Durante nuestra ruta de 7 días en coche por el sur de Francia, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul y Occitania, realizamos un recorrido por varios pueblos del Valle del Luberon. Dos de ellos fueron Bonnieux y Saignon, que se encuentran muy cerca uno del otro, a unos 16 kilómetros o unos 20 minutos en coche.

Ambos son pueblos muy pequeños pero tienen mucho encanto y, en resumen, un poco la esencia de lo que es el sur de Francia. ¿Quieres saber que ver en estos dos pueblos? ¡¡Aquí te lo contamos!!

Qué ver en Bonnieux y Saignon

Bonnieux

Empecemos por nuestra visita al pueblo de Bonnieux. Este pueblo fue creciendo sobre un risco, por lo que hay muchas cuestas y escaleras. Aquí visitamos su Iglesia Vieja o también conocida como la Église Haute, es decir, la iglesia alta, que fue construida en la parte alta del pueblo, a 429 metros de altitud.

Para llegar hasta esta iglesia hay dos formas: subir más de 80 escalones que forman parte de diferentes escaleras y túneles hasta llegar a lo más alto o hacer como nosotros, que buscamos  algún lugar cercano para aparcar; en la confluencia de las calles Droite y Chemine des Croix, hay dos pequeños estacionamientos gratuitos que se pueden utilizar.

Desde aquí subimos caminando por la rue du Castelas, donde hay una pequeña explanada con un oratorio y un calvario. Estos datan del siglo XIX y se encuentran sobre las ruinas del antiguo castillo, enterrado bajo el pinar.

Bonnieux

También se puede ver una doble muralla, original del siglo XII, así como la puerta medieval conocida como Portal de las Cabras, por ser en su momento el lugar del mercado de ganado.

Bonnieux

En unos cuantos metros llegamos a la Iglesia Vieja, que se construyó en el siglo X y es de estilo románico; tiene ampliaciones del siglo XV, que son de estilo gótico provenzal.

Así como hay una Iglesia Vieja, también hay una Iglesia Nueva que fue construida en 1870 y que se encuentra más abajo, en el pueblo.

Bonnieux

Por todo el pueblo se pueden ver restos de las torres y murallas que hubo en la época medieval, así como bonitos rincones que solo se descubren callejeando.

Bonnieux

Además, un elemento característico de Bonnieux son sus fuentes y lavaderos, conectados en circuito cerrado. Algunos de ellos son:

  • Fuente de Bourguet o de Bourges: data de finales del siglo XVIII y su nombre significa “pequeña ciudad fuera de las murallas”, ya que antiguamente esa era su situación.
  • Lavadero de las Lavanderas: debajo de la fuente anterior encontramos este lavadero que está bajo un arco de medio punto, integrado en el muro de contención de la Avenida Clovis Hugues.
  • Lavadero del Antiguo Hospital: al igual que el anterior, se encuentra bajo una bóveda de medio punto, integrado en el muro de contención de la calle Jean Baptiste Aurard. Obtenía su agua de la fuente Fournil y debe su nombre al Antiguo Hospital, que pasó a ser el Ayuntamiento.
Bonnieux
  • Fuente de los Delfines: data del siglo XV y debe su nombre a sus dos delfines, que han sido rehabilitados. A su lado, otro lavadero.
Bonnieux

Un último lugar para visitar en Bonnieux es el Museo del Pan, o Musée de la Boulangerie.

A 6 kilómetros al norte de Bonnieux está el bonito puente Julien, una obra de arte de la antigua Vía Domitia sobre el río Calavón . Data del año 3 a. C. y tiene tres amplios arcos. Fue utilizado para el tráfico rodado hasta 2005.

puente Julien

Saignon

El segundo pueblo que visitamos en el valle fue Saignon, un villa que antiguamente se dedicaba a la actividad ganadera por lo que había muchos pastores pero con el tiempo se ha reinventado transformando su economía a la viticultura, producción de lavanda, miel y trufas. De hecho, desde Bonnieux atravesamos varios campos que en julio son los famosos campos de lavanda de la Provenza, que aparecen en tantas fotografías.

Saignon también se sitúa sobre un espolón rocoso, a unos 500 metros de altitud. En la Edad Media estuvo fortificado con hasta tres castillos, hoy queda parte de la fortificación.

Saignon

A la entrada del pueblo encontramos un estacionamiento donde dejamos el coche, ya que también hay que callejear para conocerlo. Lo primero que encontramos por sus calles fue la iglesia parroquial Notre Dame de Pitié, que fue construida entre los siglos Xi y XII y es de estilo románico. También es conocida como Santa María de Saignon, ha sido un punto de parada para los peregrinos religiosos desde la Edad Media; demás de los peregrinos locales de Provenza , se situó para los que viajaban a Roma por la Vía Domitia , y para los peregrinos italianos que van a Santiago de Compostela.

Saignon

Seguimos callejeando hasta llegar a la Plaza de la Fontaine, una de las más bonitas y bucólicas que vimos en el sur de Francia. Aquí encontramos una fuente en el centro de la plaza y alrededor varias casas de piedra con ventanales de madera, cubiertas de hiedra con tonos rojizos al ser otoño.

qué ver en el sur de Francia en una semana

También en esta plaza encontramos un antiguo lavadero  en un rincón precioso. Como curiosidad, en este pueblo vivió el famoso escritor argentino Julio Cortázar.

Seguimos caminando hasta la plaza de l´Horloge donde encontramos también varias casas cubiertas de hiedra y también la antigua torre del reloj de la villa, de ahí su nombre.

Continuamos por la calles de la villa hasta llegar a la muralla de la antigua fortificación, donde se conserva el arco de unas de las puertas de entrada, una de las imágenes más medievales que te puedes encontrar. Pasamos por el arco y desde allí nos adentramos a los restos de la fortificación donde, con un poco de imaginación, te haces idea de cómo era el antiguo castillo.

Saignon

Otros punto que recomendamos visitar aunque nosotros no tuvimos tiempo de hacerlo es la Roca de Bellevue, el punto más alto de la villa y desde donde se tienen las mejores vistas del valle.

Tras visitar estos dos bonitos pueblos del Louberon, seguimos nuestra ruta para hacer noche en Apt y seguir los días siguientes visitando Roussillon, Orange, Nimes, Arles,  Avignon y muchos otros pueblos.

¡¡Hasta el próximo post!!