La Selva de Irati, al norte de España, es una de las mayores y mejor conservadas masas forestales de hayas y abetos de Europa. De hecho, es el segundo hayedo más grande del continente solo después de la Selva Negra alemana. Con sus paisajes exuberantes, senderos misteriosos y riqueza natural, es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza y la aventura.

La Selva de Irati ha sido un lugar de importancia histórica y cultural durante siglos. Habitada desde tiempos prehistóricos, ha sido un punto estratégico durante la Edad Media debido a su proximidad con la Ruta Jacobea. La mitología vasca también tiene raíces profundas en esta región, con leyendas y cuentos que aún resuenan en los bosques.

Situada en pleno Pirineo Navarro, la Selva de Irati está formada en mayor medida por los valles de Salazar y Aezkoa y, en menor medida, los valles franceses de Cize y Soule. Desde hace mucho tiempo queríamos visitar esta zona, principalmente en otoño, pero nos era imposible ya que no encontrábamos alojamiento a tiempo.

Hay que indicar que el otoño es una estación que pasa rápido en los Pirineos, es decir, que por las temperaturas de la zona montañosas los colores ocres de los árboles no se mantienen mucho tiempo. Nosotros tuvimos suerte y elegimos unos días en los que el otoño estaba en todo su esplendor.

¿Quieres saber lo que visitamos en la Selva de Irati? Aquí te lo contamos.

El primer día de nuestro viaje fue en su gran mayoría el trayecto en coche desde Madrid hasta Ochagavía, nuestra primera parada. Esta es una de las 14 poblaciones que encontramos dentro del Valle de Salazar y es uno de sus principales atractivos turísticos.

Considerada como una de las puertas de entrada a la Selva de Irati, este encantador pueblo de calles y casas de piedra ofrece un vistazo a la vida tradicional Navarra. También cuenta con un puente medieval de piedra ya que el río Anduña atraviesa el pueblo.

Desde Ochagavía se puede visitar, caminando o en coche, la Ermita románica de Muskilda donde hay un mirador con unas vistas impresionantes del valle de Salazar, y más en otoño.

Contamos todo lo que se puede ver en Ochagavía aquí:

Qué ver en Ochagavía

El segundo día por la Selva de Irati nos dirigimos hasta el Valle de Aezkoa para realizar una de las tantas rutas existentes. Elegimos la ruta de Paraíso de Erlan, que es muy sencilla con tan solo 2 kilómetros de recorrido y bordea parte del embalse de Irabia.

Selva de Irati

Esta ruta se encuentra en el corazón de la Selva de Irati y, para nuestra suerte, el otoño estaba en plena explosión de colores por lo que disfrutamos de imágenes preciosas. Te contamos todos los detalles de esta ruta aquí:

Ruta Paraíso Erlán en la Selva de Irati

Dentro delValle de Aezkoa aprovechamos para conocer otros lugares muy interesantes, como las ruinas de la antigua fábrica de armas de Orbaizeta, surgida en el siglo XVII para abastecer al Rey Carlos III de munición y armamento. Estas ruinas forman parte de la arquitectura industrial más importante de la zona.

Selva de Irati

Estas ruinas han sido declaradas Bien de Interés Cultural, formando un paisaje misterioso y enigmático que hay que visitar en el valle.

Otro de los puntos que visitamos fue el pequeño pueblo de Aribe, que cuenta entre sus atractivos con un puente medieval sobre el río Irati que baja por todo el valle. Este pueblo es otro de los que están en el valle y es un punto importante ya que cuenta con la oficina de turismo del valle, con toda la información de las actividades que se pueden realizar.

Selva de Irati

Terminamos este segundo día por la Selva de Irati visitando Roncesvalles, uno de los lugares más visitados de toda Navarra por su importancia histórica. Hoy en día es punto de paso del Camino de Santiago Francés y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1993, dentro de la categoría Caminos de Santiago de Compostela.

Te contamos más de esta visita aquí:

Visita a Roncesvalles

El tercer día por la Selva de Irati regresamos al valle de Aezkoa para realizar varias visitas. En la parte más alta del valle, justo en la frontera con Francia, encontramos la ruta megalítica de Azpegi, un sendero donde puedes observar varios dólmenes y Cromlech.

No realizamos la ruta caminando al completo pero en coche, yendo en dirección Francia, tienes a unos metros de la carretera el Cromlech de Organbide y el de Azpegi.

Otro de los lugares que conocimos en esta zona del valle es el bosque de Ursario, un hayedo kárstico lleno de musgo, misterio y leyendas. Desde el refugio de Azpegi se puede realizar una ruta de senderismo de unos 7 kilómetros que pasa por algunos de los Cromlech de la ruta megalítica.

Selva de Irati

Regresamos nuevamente al pueblo de Aribe, pero esta vez para realizar la ruta de senderismo hasta el puente colgante de Aribe sobre el río Irati. Se trata de una ruta muy sencilla de unos 2 kilómetros ida y vuelta sin desnivel que va todo el tiempo junto al río.

Ruta al puente colgante de Aribe

Selva de Irati

El último día de nuestro viaje por la Selva de Irati no teníamos mucho tiempo ya que teníamos que volver a Madrid, pero aprovechamos para conocer dos miradores. Primero visitamos el mirador de Zamariain, uno de los mayores reclamos turísticos del valle de Aezkoa. Contamos como llegar a este mirador aquí:

Visita al Mirador de Zamariain

Selva de Irati

De camino al inicio de la ruta para el mirador de Zamariain pasamos muy temprano por el pueblo de Jaurrieta que se encontraba cubierto de niebla, una imagen preciosa que nos regaló la Selva de Irati.

Selva de Irati

Antes de partir hacia Madrid, hicimos una última parada en el mirador de Ariztokia, desde donde se puede ver el pueblo de Aribe, la cima del Berrendi y el río Irati. Este mirador es muy accesible, se puede llegar en coche y subir apenas unos minutos hasta una atalaya de piedra.

Selva de Irati

La gastronomía en la Selva de Irati es un reflejo de su rica tradición y entorno natural. Los platos suelen ser contundentes y sabrosos, ideales para reponer fuerzas tras un día de senderismo. Nosotros degustamos muchos de ellos en esos 4 días y te contamos cuales fueron aquí:

Qué comer y dónde en la Selva de Irati

La Selva de Irati es un destino que enamora con su belleza natural y su rica herencia cultural. En cuatro días, puedes explorar lo mejor de sus paisajes, sumergirte en la historia local y deleitarte con su deliciosa gastronomía.

Nos habría gustado poder dedicarle más de cuatro días, por lo que tenemos pensado volver para seguir descubriendo sus riquezas naturales.

¡¡Hasta el próximo post!!

Iradier Rovira Peña
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