Desde nuestra anterior visita a Ávila para la #Tuiquedadacultural, teníamos pendiente ir a hacer una ruta para conocer los castros Vetones de la provincia y no esperamos más para hacerla. Tomamos un fin de semana para conocer los principales castros, algunos verracos y toros vetones que se pueden visitar hoy en día por la provincia de Ávila.
Pero, ¿quiénes fueron los Vetones? Fueron pobladores  prerromanos de origen celta que se establecieron entre los ríos Duero y Tajo en el siglo V a.C., abarcando territorios de lo que hoy es Ávila, Salamanca, Cáceres y parte de Toledo y Zamora. El nombre de Vetones fue dado por los historiadores griegos y romanos a los pobladores de esta región de la península ibérica. 
Estos pueblos Vetones vivían en lo que se conoce como castro, palabra que proviene del latín castrum, que significa fortificación militar, en resumen un poblado resguardado por murallas, fosos y otros obstáculos para evitar el ataque.
Castros Vetones de Ávila

Vista aérea castro El Raso o Freillo

Fueron construcciones de formas cuadrada y circular, con una base de piedra, paredes de barro y techo de paja, donde estos pobladores hacían su vida y se dedicaban principalmente a la agricultura y ganadería, además de ser guerreros. Los principales castros Vetones que se pueden visitar en la provincia de Ávila son: Los Berruecos, Los Castillejos de Sanchorreja, El Raso o Freillo, Ulaca, la Mesa de San Martin y las Cogotas. De estos seis visitamos los cuatro últimos que son los que  se observan mejor. 

Ruta de Castros Vetones de Ávila

Castro El Raso o Freillo

Este fue el primer castro que visitamos, saliendo un viernes desde Madrid para conocer también Candeleda; desde aquí hay solo 13 kilómetros.  Se encuentra junto al pico de Almanzor, en la sierra de Gredos, muy cerca de la frontera con Extremadura, y se puede recorrer en aproximadamente 1 hora y media.
Este castro data del siglo I y II a.C. y llegó a ser la fortificación más importante del valle del Tiétar, con una extensión de 20 hectáreas y llegando a tener unos 3000 habitantes. Es el que más se ha excavado, por lo que es el más conocido de todos los castros y del que se tiene más información.
Castros Vetones de Ávila
A este se puede llegar hasta un estacionamiento y a menos de 500 metros ya se pueden ver los restos de la muralla que protegía el poblado, desde este punto puedes iniciar el recorrido, eso sí, muy importante sin caminar sobre la muralla para evitar deteriorarla. 
Más adelante está lo que era la puerta principal del poblado, por donde todos los habitantes debían pasar al volver de los campos de cultivos que se encontraban fuera.
Seguimos subiendo y encontramos una de las villas que se han excavado y en la que se han reformado varias casas para poder mostrar cómo eran. De esta parte se realizan visitas guiadas, donde se da más información de cómo era la vida de los Vetones en este castro.
Castros Vetones de Ávila
Más arriba están los restos del castillo, que se encontraba fuera de la muralla, y el foso que se construyó rodeando la muralla como defensa.
Desde la muralla, a casi 2 kilómetros subiendo, se encuentra el Castillejo, una torre cuadrada que en su momento sirvió como defensa externa antes de que los atacantes pudieran llegar a la muralla y al foso. Para llegar hasta aquí, hay que subir por una ladera del pico; a nosotros no nos dio tiempo, pero tuvimos esta vista desde el Castillejo:
Castros Vetones de Ávila
Por los diferentes desniveles que hay el inicio del recorrido hasta la parte más alta donde se encuentran la muralla y los restos del castillo, se puede apreciar la forma del poblado, pero queremos mostrar una visión completa con el siguiente vídeo a vista de dron.

Castro de Ulaca

Desde el castro del Raso nos trasladamos hasta Villaviciosa, un trayecto de aproximadamente 1:40 horas en coche, pero de camino nos detuvimos en el puerto del Pico en la sierra de Gredos, donde se puede observar una calzada romana que en su momento llego a tener 75 kilómetros de distancia, de los cuales hoy se pueden recorrer 30.

Esta calzada fue utilizada para comunicar otras ciudades romanas, y hoy en día se sigue utilizando para la trashumancia, trasladando el ganado desde Castilla hasta Extremadura.

Al llegar a Villaviciosa, hay letreros indicando el castro. Saliendo del pueblo, a unos 5 minutos por una carretera sin asfaltar, se llega a una caseta donde se encuentra una puerta sobre el terreno por donde empezar a caminar. Al principio estábamos desconcertados porque no hay casi señalizaciones, pero más adelante encontramos todo el trayecto señalizado con estos mojones.

El castro de Ulaca se encuentra a más de 1500 metros de altitud en la sierra de la Paramera, por lo que para llegar hasta él hay que subir un desnivel que lleva casi una hora, realizando varias paradas para descansar.

Castros Vetones de Ávila

Durante la subida, se puede apreciar que el paisaje de esta sierra tiene grandes formaciones de rocas talladas por la naturaleza de tamaños considerables. Por ello, los pobladores del castro creyeron que tenían relación con la magia y fueron objeto de adoración.

También se realizaban rituales en ellas.

Ya en la puerta principal del castro te das cuenta lo inmenso que es, pues entre la muralla principal y una segunda muralla, hay casi 1 kilómetro de distancia. Este castro fue uno de los más grandes de la cultura celta en España, abarcando 60 hectáreas.

Castros Vetones de Ávila

Nos puede llevar un par de horas recorrer todo el castro para buscar restos del poblado, pero los principales puntos que se pueden encontrar son:

  • La vida económica: En una piedra zoomorfa, se explica lo importante que fue para los vetones la elección del valle de Ulaca para la ganadería y agricultura; esto lo representaban con los cerdos y toros tallados en piedra.

Castros Vetones de Ávila

  • El santuario: en la época de los castros era frecuente la práctica de sacrificios y rituales con animales o personas, y en esta población se realizaban en esta especie de altar con escalera.

Castros Vetones de Ávila

El altar se compone de tres partes: la escalera de acceso a la parte superior, cavidades circulares en pendiente para el vertido de sangre y, a la izquierda de la escalera, marcadores astronómicos del solsticio y equinoccio.  

El santuario de Ulaca es uno de los ejemplos mejor conservados de altares para rituales de los pueblos prerromanos y la imagen más representativa de este castro en internet.

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Cuando se terminan los escalones solo queda echar a volar la imaginación. Desde este altar en el #CastrodeUlaca en #castillayleón puedes imaginar como vivían los antiguos pobladores #Vetones.

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  • La sauna ritual: una sauna que utilizaban los guerreros en ritos de iniciación. Se trata de una excavación en una roca que contaba con un horno para calentar agua, una cámara con dos asientos de piedra y una antesala para que los futuros iniciados esperasen su turno.

Castros Vetones de Ávila

  • Estructura doméstica: también se puede ver  la base de las casas que existieron en el castro. Aquí se identificaron más de 250 viviendas de las cuales solo se han excavados dos.

Castro de Mesa de Miranda

El castro Mesa de Miranda se encuentra muy cerca de Ávila, en el pueblo de Chamartín. Tiene una extensión de 29 hectáreas y está dividido en tres fortificaciones. En los dos primeros recintos se pueden observar grandes murallas para proteger el poblado.

Castros Vetones de Ávila

Aquí también puedes observar un verraco amorfo que era parte de la cultura de los vetones, representa sus animales tallados en piedra.

Entre los recintos también se puede observar el sistema defensivo del poblado en caso de un ataque a caballo: entre murallas se ponían piedras puntiagudas con lo que hacía más difícil el avance de la caballería y en caso de que lo sobrepasasen, les esperaba una segunda muralla.

Castros Vetones de Ávila

Entramos por la puerta principal, pero desde allí son muchas hectáreas por recorrer y aún no se ha excavado lo suficiente todas las viviendas que allí se encuentran, por lo que regresamos.

Al inicio de los recintos se encuentra la necrópolis de la Osera, un cementerio vetón impresionante dividido en seis zonas que correspondían a diferentes familias o clanes. En cada grupo de tumbas se colocaba una gran piedra, lo que sería el equivalente a nuestras actuales cruces.

Castros Vetones de Ávila

Encontramos otras tumbas más elaboradas; pensamos que debieron de pertenecer a clanes de mayor rango.

Castros Vetones de Ávila

Pero la mejor  forma de ver este castro es con este vídeo aéreo, pudiendo observar mejor todo lo descrito anteriormente y las formas de las tumbas de la necrópolis.

En el pueblo de Chamartín se encuentra el centro de interpretación del castro que tiene una sala con objetos encontrados en el castro y cuesta 2 euros visitarla. Aquí nos recomendaron visitar la necrópolis de Oco, ubicada en el pueblo del mismo nombre y hasta allá nos fuimos. Esta no es de origen Vetón pero nos pareció muy interesante, son aproximadamente 14 sepulcros excavados en piedra.

Castros Vetones de Ávila

Lo más interesante fue encontrar unas 5 tumbas de diferentes tamaños sobre una gran roca, posiblemente de una sola familia.

Castro de Las Cogotas

Este es el último castro que visitamos en nuestra ruta. Está ubicado a 6 kilómetros del pueblo de Cardeñosa, muy cerca del Embalse del Castro de las Cogotas. Al igual que los anteriores castros, tiene una muralla que lo protegía.

Castros Vetones de Ávila

Junto a la entrada principal se pueden observar las viviendas de forma rectangular, pero es mejor ver parte de este castro desde el aire para poder ver mejor su forma.

También se puede visitar su necrópolis, pero no está muy bien conservada por lo que no se identifican muchas tumbas.

Verracos y toros vetones

Uno de los símbolos que representan la cultura vetona son sus esculturas zoomorfas, generalmente verracos y toros. Por toda la provincia de Ávila quedaron esculturas talladas de esta cultura y los principales lugares donde se pueden encontrar son los indicados en esta foto.

Castros Vetones de Ávila

En nuestra ruta vimos cuatro, ubicados Villaviciosa, Solosancho, en el centro de interpretación del castro de mesa miranda que está en Chamartín  y uno el mismo castro.

Otro símbolo de los vetones son los toros de Guisando, ubicados en el valle del Tiétar. Junto a los verracos, eran considerados símbolos protectores del ganado, tan importante en la economía de esta civilización.

Se sabe que estas esculturas fueron utilizadas posteriormente por los romanos, incluso pudieron ser terminadas por ellos, ya que en uno de los toros se encuentra tallada una inscripción que dice “Longinus Prisco-Calaet Q Patri F C” que significa “Longino se encargó de hacer este monumento para su padre Prsico de los Calaéticos”.

Toros de Guisando

En otro toro se puede observar un hueco que indica que, muchos siglos después, cuando fueron encontrados por otras culturas, se intentó acceder, pensando que estaban llenos de tesoros. Esto y otros indicios aseguran que los toros se encuentran en el mismo lugar donde se inició su tallado en inmensos bloques de piedras. 

Toros de Guisando

Y de esta forma termina nuestra ruta de siglos y siglos de cultura repartida por toda la provincia de Ávila; lo cierto es que la cultura Vetona es impresionante y su legado es un bien cultural importante que se debe preservar.

A nosotros nos encantó esta ruta y esperamos que este relato te anime a conocer los castros Vetones de Ávila.

Y tu, ¿Conoces los castros Vetones de Ávila?

Ruta de los Castros, Verracos y Toros Vetones en Ávila
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