Campo Maior es una bonita localidad portuguesa, muy cercana a la frontera española con la provincia de Badajoz, que pertenece a esa maravillosa región que tanto nos gusta: el Alentejo. Su origen pudo estar, según una leyenda, en un grupo de familias que se unió para protegerse entre ellas, pero más científicamente parece que ya existió algún asentamiento romano. Posteriormente, fue reconquistada a los musulmanes y después formó parte del reino de Castilla hasta finales del siglo XIII, cuando se firmó el Tratado de Alcañices y Campo Mayor y Olivenza a pasaron a la corona lusa (Olivenza pasó a España en 1801, con la Guerra de las Naranjas y la firma del Tratado de Badajoz).

Si bien es verdad que fuimos atraídos por solo uno de sus monumentos, la capilla de los huesos, quedamos encantados en cuanto fuimos recorriendo las calles y descubriendo más lugares. ¿Quieres conocerlos con nosotros?

Qué ver en Campo Maior

Muralla y baluartes

Campo Maior fue una localidad abaluartada, ya que a lo largo del tiempo tuvo gran importancia en la defensa del reino de Portugal frente a España. La muralla data de los siglos XVI y XVII, conservando bien cuatro baluartes: Baluarte de Santa Cruz, Meio-Baluarte do Curral dos Coelhos, Meio-Baluarte de Lisboa y Meio-Baluarte de São Sebastião.

Entre los dos últimos está la Puerta de la Villa o de Santa María, que no pasa desapercibida por su llamativo color amarillo.

Castillo medieval

Se encuentra al sur, al lado de la Puerta de la Villa. La primitiva fortaleza fue construida en el siglo XIII, probablemente sobre una anterior musulmana, y fue reformada en varias ocasiones a lo largo del tiempo. En el año 1732, durante una tormenta, cayó un rayo en la torre del homenaje, que almacenaba pólvora, lo cual provocó una gran explosión y un gran incendio que destruyó las dos terceras partes de la población. El castillo fue reconstruido y su aspecto actual data de mediados del siglo XIX. Se mantienen dos de las seis torres rectangulares de sus inicios, siendo la torre occidental la más interesante por su ventana con decoración de estilo manuelino.

En el exterior se pueden ver las antiguas casas de guarnición, donde residían las tropas que defendían el castillo; hoy son viviendas normales.

El castillo se puede visitar, aunque nosotros ya lo encontramos cerrado. En su interior está la Capilla del Señor del Castillo o Señor de los Afligidos, antigua iglesia matriz, y una exposición permanente de historia y arquitectura militar.

Iglesia y Convento de San Antonio

Muy cerca del castillo está este convento, del siglo XVIII. Destaca por su bonita fachada de colores blanco y turquesa.

Iglesia Matriz

Consagrada a Nuestra Señora de la Expectación, fue construida entre los siglos XVI y XVII, pero también fue reconstruida tras el desastre de 1732 con altares de mármoles blanco, rojo y negro. En ella está la pila bautismal de Santa Beatriz da Silva, fundadora de la orden de la Inmaculada Concepción, y su hermano Beato Amadeo da Silva.

Capilla de los Huesos

Justo enfrente de la iglesia Matriz, normalmente está cerrada, hay que concertar cita previa en la oficina de turismo para que la abran. La capilla es pequeña y fue construida en el siglo XVIII. Nada hace presagiar en su inmaculado exterior blanco el tétrico interior que esconde: paredes y techo cubiertos de huesos, que se dice que proceden de la exhumación de las víctimas de 1732, en una especie de macabro homenaje a las mismas… ¡huesos de hasta 800 personas! Hemos visto ya varias capillas de huesos, pero es algo que nos sigue impresionando.

Qué ver en Campo Maior

Pelourinho

Situado en el centro de la plaza de la República y construido en el siglo XVI, es la picota presente en muchos pueblos de la península ibérica. Este tiene cuatro hierros que sobresalen, en los que se sujetaba a los delincuentes, y una estatua de la justicia.

Podemos seguir paseando por las entramadas calles medievales para ver la igreja de São João Baptista, Igreja de São Pedro y Capela de Nossa Senhora da Enxara en la salida hacia el este… También encontramos algún paso procesional, como en Olivenza.

En cuanto a museos, tenemos el Museu Aberto sobre la historia del lugar y al lado de la oficina de turismo, Museu de Arte Sacra, Lagar-Museu do Palácio Visconde d’Olivã, Casa Museu de Santa Beatriz da Silva. Además, está el Centro de Ciência e do Café, ya que Campo Maior está considerada como la capital europea del café, pero solamente porque hay varias empresas cafeteras que operan allí.

Por último, para los amantes del vino, hay una bodega, Adega Maior, que tiene visitas guiadas, sala de pruebas y terraza panorámica.

Alrededores

A unos 3 kilómetros al suroeste de Campo Maior, está el Poblado Calcolítico de Santa Victoria, compuesto de unos fosos circulares. A pesar de tener un mirador elevado, no conseguimos ver gran cosa, ni tampoco conocer la finalidad de estos fosos por no haber ningún panel explicativo ☹

En el cercano embalse de Caia se puede disfrutar de deportes acuáticos y observación de aves.

A pocos kilómetros hacia el norte está Ouguela, pequeña población con iglesia, castillo, aljibe y atalaya en las afueras. Al sur se encuentra Elvas, famosa por sus fortalezas y su gran acueducto medieval.

Arronches

Pero en esta ocasión nosotros fuimos a Arronches, a poco más de 20 kilómetros al noroeste de Campo Maior. No es muy conocido, pero nos impresionó muy gratamente. Se trata de otra población abaluartada, a orillas del río Caya. Sus monumentos más importantes son:

  • La torre medieval del castillo, único resto que queda del mismo. Al lado está la oficina de turismo. 

  • Restos de la fortificación abaluartada, en los alrededores del Jardim do Fosso, en la que se pueden ver algunas garitas defensivas. 

  • Igreja de Nossa Senhora da Luz, con un bonito porche con arcos; es la iglesia del antiguo convento de los religiosos Agustinos Descalzos. 
  • Edifício dos Paços do Concelho y la Igreja Matriz de Nossa Senhora da Assunção, que no pudimos visitar por encontrarla cerrada y que alberga el museo de arte sacro de Arronches

  • Arco y fachadas góticas y manuelinas. 

  • Cuatro bonitas fuentes: la de Elvas, la de Norton de Matos, la de Neptuno y la de Vassalo en las afueras. 

A escasos 3 kilómetros hacia el sur, por la carretera N246, está la Atalaia do Baldio, una de las siete torres defensivas que llegó a tener Arronches en el siglo XVII; también se conserva la de Carnhinas.

Arronches Portugal

En Arronches hicimos noches antes de regresar a España y nos alojamos en el hotel rural Santo António que es muy bonito y tiene unas vista bellisismas. Si quieres reservar este hotel lo puedes hacer desde aquí.

Booking.com

Por último, fuimos a ver las pinturas rupestres Lapa dos Gaivões, a unos 4 kilómetros del cercano pueblo de Esperança. Es un abrigo rocoso en el que podemos encontrar figuras humanas y de animales, en color ocre rojo, de los periodos Neolítico y Calcolítico; se encuentra en el Parque Natural da Serra do Maimede y es de fácil acceso, con un pequeño lugar para aparcar el coche.

Y hasta aquí nuestro recorrido por Campo Maior y sus alrededores, que nos gustó muchísimo por la variedad de cosas que pudimos ver.

¿También os ha gustado a vosotros?

¡¡Hasta el próximo post!!