Algo que teníamos seguro queríamos visitar en nuestro viaje de 10 días por Yucatán era la zona arqueológica de Chichén Itzá, uno de los lugares más importantes que se pueden visitar en México. Este sitio arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, Es una de las ciudades más emblemáticas de la antigua civilización maya y una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno, y ofrece a los visitantes una ventana al pasado, permitiéndoles explorar estructuras con más de mil años de antigüedad.

Nuestra visita fue de tan solo unas horas, pero nos dio tiempo para ver sus principales puntos ya que el complejo tiene 18 restos importantes.

¿Quieres saber cuáles son los principales puntos que visitamos? ¡Sigue leyendo!

Empecemos por contar un poco de historia. Fundada alrededor del año 250 d. C., Chichén Itzá fue un importante centro político, económico y religioso de la civilización maya. Su nombre significa «Boca del pozo de los Itzáes», en referencia al cenote sagrado que abastecía de agua a la ciudad y servía como lugar de rituales y sacrificios.

La ciudad alcanzó su apogeo entre los siglos IX y XII, convirtiéndose en un importante núcleo que reunía diversas influencias culturales de Mesoamérica.

Al visitar Chichén Itzá, hay varias estructuras y espacios que no debes perderte:

El edificio principal del complejo es la pirámide de Kukulkán, conocida como El Castillo. Esta majestuosa pirámide de 30 metros de altura es el icono principal del sitio, situada en el centro del complejo.

Chichén Itzá

Diseñada con una precisión astronómica, durante los equinoccios de primavera y otoño, el juego de luces y sombras crea la ilusión de una serpiente descendiendo por la escalera norte, representando a Kukulkán, el dios serpiente emplumada.

Chichén Itzá

Este fenómeno, además de ser un misterio, es uno de los momentos más esperados todos los años en los equinoccios por lo que ese día hay muchísima gente para vivir este momento conocido como la bajada de Kukulkán a la tierra.

Es el campo de juego de pelota más grande de Mesoamérica, donde se llevaban a cabo rituales deportivos que tenían significados religiosos y políticos. Aquí encontramos los famosos aros por los que los jugadores tenían que hacer pasar la pelota con la cadera, codos o rodillas.

Chichén Itzá

Lo que más nos llamó la atención fue las imágenes de guerreros talladas en ambos lados en los muros bajos y también una gran serpiente tallada sobre este muro bajo.

Muy cerca del juego de pelota encontramos Tzompantli, un altar donde los mayas colocaban cráneos de decapitaciones para honrar a los dioses. Estas decapitaciones eran parte de rituales o sacrificios humanos que se realizaban con guerreros cautivos o esclavos.

Chichén Itzá

La cercanía de este altar y la zona del juego de pelota no es coincidencia, ya que los perdedores de los juegos eran sacrificados y decapitados. Hoy en día, lo único que se puede apreciar en el altar son cráneos tallados en sus muros.

Justo al lado del altar está la plataforma de las Águilas y los Jaguares, que representa a los guerreros que capturan víctimas para alimentar al dios sol. Este altar tiene cuatro escaleras y, en sus esquinas, cabezas de serpientes emplumadas; en la parte inferior de cada una de ellas, águilas y jaguares sujetando corazones humanos.

Chichén Itzá

Desde la Plataforma de las Águilas y los Jaguares sale un camino hasta el Cenote Sagrado, este camino es conocido como Sacbé y son unos 270 metros largos que terminan en un pequeño altar frente al Cenote. A un lado de este camino o calzada hay una muralla.

Chichén Itzá

Uno de los sitios imprescindibles a visitar en la zona arqueológica es el Cenote Sagrado, se trata de un pozo casi circular que fue utilizado para realizar rituales y ofrendas.

Chichén Itzá

Regresamos al centro de la zona arqueológica para conocer el templo de las Grandes Mesas, un templo con relieves que representan jaguares en procesión entre árboles y lanzas por los cuatro lados de la estructura.

Chichén Itzá

Y, por último, visitamos el Templo de los Guerreros y las Mil Columnas. Este conjunto muestra una serie de columnas esculpidas que representan a guerreros toltecas, con influencia de otras culturas.

Chichén Itzá

Está construido sobre un antiguo edificio conocido como el Templo del Chac Mool, en cuyas paredes y pilastras interiores hay coloridas representaciones de serpientes emplumadas, guerreros y sacerdotes.

Chichén Itzá

La construcción superior sólo muestra la mitad de su altura real. En sus esquinas y muros exteriores tiene mascarones narigudos y en las paredes interiores había murales con escenas de la vida cotidiana y de guerra.

Chichén Itzá

El sitio arqueológico de Chichén Itzá está abierto al público todos los días de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., siendo la última entrada permitida a las 4:00 p.m.

Las tarifas de entrada son las siguientes (en 2023):

  • Visitantes extranjeros: $648 MXN
  • Niños (3-12 años): $100 MXN
  • Ciudadanos mexicanos: $290 MXN
  • Residentes de Yucatán: $100 MXN

Además, los domingos la entrada es gratuita para ciudadanos mexicanos y extranjeros con residencia en México, presentando una identificación válida.

Además de la impresionante zona arqueológica, los alrededores de Chichén Itzá ofrecen atractivos que complementarán tu visita:

  • Cenote Ik Kil: A unos pocos kilómetros de Chichén Itzá se encuentra este cenote de tipo abierto, ideal para nadar y refrescarse después de recorrer las ruinas.
  • Pueblo Mágico de Valladolid: Aproximadamente a 40 kilómetros de Chichén Itzá, este encantador pueblo colonial ofrece calles pintorescas, arquitectura histórica y una rica gastronomía yucateca.
  • Izamal: Conocida como la «Ciudad Amarilla», este Pueblo Mágico destaca por sus edificios coloniales pintados de amarillo y el Convento de San Antonio de Padua, construido sobre una antigua pirámide maya.
  • Llevar sombrero, gafas de sol y protector solar para protegerse del sol intenso.
  • Es fundamental llevar agua.

Visitar Chichén Itzá es una experiencia inolvidable que combina historia, cultura y naturaleza en un solo lugar. Caminar entre sus antiguas construcciones te transporta al esplendor de la civilización maya, mientras que los atractivos cercanos permiten extender la aventura más allá de las ruinas.

Ya sea que vayas por libre o con tour, este destino es una parada obligatoria en cualquier viaje por la península de Yucatán. Prepárate para admirar una de las maravillas del mundo y llevarte recuerdos que quedarán grabados para siempre.

¡¡Hasta el próximo post!!

Iradier Rovira Peña
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