Aranda de Duero es una ciudad situada al sur de la provincia de Burgos, capital de la comarca Ribera del Duero y atravesada por dicho río. Su nombre significa vega amplia del Duero, y tiene una rica historia que se remonta a sus orígenes como un asentamiento celtíbero. Fue repoblada en el siglo IX y en el siglo la villa obtuvo de Sancho IV y Pedro I el privilegio de su condición de realenga.
Hoy en día, Aranda es una ciudad que conjuga a partes iguales patrimonio histórico, artístico y gastronómico, por lo que resulta muy interesante para visitar. Además, fue Ciudad Europea del Vino en 2022, equiparándose así a grandes ciudades europeas como Oporto, Burdeos o Viena.
La mejor forma de conocer la ciudad es pasear por su centro histórico.
Qué ver en Aranda de Duero
Ayuntamiento
Fue lo primero que vimos al llegar al centro histórico de Aranda. El edificio destaca por su torre con arco, situado en el lugar donde estuvo la antigua Puerta de Duero de la desaparecida muralla, que era la entrada principal a la villa tras cruzar el puente sobre el Duero.

Plaza Mayor
Antiguamente fue lugar de celebración de mercados y ferias y actualmente es el centro de la ciudad. Son característicos sus soportales y su templete. En el suelo del extremo oriental hay una reproducción del plano de Aranda de 1503, el primer plano urbano en perspectiva que se realizó en España; se trazó con motivo de un pleito que interpusieron algunos vecinos para derribar unas viviendas que impedían el paso directo a la iglesia de Santa María, lo cual se llevó a cabo finalmente.

Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino CIAVIN
Se inauguró en 2003, con motivo del V centenario de la realización del plano de Aranda de 1503. Está situado en un edificio que se construyó en el siglo XVIII adosado a una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad, llamada de la Santa Cruz. En él se muestra el legado histórico que la cultura del vino ha reflejado en la arquitectura de la comarca de la Ribera del Duero. También tiene una maqueta de la villa de Aranda de 1503, una reproducción del plano original y otra de un mosaico de la cercana villa romana de Santa Cruz.

Iglesia de Santa María la Real
Majestuoso templo gótico del siglo XV que es el edificio más representativo de la ciudad y fue construido sobre una anterior iglesia románica, por orden de los Reyes Católicos. En el exterior destaca una espectacular portada gótico-isabelina sobre la salvación cristiana, por lo que hay multitud de figuras de apóstoles, evangelistas y santos. En el interior, el retablo mayor del siglo XVII, una pila bautismal gótica del siglo XIII y el púlpito renacentista.

En el entorno de la Iglesia se habría situado la judería de Aranda durante el siglo XV.
Plaza del Trigo
Fue construida a partir de un mercado de cereales y pan que se celebraba en este lugar. Tiene varios edificios típicos de la arquitectura castellana de los siglos XVI a XIX y a ella se llega por la calle Isilla, una bulliciosa calle peatonal con numerosos restaurantes y bodegas.

Rollo jurisdiccional y Palacio de los Berdugo
Se encuentran en la pequeña Plaza del Rollo, aunque este estuvo inicialmente en la Plaza Mayor. El Palacio de los Berdugo data del siglo XVI y es ejemplo típico del renacimiento castellano.

Bodegas subterráneas
Bajo el suelo del centro histórico de Aranda hay hasta 7 kilómetros de galerías excavadas entre los siglos XII y XVIII, que se han utilizado desde la Edad Media para almacenar el vino. Algunas de ellas ofrecen visitas guiadas que terminan en una cata, pero hay dos que permiten la visita libre y gratuita si se toma una consumición en el bar. Estas son Bodega El Lagar de Isilla y Bodega Peñacoba. Nosotros visitamos la primera, en un recorrido guiado por paneles explicativos para saber lo que se está viendo en cada momento. ¡Nos pareció de lo más interesante!

Iglesia de San Juan
Se trata de un templo gótico del siglo XIV, situado en un punto elevado, que fue escenario de uno de los acontecimientos históricos de la villa medieval: el Concilio de Aranda en 1473. Llama la atención su portada de arquivoltas apuntadas, sostenidos por capiteles, y una imagen de San Juan Bautista.

En el interior está el Museo de Arte Sacro, cuya entrada cuesta 2,5€ en 2024.
Casa de las Bolas
Situada frente a la Iglesia de San Juan, debe su nombre a las formas esféricas que decoran su fachada. Data del siglo XV y, según la tradición, en ella residió la reina Juana de Avís, esposa de Enrique IV. En su interior está el Museo Félix Cañada, con pinturas de los siglos XVII a XX.

Puente románico de las Tenerías
Situado junto a la iglesia de San Juan, debe su nombre por encontrarse en el barrio donde estaban los talleres para curtir las pieles. Se trata de un puente medieval de estilo románico sobre el río Bañuelos, afluente del Duero.

Antiguo Hospital de los Santos Reyes
Construido a mediados del siglo XVI gracias al obispo Pedro Álvarez de Acosta, benefactor de Aranda. Junto a él se conserva la Fuente de Santo Domingo, de mediados del siglo XIX.

Humilladero y Ermita de Nuestra Señora de las Viñas
Situados en el exterior del antiguo recinto amurallado, fueron construidos en u antiguo cruce viario. El Humilladero cuenta con un bonito artesonado mudéjar del siglo XVI y de él parte un paseo ajardinado que termina en la ermita. En este paseo se pueden encontrar algunos restos arquitectónicos trasladados allí, como un arco del antiguo convento dominico del Sancti Spiritus, fundado por el obispo Acosta.
Ruta de murales
En el barrio de Santa Catalina, fuera ya del centro histórico, existe una pequeña ruta de arte urbano formada por varios murales plasmados en diversas fachadas, llevados a cabo por iniciativa de la Asociación de Comerciantes de Santa Catalina para dinamizar el barrio.

Hay dos más fuera del barrio: uno en el número 10 de la Avenida de Castilla y otro junto al Hospital de los Santos Reyes, en la ribera del Duero.
Gastronomía en Aranda de Duero
La gastronomía de Aranda de Duero presume de recetas tradicionales, resultado de su historia, su geografía y su clima frío. Platos contundentes como la sopa castellana o el lechazo asado en horno de leña son algunos de los imprescindibles en un menú típico arandino. No podemos dejar de mencionar la afamada morcilla de Burgos, ya documentada desde el año 1400 y con la Indicación Geográfica Protegida (IGP) otorgada por la UE en 2018; es habitual tomarla en revuelto con piñones y pasas o con un par de buenos huevos fritos. En cuanto a pescados, destacan el bacalao, como en la mayoría de lugares sin costa. También está el queso de Burgos que, junto con nueces y miel, forman el llamado “postre del abuelo”. Entre los dulces también destacan el pastel de Aranda y las yemas de Aranda, parecidas a las de Ávila.
Para terminar, no olvidamos los vinos de la D.O. Ribera del Duero, que también comprende parte de las provincias de Valladolid y Soria, y que ha alcanzado gran renombre en los últimos años, incluso a nivel internacional.
Durante nuestra estancia en Aranda, pudimos degustar unos menús del día, compuestos por sopa castellana, revuelto de morcilla, chuletillas de lechazo y congrio a la Arandina.

Pero en Aranda también se puede ir de pinchos, eso sí, acompañados por los vinos locales. Además, en abril tiene lugar un concurso de tapas, la excusa perfecta para saborear las diversas especialidades que preparan los establecimientos. Nosotros fuimos a tomar unos pinchos para cenara un asador de la céntrica calle Isilla, donde tienen una inmensa variedad. Nosotros probamos unos espectaculares de bacalao rebozado, brandada de bacalao y pastel de merluza. Hay muchos más, como hamburguesitas de lechazo, pulpo sobre puré de patata o Ferrero Rocher de morcilla con almendras, muy parecido a uno que tomamos en la calle Laurel de Logroño.

Alrededores de Aranda de Duero
Villa romana de Santa Cruz
Situada a pocos metros de Baños de Valdearados, se trata de los restos de una mansión bajoimperial de los siglos IV y V. Se conservan varios mosaicos, entre los que destaca uno dedicado al dios Baco. Se conoce mediante visita guiada que ha de concertarse previamente y cuesta 1,5€ en 2024.

Monasterio de La Vid
Este majestuoso monasterio del siglo XVI fue construido para sustituir a uno anterior románico y es uno de los más importantes de toda la provincia de Burgos. Tiene una espectacular espadaña churrigueresca y un bonito claustro renacentista. Su interior se conoce con visita guiada que cuesta 6€ en 2024.

Peñaranda de Duero
Villa señorial que es uno de los pueblos más bonitos de Burgos, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1974. Cuenta con una Plaza Mayor porticada, un castillo y una de las farmacias más antiguas de España.

Gumiel de Izán
Preciosa villa declarada Conjunto Histórico Artístico en 2003, cuenta con casas de adobe y madera, propias de la arquitectura popular de la zona, y una iglesia con una espectacular fachada barroca.

La Horra
Pequeña población que tiene una zona de bodegas subterráneas con características zarceras cónicas.

Gumiel de Mercado
Destacan sus dos grandes iglesias y una colina sobre la que en otros tiempos hubo un castillo y hoy en día hay numerosas bodegas subterráneas.

Otros pueblos cercanos son Roa de Duero, Haza, Caleruega, Lerma, Coruña del Conde y la ciudad romana de Clunia…
También están próximas las poblaciones de Peñafiel en Valladolid y San Esteban de Gormaz en Soria. A una hora escasa se encuentra la ciudad de Burgos.
¡¡Hasta el próximo post!!
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