Los Everglades y Big Cypress son dos de las joyas naturales más impresionantes de Florida, ofreciendo paisajes únicos, fauna diversa y una experiencia inolvidable para los amantes de la naturaleza. Si dispones de un solo día, es posible recorrer ambos lugares y disfrutar de sus principales atractivos.

El Parque Nacional de Everglades constituye una visita obligada cuando se está en Miami, y teníamos muchas ganas de conocerlo. No nos defraudó. En realidad, es como un enorme pantano que cubre una parte de Florida. Ofrece una gran diversidad de flora y fauna, además de estar bastante cerca de la ciudad.

El Parque Nacional de los Everglades, establecido en 1947, es el humedal subtropical más grande de Estados Unidos y un ecosistema único en el mundo. Sus extensas marismas y manglares albergan una gran variedad de flora y fauna, incluyendo el amenazado manatí de Florida y el emblemático caimán americano.

Big Cypress, por su parte, se convirtió en Reserva Nacional en 1974 para proteger su humedal de cipreses y sus diversas especies, como la pantera de Florida. A diferencia de los Everglades, Big Cypress cuenta con una vegetación más densa y una topografía más variada.

Nosotros decidimos ir por la carretera US 41 (SW 8th Street, que llega hasta Naples) porque era la que más cerca nos quedaba de nuestro alojamiento, pero más al norte, saliendo desde Fort Lauderdale, está la autopista interestatal 75, que también atraviesa Everglades y Big Cypress llegando hasta Naples antes de seguir hacia el norte del estado.

Hay varios centros de visitantes donde obtener información sobre qué ver y qué hacer, siendo el más popular el de Shark Valley, en la US 41.

Para no complicarse mucho, se puede ir a una de las muchas empresas que ofrecen paseos en los típicos botes motorizados que arman mucho ruido, para ver de una forma rápida y cómoda una pequeña porción de parque.

Everglades

Hay varias modalidades de paseos; nosotros optamos por el más sencillo de 30-40 minutos de duración, por unos 25 dólares (menos un descuento de 4 dólares por persona que sacamos de una revista de las que hay a montones en las áreas de descanso de las autopistas), en una de las empresas situadas en la US 41. 

El paseo es muy interesante; como los conductores de los botes ya conocen los lugares donde se ven los caimanes, el avistamiento está prácticamente garantizado.

Everglades

También se pueden ver varias especies de aves y juncos, nenúfares con alguna flor acuática… Los conductores ofrecen explicaciones (en inglés) acerca de los aspectos más destacados durante los paseos.

El recorrido en airboat lo mostramos en este vídeo:

Muy importante: siempre en todo el parque hay que hacer caso a todas las advertencias, porque aunque parece que los cocodrilos son muy perezosos, pueden atacar en cualquier momento. Cuando uno de estos te lanza esta mirada, impone respeto.

Everglades

A pesar de haber visto ya cocodrilos, decidimos seguir la carretera en la que estábamos (US 41) y la decisión no pudo ser más acertada.

Everglades

Durante el recorrido, al lado derecho queda un canal de agua con abundante vegetación entre la que, mirando con atención, se pueden ver montones de caimanes, aves acuáticas bastante grandes buscando peces para comer o extendiendo sus alas al sol, e incluso, en alguna piedra, tortugas de negro caparazón.

Everglades

Aunque no se debería parar a orillas de la carretera, nosotros lo hicimos cuando no teníamos tráfico detrás, ya que desde el coche se podían ver los caimanes y demás animales. Si lo hacéis, ha de ser con mucho cuidado y, sobre todo, sin bajarse para intentar acercarse a los animales. ¡Hay que ser precavido!

Siguiendo por la US 41, está la reserva de los indios Miccosukee, pero no la visitamos por falta de tiempo, y porque preferimos seguir explorando la naturaleza en su estado más puro.

A continuación nos adentramos en la Reserva Nacional Big Cypress, y nos detuvimos en un área habilitada con paneles informativos, baños y habilitadas con pasarelas en la que se pueden observar distintas especies de vegetación y animales, como caimanes, aves, tortugas acuáticas y unos peces llamados peje lagarto de Florida.

También paramos en el Big Cypress Swamp Welcome Center, donde hay manatíes en un gran lago que hay en la parte trasera. Aquí se deja muy claro que está prohibido volar drones dentro de la reserva, lo que me dejó triste.

A lo largo del camino, había carteles informativos de que podía haber panteras cruzando la carretera.

Everglades

Desafortunadamente, solo nos quedamos en eso… en los carteles, sin conseguir ver ninguna, aunque bien es verdad que son animales de costumbres más nocturnas.

Más adelante, nos desviamos a la izquierda para conocer Everglades City. Al ser temporada baja, no había mucha gente, pero un buen lugar de reunión de locales y turistas es el encantador Sweet Mayberry’s Café and Gifts, donde fuimos estupendamente atendidos por Ane (¡del País Vasco!) y su marido Jason. 

Allí tomamos una enorme ensalada mediterránea y unos tacos cubanos, acompañados por sendos Arnold Palmer (se trata de una bebida mezcla de té helado y limonada popularizada por un famoso golfista americano con ese nombre… ¡simplemente deliciosa!). Y de postre, un buen pedazo del famoso key lime pie… ¡espectacularrrrrrrrr!

Tienen más cosas, como tartas, smoothies, helados… ¡y hasta cortado! Además de productos de artistas locales (jabones, velas…) y folletos turísticos informativos de la zona. Os dejamos su web para que podáis ir eligiendo qué tomar antes de vuestra visita a Everglades.

Everglades

Pero Everglades City tiene más cosas para ver, como su museo, que es gratuito y cierra muy pronto (a las 16:00 horas), por lo que hay que darse prisa para visitarlo (nosotros NO pudimos).

Pasamos por el Ayuntamiento y fuimos hasta una simpática torre de observación de madera, en la que, en teoría, hay que pagar 2 dólares por subir y desde la que se tienen una bonitas vistas.

Everglades

A exactamente 5 minutos en coche está la isla de Chokoloskee, desde la que salen pequeños cruceros para recorrer la zona y ver la puesta de sol, aunque, para no variar, terminan muy pronto.  Aun así, tuvimos la oportunidad de maravillarnos con estas vistas de las Diez Mil Islas:

En esta isla se encuentra  el  SmallWood Store&Museum, una antigua tienda donde hay artículos muy antiguos que se usaron como trueque entre pobladores con los indios. Por desgracia, también estaba cerrado, pero aquí dejamos esta foto para que se pueda identificar. 

Después, nos tocó deshacer el camino andado para volver a Miami, pero pudimos hacer otras dos paradas para ver más cocodrilos y alguna curiosidad, como la oficina de correos más pequeña de Estados Unidos, que está operativa y todo.

Everglades

Ya casi anocheciendo, nos detuvimos en el Oasis Visitor Center, aún dentro de la Reserva de Big Cypress, que tiene un largo corredor de madera sobre el que ver cocodrilos y aves. A la hora a la que llegamos, ya casi era de noche, por lo que no quedaban muchos ejemplares.

Durante el regreso a Miami, ya de noche, nos encontramos con muchas serpientes a orillas de la carretera, lo cual es normal, ya que son animales que salen de noche.

Y así concluimos nuestra improvisada visita a los Everglades y Big Cypress. Para no haberla planificado y haberla hecho en un solo día, creemos que pudimos ver bastantes cosas, aunque obviamente, nos dejamos muchas otras en el tintero. Solamente con la gran cantidad de información de los centros de visitantes y haciendo todas las paradas de la ruta, se podrían emplear más de un día.

Al menos esperamos que sirva como ejemplo de todo lo que se puede ver y hacer en un espacio natural tan importante. Tal vez nos decidamos a volver para hacer esta ruta con más calma, e incluso también la de la autopista 75. Merece la pena.

Ambos destinos se encuentran en el sur de Florida y son de fácil acceso desde Miami o Naples. La entrada principal de los Everglades, el Ernest Coe Visitor Center, está a aproximadamente una hora en coche desde Miami, mientras que Big Cypress se extiende a lo largo de la Tamiami Trail (US 41), que conecta Miami con Naples.

Las mejores opciones para llegar incluyen:

  • Coche particular: La opción más cómoda y flexible.
  • Excursiones organizadas: Varias agencias ofrecen tours de un día desde Miami.
  • Alquiler de bicicletas: Ideal para recorrer ciertas áreas de los Everglades.

Si te queda tiempo o decides extender tu viaje, puedes visitar:

  • Shark Valley (Everglades): Una ruta escénica para recorrer en bicicleta o en tranvía.
  • Corkscrew Swamp Sanctuary: Santuario de vida silvestre con un paseo de madera entre cipreses.
  • Loop Road (Big Cypress): Una carretera menos transitada con paisajes increíbles.
  • Lleva repelente de insectos, protector solar y ropa cómoda.
  • Respeta la vida silvestre: no alimentes ni te acerques a los animales.
  • Planifica tu visita en invierno o primavera para evitar el calor extremo y los mosquitos.

Recomendamos siempre tener un seguro en todos los viajes para estar protegido si llegara a pasar algo. Te proponemos contratar un seguro con MONDO; por ser nuestro lector te damos 5% de descuento en tu seguro, desde aquí puedes calcular el precio del seguro:

Visitar los Everglades y Big Cypress en un solo día es una experiencia intensa, pero absolutamente posible. Siguiendo este itinerario, podrás disfrutar de la diversidad de ambos ecosistemas y descubrir algunos de los paisajes más impresionantes del sur de Florida.

¡¡Hasta el próximo artículo!!

Rebeca Gavilán Yela
Síguenos en
Últimas entradas de Rebeca Gavilán Yela (ver todo)