El cuarto día de road trip por Islandia dejamos Djúpivogur para dirigirnos a Seyðisfjörður, pueblo pesquero muy pequeño pero representativo de los fiordos del este. Fundado a principios del siglo XIX como un enclave comercial, experimentó un auge económico gracias a la pesca del arenque, atrayendo a numerosos comerciantes noruegos que dejaron su huella en la arquitectura local.
Después de conducir durante 2 horas y de pasar por paisajes increíbles en la Ring Road, llegamos a Egilsstaðir, que es la mayor ciudad del este de Islandia. Desde Egilsstaðir hay que recorrer unos 27 kilómetros para llegar a Seyðisfjörður.
Qué ver en Seyðisfjörður
Egilsstaðir panoramic view
En el camino se pueden admirar paisajes bellísimos de hielo y nieve a ambos lados de la carretera. Y claro, no pudimos dejar la oportunidad de parar para hacer unas fotos del manto blanco.


Mirador y Haífoss
Seguimos el recorrido hasta llegar a un mirador antes de iniciar el descenso de la carretera, desde el que se tiene una vista espectacular del fiordo y del pueblo, con un pequeño río que sigue entre piedras para luego formar una cascada que paramos más adelante.

En este mirador hay un monumento en homenaje a ÞORBJÖRN ARNODDSSON que es de piedra con pequeñas columnas de basalto y que se ha levantado para agradecer el empeño en transportar personas en pleno invierno cuando no existían carreteras asfaltadas.

También se tienen unas vistas espectaculares de las montañas que aun mantenían un poco de nieve en lo más alto. A pesar que es verano muchas zonas de Islandia se mantienen nevadas.

Aquí también puedes ver la pequeña cascada Haífoss que se encuentra a unos cuantos metros del homenaje.
Gufufoss
Ya bajando hacia Seyðisfjörður, está la bellísima cascada Gufufoss, mencionada en el artículo “Las mejores cascadas de Islandia”, de una gran belleza y caída. La carretera de bajada y esta cascada fueron escenario en la famosa película “La vida Secreta de Walter Mitty”, cuando Walter bajaba en patinete por esta carretera para alcanzar al fotógrafo que estaba buscando en Islandia.
Gufufoss es una de las cascadas más impresionantes de los Fiordos del Este de Islandia y un punto de parada obligatorio en el camino a Seyðisfjörður. Su nombre significa «Cascada de Vapor» en islandés, debido a la niebla que genera al chocar contra las rocas.

Es de fácil acceso en coche, con un pequeño aparcamiento cercano. Desde allí, se puede caminar unos pocos metros para disfrutar de su vista. Su caída de agua y su forma recuerdan a la famosa Skógafoss en el sur de Islandia, pero con menos turistas y un entorno más tranquilo.
Seyðisfjörður
Ya estando en Seyðisfjörður, uno se encuentra con un pueblo bohemio, lleno de colores, tranquilo, con una población de unas 700 personas aproximadamente, y donde se celebran muchos festivales de música y arte. Al caminar por sus calles se ven grafitis, pinturas y muchas personas bohemias.
Iglesia Azul (Bláa Kirkjan)
Este emblemático edificio de color azul pastel es uno de los símbolos del pueblo. Aunque su interior suele estar cerrado al público, durante el verano se celebran conciertos de música clásica y jazz que permiten apreciar su sencilla belleza interior.

Camino Arcoíris
Frente a la Iglesia Azul se extiende un vibrante camino de baldosas multicolores que rinde homenaje a la comunidad LGTBI, simbolizando el respeto y la tolerancia que caracterizan a Seyðisfjörður. Este colorido sendero es perfecto para una foto memorable.

Arte y Cultura
El pueblo alberga una comunidad artística activa, con galerías y talleres que exhiben obras de artistas locales. Además, durante el verano, se celebran festivales que combinan música, arte y gastronomía, ofreciendo una experiencia cultural enriquecedora.

También alrededor de un lago que tiene el pueblo, hay muchas casas de diferentes colores que le dan un contraste bellísimo a Seyðisfjörðurentre las dos montañas que tiene este fiordo.

El plan era desde este punto visitar Strandartindur, Bjólfur y Skalanes, pero al no tener un 4×4, nos recomendaron no arriesgarnos a intentar llegar a estos lugares en un turismo. Si tenéis la oportunidad y contáis con un 4×4, no dudéis en visitar estos lugares.
Así que nos quedamos en el pueblo disfrutando de su ambiente y coloridos rincones. Como ya mencionamos, en Seyðisfjörður se celebran muchos festivales de música; junto al hotel en el que nos alojamos se estaba preparando un escenario para un festival al día siguiente, por lo que el pueblo estaba lleno de gente que llegaba para este y otros programas que tenía en julio Seyðisfjörður.
Atractivos en los alrededores de Seyðisfjörður
La región de los Fiordos del Este es rica en paisajes naturales y oportunidades de exploración:
- Reserva Natural de Skálanes: Situada a pocos kilómetros del pueblo, esta reserva es hogar de una diversa fauna y flora, incluyendo colonias de frailecillos y otras aves marinas. Es un lugar ideal para el avistamiento de aves y para aprender sobre la conservación en Islandia.
- Cascada de Hengifoss: Aproximadamente a una hora en coche desde Seyðisfjörður, se encuentra una de las cascadas más altas de Islandia, con 128 metros de altura. El sendero hasta la cascada ofrece vistas impresionantes y pasa por la cascada Litlanesfoss, rodeada de columnas de basalto.
- Lago Lagarfljót: Este lago, cercano a Egilsstaðir, es conocido por la leyenda del «verme de Lagarfljót», una criatura similar al monstruo del lago Ness. Además de las leyendas, el área ofrece hermosos paisajes y oportunidades para la pesca y el senderismo.
Nosotros, para finalizar el día, decidimos dar un paseo por un camino que bordeaba el fiordo y poder obtener una última vista de Seyðisfjörður y su puerto.

Y luego a descansar para retomar camino al día siguiente rumbo al norte de Islandia y poder disfrutar de todos las increíbles lugares naturales que nos ofrece la parte norte de la isla.
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