Durante nuestro viaje de dos semanas por Irlanda descubrimos ciudades, monumentos y lugares de naturaleza. Uno de ellos fue Ballysaggartmore Towers, un sitio peculiar no muy conocido en las rutas por Irlanda.

En el corazón del condado de Waterford se oculta uno de los lugares más curiosos y fotogénicos del país: Ballysaggartmore Towers. Estas estructuras neogóticas, rodeadas de bosque y misterio, son el escenario perfecto para una escapada tranquila, cargada de historia, naturaleza y encanto.

Ballysaggartmore Towers

Descubrimos la existencia de estos peculiares monumentos gracias a las redes sociales cuando estábamos haciendo la ruta de nuestro viaje y decidimos hacer una corta visita. Te contamos todo sobre este sitio y como llegar aquí, ¡Sigue leyendo!

Aunque parecen salidas de un cuento de hadas medieval, las Ballysaggartmore Towers fueron construidas en 1830 por Arthur Kiely-Ussher. Este terrateniente irlandés quiso impresionar a su esposa con una entrada grandiosa a lo que sería una mansión de lujo. Las obras comenzaron pero, tras finalizar la entrada, se agotó el presupuesto. Lo que quedó fueron dos estructuras principales: una imponente puerta de entrada y un puente con torres, ubicadas en medio de un bosque espeso.

Hoy en día, este rincón se ha convertido en un lugar especial para los amantes de la arquitectura, la fotografía y el senderismo tranquilo.

Visitar Ballysaggartmore Towers es una experiencia relajada y accesible. Desde el pequeño aparcamiento, se inicia una ruta circular de unos 2 kilómetros por un sendero forestal bien señalizado que puedes realizar en unos 40 o 45 minutos. Nosotros no hicimos la ruta circular por falta de tiempo, solo llegamos hasta las torres y el puente.

Dejamos el coche en un pequeño estacionamiento habilitado para los visitantes. Aquí hay unos paneles informativos y señalizaciones; como la ruta es circular, se  puede iniciar por la derecha o por la izquierda. Nosotros fuimos hacia la derecha a través un camino que atraviesa un bosque.

Lo primero que encontramos en la ruta fue la puerta Ballysaggartmore, una estructura formada por un arco y dos torres que lo flanquean.

Ballysaggartmore Towers

A ambos lados de las torres hay dos pequeñas estancias en las que seguramente se refugiaban soldados que protegían la entrada a la propiedad. También en ambas torres se pueden ver dos cruces.

Ballysaggartmore Towers

Para apreciar mejor esta estructura, aquí dejamos este vídeo:

Desde la puerta de entrada hay que seguir un camino entre el bosque para visitar el siguiente punto de la ruta. Esta parte es mucho más larga en la ruta circular pero es totalmente plana por lo que se puede realizar fácilmente. Durante el recorrido puedes ver alguna ardilla entre los árboles y muchas aves.

Llegamos hasta las Ballysaggartmore Towers, que realmente se trata de un puente con dos torres de media altura.

Ballysaggartmore Towers

Se puede atravesar el arco para pasar por el puente, que nos recordó a las que se pueden ver en películas de Disney en las que suelen pasar carrozas. Nos sorprendieron los detalles que se pueden observar en toda la estructura.

Muy cerca del puente hay un prado con mesas de picnic para pasar el día y también, a unos cuantos metros, una pequeña cascada.

Para apreciar mejor esta estructura, aquí dejamos este vídeo:

Tras pasar un rato admirando el puente regresamos por el mismo camino ya que estaba oscureciendo y no sabíamos que nos íbamos a encontrar en el bosque el resto de la ruta circular. De regreso volvimos a pasar por la estructura de entrada o puerta que encontramos al principio.

Ballysaggartmore Towers

Es un recorrido apto para todas las edades y perfecto para ir en familia, pareja o en solitario. Volvimos al aparcamiento para retomar nuestra ruta por Irlanda.

Una de las grandes ventajas de este lugar es que la entrada es completamente gratuita. Además, no hay horarios ya que se trata de un espacio natural abierto.

Hay un pequeño aparcamiento gratuito situado a la entrada del sendero forestal que conduce a las torres. Tiene capacidad para varios coches, pero puede llenarse los fines de semana: los locales disfrutan de este bosque para pasear a sus perros.

Las torres están ubicadas a las afueras de Lismore, en el condado de Waterford. Las opciones para llegar son:

  • Desde Lismore: toma la carretera N72 hacia Cappoquin durante unos 3 km. Verás un cartel marrón y un pequeño aparcamiento gratuito.
  • Desde Cork: aprox. 1 hora y 15 minutos (80 kilómetros).
  • Desde Waterford ciudad: aprox. 1 hora y 10 minutos (75 kilómetros).

No hay transporte público directo, así que la mejor opción es alquilar coche. También puedes llegar en autobús a Lismore y luego tomar un taxi.

Si estás de ruta por esta zona del sur de Irlanda, hay varios puntos de interés que puedes combinar con la visita:

1. Lismore Castle & Gardens

A solo unos minutos de las torres, este castillo sigue habitado y es uno de los más elegantes de Irlanda. Puedes visitar sus jardines y disfrutar de una vista única al río Blackwater.

2. Waterford Greenway

Una vía verde de 46 kilómetros ideal para ciclistas y caminantes, que recorre antiguos trazados de ferrocarril entre Waterford y Dungarvan.

3. The Vee Scenic Drive

Una ruta escénica que cruza montañas con vistas panorámicas, especialmente bonitas en primavera con la floración de rododendros.

4. Cuevas de Mitchelstown

A unos 30 minutos en coche, estas impresionantes cuevas subterráneas ofrecen visitas guiadas por un paisaje de estalactitas y estalagmitas.

  • Temporada recomendada: primavera y otoño por los colores del bosque, aunque es accesible todo el año. Nosotros lo visitamos en junio.
  • Visita durante el día, ya que no hay iluminación artificial en el camino.
  • Lleva calzado adecuado, sobre todo si ha llovido recientemente, ya que el sendero puede estar algo fangoso.
  • No hay baños ni tiendas en el lugar, así que lleva agua y algo de picar si vas con niños.
  • Ideal para fotografía: el entorno es muy fotogénico, especialmente en días nublados o con niebla.

Definitivamente, sí. Ballysaggartmore Towers es uno de esos rincones secretos que todavía no han sido invadidos por el turismo masivo. Ideal para viajeros que disfrutan del slow travel, los lugares con historia y la conexión con la naturaleza.

Un lugar perfecto para añadir a tu itinerario si estás explorando el sur de Irlanda o recorriendo el condado de Waterford. Tranquilo, fotogénico y gratuito, lo tiene todo para una escapada de cuento.

¡¡Hasta el próximo post!!

Iradier Rovira Peña
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