El viaje de agua de Amaniel es uno de los muchos viajes de agua que existieron en Madrid para llevar el agua a la población. En concreto, este viaje fue construido a principios del siglo XVII por orden de Felipe III para lleva el agua desde la Dehesa de Amaniel hasta la corte situada en el Alcázar y, tras su incendio, en el Palacio Real. Otros viajes de agua importantes, estos para uso público, fueron: Alcubilla, Abroñigal Alto, Abroñigal Bajo y Fuente Castellana.

Los viajes de agua o qanats (cursos de agua en árabe) fueron construidos en Madrid desde la época islámica según técnicas de los países de Oriente Próximo. Los elementos constructivos de los viajes de agua eran:

  • Galería de captación y conducción de agua.
  • Pozos abiertos desde a superficie hasta la galería, que servían para acceder y ventilar la galería; estos se cubrían con grandes rocas graníticas con forma de pirámide truncada, llamados capirotes.
  • Arcas o depósitos en los que confluían varios ramales del viaje y para que el agua reposase y era depurada antes de seguir su camino hasta una fuente, donde era recogida por los aguadores.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocer el viaje de agua de Amaniel, una de las visitas más interesantes que hemos hecho en Madrid.

La visita comienza en el Centro de Información y Educación Ambiental Dehesa de la Villa. La Dehesa de la Villa es uno de los principales espacios verdes de la capital, que ya existía en los siglos XIII y XIV, cuando era solo un terreno en el que los reyes Alfonso X y Alfonso XI cazaban jabalíes.

En el Centro de Información se proyecta un vídeo muy instructivo sobre la historia de Madrid y su relación con el agua a lo largo del tiempo, desde su fundación en época musulmana hasta la actualidad. Este vídeo se ha publicado en YouTube y recomendamos altamente su visionado, ya que proporciona una visión global y datos muy interesantes.

Tras el vídeo, hay que caminar hasta el lugar donde se puede visitar la galería, situado en el Parque Juan XXIII en el Paseo de Juan XXIII número 23, acompañados por una guía del Centro de Información.

Durante el trayecto, que dura unos 20 minutos en un agradable paseo, se puede ver de cerca uno de los capirotes que tapar uno de los pozos existentes. Se puede apreciar que tiene un agujero, para la función de ventilación y para facilitar la retirada de la piedra en caso necesario.

Viaje de agua de Amaniel

Desde este punto se pueden ver más capirotes a lo lejos, situados en línea recta en sentido descendente por el terreno.

Al llegar al punto de entrada, los visitantes se dividen en grupos de 5 personas para ir entrando por turnos a la galería, pues el espacio es bastante reducido.

Viaje de agua de Amaniel

El viaje de agua de Amaniel tenía una longitud total de unos 6 kilómetros y legó a tener una capacidad de distribución de 90.000 litros por día; actualmente se ha rehabilitado un tramo de aproximadamente 50 metros.

Antes de entrar en la galería, se reparten redecillas, cascos y linternas frontales, pues el interior está completamente oscuro. A medida que se camina por el túnel, el guía va contando datos y algunos hallazgos, como pozos, otras galerías que comunican o una hornacina que servía para colocar iluminación.

El final de los viajes de agua, que habían sufrido falta de mantenimiento y se habían vuelto ineficaces por el crecimiento de la población, vino marcado por la construcción del Canal de Isabel II a mediados del siglo XIX para canalizar el agua desde los ríos de la sierra madrileña. Algunos de los elementos de esta construcción fueron la presa del Pontón de la Oliva, al noreste de la Comunidad de Madrid, muy cerca del paisaje natural de las Cárcavas del Pontón de la Oliva, y el acueducto de Amaniel, en la Avenida de Pablo Iglesias.

Viaje de agua de Amaniel

Aquí dejamos algunos aspectos a tener en cuenta para realizar la visita:

  • Esta visita solo puede realizarse a través de las visitas guiadas que se llevan a cabo desde el Centro de Información y Educación Ambiental Dehesa de la Villa, formando parte del programa de actividades ambientales “Hábitat Madrid” del Ayuntamiento de Madrid.
  • Los grupos son de máximo 20 personas, por lo que es necesario inscribirse previamente.
  • Para solicitar plaza, hay que escribir un correo a la dirección infodehesa@madrid.es o llamar por teléfono al número 91 480 21 41.
  • Es necesario llevar ropa cómoda y calzado deportivo, pues hay que caminar por tramos de campo.
  • La actividad de entrada a la galería dura apenas 10 minutos, pero puede no resultar aconsejable para personas con claustrofobia.
  • La visita termina en el Parque Juan XXIII, no se regresa a la Dehesa de la Villa.
  • ¡La visita es gratuita!

Existe otra visita, más amplia que la anterior, que combina el viaje de agua de Amaniel con la fuente de los Caños: la ruta de senderismo urbano “De Caño Gordo a los Caños del Peral: Del Paseo Juan XXIII a la Plaza de Isabel II”, con 5,5 kilómetros de recorrido lineal.

Viaje de agua de Amaniel

Madrid está lleno de historia y sorpresas. A pesar de vivir aquí, son muchos los lugares interesantes que descubrir, como el poco conocido museo de San Isidro sobre los orígenes de Madrid, el frontón Beti Jai, la estación fantasma de Chamberí o el búnker del Parque del Capricho.

¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
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