En Burujón, un pequeño pueblo situado en la comarca de Torrijos, a poco más de una hora desde Madrid, se encuentra uno de los parajes más bellos de la provincia de Toledo. Se trata de las barrancas de Burujón o barrancas de Castrejón y Calaña, llamadas así por estar junto al embalse de Castrejón formado por el río Tajo. Fueron declaradas Monumento Natural en 2010.

Las barrancas, que pertenecen al accidente geográfico llamado cárcavas, comenzaron su formación hace millones de años a causa de la erosión del agua y el viento. Hoy en día son un conjunto de grandes escarpes de acentuadas pendientes  y grandes alturas, llegando en algunos casos a alcanzar los cien metros como en el pico del Cambrón.

Son espectaculares sus formas y su color rojizo debido a la abundancia de arcilla en el terreno.

barrancas de Burujón

Existe una senda peatonal, de unos 4 kilómetros de longitud, que permite tener las mejores vistas de las barrancas y que forma parte del Camino Natural del Tajo GR 113, que va desde Albarracín en Teruel hasta Cedillo en Cáceres. A lo largo de este sendero hay varios miradores desde los cuales se pueden admirar las barrancas desde diferentes perspectivas. Los principales y más grandes son el Mirador del Cambrón y el Mirador de los Enebros y entre ambos hay varios secundarios más pequeños.

barrancas de Burujón

El sendero es accesible para personas con movilidad reducida, cuyos vehículos son la excepción. Al final del mismo hay un camino que permite bajar hasta un punto cercano al agua; este ya solo se puede hacer a pie.

También podemos encontrar una pequeña área recreativa con algunas mesas para picnic, lo malo es que no tienen sombra.

Fauna y flora de las barrancas

La fauna de las barrancas está muy ligada a su entorno acuífero, ya que hay aves acuáticas como garzas y ánades, y en el agua se pueden ver asomando cabezas de tortuga y reflejos brillantes de peces. En el exterior hay más aves: esteparias como el halcón y el cernícalo, y rupícolas como el milano, el gavilán y el búho. También algunos mamíferos carnívoros como gato montés o gineta y herbívoros como conejos y libres; además, algunas culebras, lagartijas y ranas.

En cuanto a la flora, se encuentran varios arbustos como tomillo, romero, zarzamora y mucha retama de bolas.

En los alrededores abundan las llanuras cerealistas y olivares.

Recomendaciones para visitar las barrancas

Algunos consejitos para tener en cuenta serían:

Puesto que se trata de un lugar sin sombras, recomendamos visitarlo en épocas distintas al verano, pues puede llegar a hacer mucho calor. Si aun así se visita en verano, mucho mejor o casi necesario, hacerlo a primera hora de la mañana o última de la tarde.

Llevar gorra para protegerse del sol, así como crema solar y agua.

No apoyarse en las barandillas de madera puesto que no son elementos de seguridad.

Como siempre y en cualquier lugar, ser turistas responsables y no arrojar basura ni dañar fauna o flora J

¿Cómo llegar a las barrancas de Burujón?

El acceso principal a las Barrancas es por la carretera CM-4000, donde hay un desvío que indica las barrancas. Se accede directamente a un aparcamiento de tierra o se puede continuar hasta una caseta que es un bar, donde hay otra zona donde dejar el coche. Desde allí  hasta la senda de las cárcavas es un paseo caminando de unos 15 minutos.

Alrededores de las barrancas de Burujón

La zona es rica en patrimonio monumental e histórico. Hacia el sur encontramos el castillo de Montalbán y la ermita visigoda de Santa María de Melque, así como el pueblo  de San Martín de Montalbán en cuyas cercanías hay un dolmen, un puente romano y un par de tumbas antropomorfas  medievales.

Sin duda, una zona a la que volveremos para conocerla con más detenimiento.

¡¡Hasta el próximo post!!