Ledesma es un pueblito salmantino situado a 35 kilómetros al noroeste de la capital de la provincia pero ya muy cerca de la de Zamora, a orillas del río Tormes y rodeada de un entorno natural de extraordinarios paisajes como los campos de encinas de la dehesa salmantina.

Sus orígenes se remontan al Neolítico, con el asentamiento de ganaderos en el Cerro de San Martín; posteriormente, fueron campesinos y pastores celtas quienes ocuparon el lugar, llamándolo Bletisama y construyendo viviendas agrupadas en castros amurallados. Estos fueron conquistados por los romanos, que cambiaron el nombre de la población a Bletisa y la convirtieron en una ciudad de la provincia de Lusitania. Tras la caída romana, la zona pasó a manos de visigodos y más tarde de musulmanes. En 939, Ramiro II de León inició la reconquista, y con Fernando II de León llegó la repoblación, la construcción de la muralla y la concesión del Fuero en 1161, comenzando una etapa de gran desarrollo. En el siglo XV, Enrique IV cedió la villa a Don Beltrán de la Cueva, primer Conde de Ledesma, perteneciendo esta a sus descendientes hasta el fin del régimen señorial en el siglo XIX.

Ledesma fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1975, siendo uno de los más relevantes de Salamanca. Además, está incluido entre los Pueblos más Bonitos de España desde 2018.

Qué ver en Ledesma

Muralla

Ledesma aún conserva gran parte de la muralla que la rodeó. Con 2 kilómetros de perímetro, llegó a tener 8 puertas de acceso: del Puente, de los Toros, del Caracol, Pozo de la Nieve, San Nicolás, San Juan, de los Herreros y San Pedro.

Hoy solo se conserva la de San Nicolás, formada por el arco del mismo nombre y dos torres semicirculares. Según la leyenda, aquí sufrió martirio Nicolás, nombre cristiano que recibió tras bautizarse el hijo del gobernador musulmán Galofre; éste, en castigo, ordenó degollarlo, lapidarlo y quemarlo y, mientras contemplaba el espectáculo, murió alcanzado por un rayo.

Ledesma

Sobre la puerta está el Mirador del Adarve, al que se puede subir para admirar las vistas de la dehesa.

En el lugar donde estuvo la Puerta de los Herreros, que debe su nombre a la cercanía del barrio de los herreros, hay vestigios del arco original y dos torres semicirculares.

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Castillo

Conocido como “La Fortaleza”, fue construido en el siglo XII para proteger el suroeste del recinto amurallado, al ser Ledesma frontera con musulmanes y portugueses; posiblemente en el siglo XV se construyó otro cerco amurallado para reforzar la defensa.

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En el siglo XVIII se planificó la construcción de un palacio anexo, pero nunca llegó a realizarse. Se puede acceder al interior para ver el patio de armas. El escudo de la villa que preside la entrada fue traído desde la antigua Puerta del Puente.

Verraco

Escultura en piedra de granito que representa un jabalí y data del siglo IV a. C., por lo que perteneció al castro vetón. Se encontró donde antiguamente estuvo la Puerta de San Pedro y parece estar relacionado con la seguridad y la delimitación de términos. Hoy está situado en la Plaza de la Fortaleza.

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Centro de Interpretación de la Historia Bletisa

Situado en la antigua iglesia de San Miguel, de origen románico. En su exterior destaca la portada reformada en el siglo XVIII en estilo neoclásico, rematada en un pequeño frontón con un friso, y la torre que termina en espadaña, del mismo siglo. En el interior es espectacular el retablo tallado en madera, también del siglo XVIII, y restos de pinturas murales.

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Aquí se encuentra enterrado el Padre Petisco, un jesuita políglota nacido en Ledesma en 1724 que tradujo la Biblia al castellano por primera vez.

El Centro de Interpretación está muy bien organizado y muestra un viaje a lo largo del tiempo para conocer la historia de Ledesma desde sus primeros pobladores, con diversos paneles explicativos, una proyección audiovisual y hasta la recreación del cocinado de una receta típica, todo ello repartido en 7 módulos. ¡Merece la pena una visita!

La visita es libre y tiene un precio simbólico de 1€. Actualmente, el centro también funciona como oficina de turismo.

Plaza Mayor

Es una bonita plaza con soportales en uno de sus lados. Lo único es que no es una plaza mayor al uso porque tiene coches aparcados y ya no parece ser el centro neurálgico del pueblo.  Aun así, cuenta con varios edificios importantes como la Iglesia de Santa María la Mayor, el Ayuntamiento y el Palacio de Don Beltrán de la Cueva.

Iglesia de Santa María la Mayor

Situada en la Plaza Mayor, fue construida entre los siglos XII y XVI, con mezcla de estilos románico y transición del gótico al renacimiento. En el exterior destaca su torre, que en la parte inferior está abierta por una bóveda de cañón apuntado y en la parte superior termina en espadaña. En el interior hay varios retablos, sepulcros y custodias, entre ellos el sepulcro del infante Don Sancho de Castilla, nieto del rey Alfonso X el Sabio y Señor de Ledesma. La visita cuesta 3€ en 2023.

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En la parte trasera de la iglesia encontramos, incrustada en un muro, una lápida romana del siglo I, de tiempos del emperador César Augusto, que marcaba el límite entre Ledesma, Ciudad Rodrigo y Salamanca.

Ayuntamiento

También en la Plaza Mayor está la Casa Consistorial o antigua Casa del Regidor, del siglo XV. Tiene una planta baja con un patio interior que fue cárcel de la villa y una planta superior con vidrieras del siglo XIX.

Palacio de Don Beltrán de la Cueva

Es el último edificio importante de la Plaza Mayor. Data del siglo XV y su fachada tiene los escudos de Don Francisco y Don Beltrán, Condes de Ledesma. Los balcones eran utilizados por los señores para presenciar los espectáculos públicos, como corridas de toros o eventos religiosos. Junto a ella está el Arco de los Roderos, a cuya izquierda estaban la panadería, las carnicerías y el peso.

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Alhóndiga

Pasando por el Arco de los Roderos llegamos a la antigua alhóndiga, un edificio del siglo XVI que servía como almacén de grano; además, parte de sus beneficios era para ayudar a los pobres. La puerta está flanqueada por dos escudos de la villa.

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Casas señoriales

Las casas señoriales de Ledesma, construidas entre los siglos XVI y XVII, tienen fachadas sencillas decoradas con escudos nobiliarios, ventanas, balcones y rejas.  Algunas de las más destacadas son: Casa de las Almenas, Casa del Mayorazgo de los Paces, Casa del Escribano y el Procurador, Casa de Doña María Beltrán, Casa de Manuel García Godínez de Paz, Casa de San Nicolás, Casa de Francisco Jiménez Niño , Casa de Agustín Escudero de Dios…

Nos llamaron la atención el Palacio de Rodríguez de Ledesma por su singular ventana con escamas, la Casa de las Cabezas por las cabezas que le dan nombre (aunque están muy deterioradas), la Casa de Padua por su bonito patio interior diseñado como un jardín italiano y Casa de los López Chaves por su precioso recibidor.

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Paseo de Alonso Andrea

Este paseo, situado al borde de la muralla, lleva su nombre en homenaje a Alonso Andrea, un ledesmino del siglo XVI que se alistó en una expedición al Nuevo Mundo. Cofundador de Caracas, se dice que en sus últimos años de vida defendió en solitario la ciudad del ataque de piratas ingleses, por lo que se le conoció como “El Quijote venezolano”.

Aquí se encuentra el Mirador del Tormes, desde el que se tiene una magnífica vista del río y de los puentes que acceden a la villa.

Hospital de San José

Institución benéfica fundada a principios del siglo XV para auxiliar a los enfermos más pobres. Inicialmente estuvo junto a la iglesia de Santa María, ya que el edificio actual, en el Paseo de Alonso Andrea, se construyó en el siglo XVIII. En el exterior destaca la escultura de la Sagrada Familia de la fachada, así como los escudos de las familias fundadoras. En el interior hay un precioso patio, pero actualmente no está abierto al público por desgracia.

Puente Viejo

Tiene origen romano, pero su estructura es medieval, datando la actual del siglo XV. Tiene 100 metros de largo, 18 metros de altura y cinco ojos, y ha sido reconstruido en distintas épocas debido al continuo desgaste, ya que históricamente ha servido de unión con las tierras de Zamora. En la orilla este está la Ermita del Carmen, patrona de Ledesma, del siglo XVI aunque con reformas posteriores; tradicionalmente ha sido el humilladero ante el que se arrodillaban los viajeros al irse o al regresar.

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Puente Nuevo

Construido a mediados del siglo XX junto al puente medieval para mejorar el acceso a Ledesma, destaca su gran arco central. Para su construcción fue necesario derribar parte de la muralla.

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Menhir

Monolito de piedra granítica de unos 2’50 metros de altura, del que se desconoce su cronología aunque se cree que es la primera Edad de Hierro. Está situado junto al Puente Nuevo, trasladado desde su ubicación original varios kilómetros al oeste de Ledesma.

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El menhir se ha situado en un mirador desde el que se tiene una bonita panorámica del Tormes y los restos de unas antiguas tenerías para curtir y trabajar el cuero, que fue una de las actividades principales en la época medieval.

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Fuente Caño del Cerezo o de la Inquisición

Fuente barroca situada a unos 2 kilómetros al sureste de la población. Se puede llegar en coche pero la encontramos en estado de abandono, semicubierta por la maleza, y no pudimos ni acercarnos. Una pena.

Qué hacer en Ledesma

Ruta del Puente Mocho

Se trata de un puente de origen romano, que mide 71 metros de longitud y tiene cinco arcos de medio punto, siendo el central el más grande. Se construyó para salvar el arroyo Ribera de Cañedo, como parte de la calzada romana Bletisama Ocelo-Duri.

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La ruta es lineal y muy fácil, de 4,68 kilómetros ida y vuelta, con una duración total de unos 80 minutos por un camino llano de tierra que no tiene pérdida desde un pequeño aparcamiento para dejar el coche en la carretera SA-311.

Ruta de Peñaserracín

Este puente también es de origen romano, mide 51 metros de longitud y tiene tres arcos de medio punto. Se construyó para salvar el arroyo Ribera de Villaseco.

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La ruta es lineal  y muy fácil también, aunque la longitud es mayor que la anterior, de unos 7,4 kilómetros ida y vuelta por un camino llano de tierra desde el Polígono Industrial La Dehesa. Nosotros llegamos en coche debido al buen estado del camino.

Otras rutas de senderismo son la Vía Dalmacia, el Cordel de Merinas y la Playa Carnaceda.

Gastronomía

En Ledesma, la gastronomía tradicional queda enmarcada en la del resto la provincia, siendo protagonistas las carnes, como las procedentes de la caza o de las razas autóctonas de la morucha y el cerdo ibérico, del que derivan sabrosas recetas y embutidos como el jamón “pata negra” o el farinato.

Nosotros pudimos degustar unos menús de alcachofas confitadas, parrillada de mariscos, pierna de cabrito y tostón confitado… ¡delicioso!

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Pero la estrella gastronómica son las rosquillas de Ledesma, de pequeño tamaño pero de rico sabor… ¡son adictivas!

Aguas termales

La tradición termal en Ledesma es muy antigua, pues primero los romanos y después los árabes ya explotaron las aguas que surgen de un manantial subterráneo, cargadas de minerales muy beneficiosos para la salud. Este manantial está catalogado como Bien de Interés Minero Medicinal desde 1886 y a principios del siglo XX contó con visitantes tan ilustres como el escritor Miguel de Unamuno o los pintores Francisco Iturrino y Charles Milcendeau. En la actualidad, a poco más de 10 kilómetros de la villa y a orillas del Tormes, se encuentra el Balneario de Ledesma, ideal para el turismo de salud ya que cuenta con una completa infraestructura hotelera y de restauración.

Alrededores de Ledesma

Algunos lugares interesantes para conocer en las proximidades de Ledesma son:

  • Iglesia de Santa Elena e Iglesia de San Pedro y San Fernando, fuera del casco histórico.
  • Castros vetones de Las Merchanas y Yecla la Vieja, a unos 50 kilómetros al oeste de Ledesma.
  • La histórica y monumental Salamanca, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • La noble y leal ciudad de Zamora, a menos de 60 kilómetros.
  • Parque Natural de Arribes del Duero.
  • Los pueblos de Miranda do Douro, Vimioso y los demás de la región portuguesa de Trás-os-Montes.

Así termina nuestra visita a Ledesma. Nos gustó pero pensamos que el pueblo en general está muy dejado, con muchos negocios cerrados y monumentos poco cuidados. Nos dijeron que no hay presupuesto… Ojalá la situación cambie pronto.

¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
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