva unas 10 horas para personas acostumbradas al senderismo. Pero otras más fáciles son: Circular de Las Creces, Circular Meseta de Hermigua – Cascada El Cedro o Pajarito – El Cedro – Tajaqué.

Antes de emprender cualquiera de estas rutas, es importante prepararse adecuadamente. Hay que llevar ropa y calzado adecuados para el senderismo, agua, protector solar y un mapa o guía de senderismo. El clima en el parque puede ser impredecible, por lo que es recomendable estar preparado para posibles cambios repentinos.

Además, hay que respetar las normativas del parque y seguir las indicaciones de seguridad para preservar el entorno natural y garantizar una experiencia segura y respetuosa con la naturaleza.

En definitiva, el Parque Nacional de Garajonay se presenta como un tesoro natural que trasciende el tiempo y nos transporta a un mundo donde la biodiversidad y la historia se entrelazan en perfecta armonía. Cada sendero recorrido en este enclave nos brinda la oportunidad de conectar con la esencia misma de la naturaleza, de descubrir la belleza única de la laurisilva y de maravillarnos con la grandeza de formaciones rocosas ancestrales.

El Parque Garajonay nos invita a ser testigos de su esplendor, pero también nos insta a ser guardianes de su integridad para que futuras generaciones puedan continuar explorando y disfrutando de su magia atemporal.

¡¡Hasta el próximo post!!

Iradier Rovira Peña