Despertamos en los alrededores del lago Myvatn con un día espantoso, no paraba de llover pero teníamos un itinerario que cumplir, así que empezamos el recorrido.

Islandia, tierra de fuego y hielo, alberga paisajes que parecen sacados de otro mundo. En el norte de la isla, cuatros destinos destacan por su singular belleza y misticismo: la cueva Grjótagjá, la imponente cascada Dettifoss, la cascada y los enigmáticos pseudocráteres de Skútustaðir.

La primera parada de las visitas de este día es la cueva Grjótagjá, que se encuentra a unos minutos desde la única gasolinera que hay al lado del lago Myvatn. Grjótagjá es una pequeña cueva de lava que alberga en su interior una fuente termal de aguas cristalinas.

cueva Grjótagjá

Esta cueva es muy conocida por su aparición en uno de los capítulos de Juego de Tronos que mencionamos en el post “Donde se rodó Juego de Tronos Islandia”, y antes era muy utilizada por turistas para darse baños en sus aguas termales. Hoy en día está prohibido el baño por las altas temperaturas del agua.

Al llegar a la cueva, lo primero que ve es un letrero advirtiendo que está prohibido bañarse. La cueva tiene dos entradas por las que bajar; es recomendable bajar por ambos lados, ya que ambas vistas de la cueva son bonitas.

cueva Grjótagjá

Ya dentro de la cueva, se puede apreciar la belleza del agua, tan transparente que se puede ver el fondo, con gamas de colores entre azul y turquesa. Además, se siente la temperatura que emana del agua. Este es uno de los imprescindibles del norte de Islandia, con toda razón fue uno de los spots utilizados por HBO para Juego de Tronos.

cueva Grjótagjá

Ya fuera de la cueva, no se puede dejar de caminar por sus alrededores, exactamente sobre la cueva donde hay grietas formadas por temblores y donde se puede apreciar el vapor salir por las altas temperaturas del agua subterránea.

cueva Grjótagjá

El día anterior a este habíamos hecho un intento de visitar la cascada Dettifoss,  pero el mal tiempo (lluvia y neblina) no nos dejó, así que hoy no podíamos dejar de visitarla. Aunque estaba un poco nublado nos aventuramos nuevamente hasta esta cascada.

Hay dos formas de llegar a la cascada, por la F862 o la F864. Si se tiene tiempo, recomendamos visitar la cascada por ambos lados, ya que son unas vistas totalmente diferentes, pero advertimos que la F864 no es una carretera asfaltada, por lo que hay que ir con un 4×4 o en un turismo pero muy despacio.

Nosotros la visitamos por la F862 que sí está asfaltada, incluso tiene un estacionamiento desde donde caminando se recorren 1.5 km (15 min). Cuando llegamos estaban empezando a caer unas gotas de lluvia, por lo que intentamos llegar lo antes posible antes que se desatara el diluvio.

Al final llegamos hasta Dettifoss y, estando allí, se desató la lluvia, por lo que no nos pudimos quedar mucho tiempo, ya que adicional la temperatura bajó mucho y empapados era casi imposible estar allí.

Dettifoss

Tras secarnos un poco, seguimos el recorrido y regresamos a los alrededores del lago Myvatn para visitar primero Höfdi. Este es un pequeño bosque protegido y una de las pocas superficies con árboles de Islandia, por lo que es muy valorada.

Este bosque se encuentra a un costado del lago y tiene un pequeño estacionamiento. Desde allí dimos un pequeño recorrido por un sendero hasta llegar a un punto donde nos encontramos con estas famosas formaciones conocidas como Kálfaströnd.

Höfdi

Kálfaströnd son pilares de lava que se formaron sobre el lago Myvatn, la verdad es que son curiosas estas formaciones que se pueden apreciar desde Höfdio desde la carretera al lado del lago. Esta parte del lago y las formaciones aparecieron en algunos capítulos de Juego de Tronos, específicamente cuando Mance Rayder estableció el campamento camino al muro de hielo.

Seguimos el recorrido y, a pesar de que el tiempo no nos dio tregua, hicimos una parada para ver los pseudocráteres Skútustaðir. Se les llama también cráteres falso porque, en realidad, en ningún momento estas formaciones hicieron erupción de magma, pero se formaron por erupciones de vapor ocasionadas del contacto de la lava con el agua del lago.

Skútustaðir

La lluvia no nos dejó realizar todo el recorrido de Skútustaðir, pero hicimos un pequeño acercamiento para poder obtener unas fotos y no dejar de ver estas formaciones.

Nos quedaba una última visita, pero no por ser última menos importante; al contrario, fue una de las más esperadas. Nos quedaba visitar Godafoss o mejor conocida como la cascada de los dioses.

Godafoss

Al llegar allí seguía cayendo una leve lluvia y el frío era tenaz, pero esto no fue impedimento para bajarnos a apreciar esta belleza de la naturaleza. Esta cascada, a pesar que no tiene una gran caída de altura, es una de las más importantes de Islandia y la incluimos en el artículo “Las mejores cascadas de Islandia” que hemos publicado.

Tras muchas visitas a lugares increíbles nos tocaba descansar para seguir al día siguiente con otro punto muy visitado en Islandia. ¡¡No os perdáis nuestra excursión en el que avistamos Ballenas en Húsavik!!

Iradier Rovira Peña
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