Además de los lugares más turísticos de la provincia como O Grove, Sanxenxo o Vilagarcía de Arousa, en la provincia de Pontevedra hay pueblos, algunos grandes, otros más pequeños, que no siempre son tan conocidos y que son tan pintorescos o más incluso que los más famosos.

¡Vamos a conocer algunos de ellos!

Pueblos con encanto

Tui

A orillas del río Miño encontramos esta ciudad histórica que tiene más de dos mil años de antigüedad, ya que fue fundada por los griegos. Fue capital de una de las siete provincias del antiguo Reino de Galicia y de su pasado medieval conserva una judería, restos de murallas y una imponente catedral fortificada, que es su reclamo turístico más importante; no el único, puesto que por su gran patrimonio se declaró Conjunto Histórico-Artístico en el año 1967, siendo el segundo más importante de toda Galicia. Es una delicia pasear por sus calles y descubrir los rincones de su catedral. Y cómo no, disfrutar de su gastronomía.

provincia de Pontevedra

Enfrente, al otro lado del Miño, está la ciudad portuguesa de Valença do Minho, junto a la que forma una de las Eurociudades (regiones transfronterizas) entre España y Portugal. Se puede llegar en coche, cruzando cualquiera de los dos puentes existentes sobre el Miño.

Valença do Minho

Baiona

Esta bonita localidad es uno de los destinos turísticos de Galicia por excelencia, sobre todo en verano. Pero también guarda mucha historia, ya que a su puerto llegó La Pinta, una de las tres carabelas de Cristóbal Colón, siendo así el primer puerto de Europa que conoció el descubrimiento de América.

Está presidida por una espectacular fortaleza, el castillo de Monterreal, que está a orillas del océano Atlántico y que es Parador Nacional de Turismo desde el año 1966. Pero también tiene un bonito casco antiguo, que fue declarado Conjunto de Interés Histórico-Artístico en 1993, además de numerosas iglesias: recomendamos la de Santa María, que esconde algún que otro secreto en su interior…

Baiona

A pocos kilómetros están el faro Silleiro y la batería costera de Cabo Silleiro.

Además, desde Baiona se llega a las islas Cíes, auténtico paraíso natural que forma parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas.

A Guarda

El origen de esta localidad se remonta a la Prehistoria, aunque su enclave más importante es el castro de Santa Trega, un antiguo poblado celta. El núcleo urbano también tiene lugares imperdibles, como el castillo de Santa Cruz, una ruta de casas indianas construidas por emigrantes que fueron a América y un bonito puerto pesquero con multitud de restaurantes donde deleitarse con los productos del mar.

A guarda

Además, tiene un agradable paseo por el Sendero Azul, que discurre paralelo a la costa, para conocer las cetáreas (antiguos viveros de marisco en la roca) de la zona, así como los restos de unas antiguas salinas romanas.

Muy cerca está la desembocadura del río Miño, un magnífico paraje natural con algunas playas de fina arena desde las que se divisa la vecina orilla portuguesa.

A guarda

Y a menos de 10 kilómetros, en el municipio de O Rosal, están los Muiños do Folón e do Picón, un conjunto de molinos de agua del siglo XVIII que se pueden recorrer en una muy recomendable ruta senderista circular de subida y bajada, la PR-G 94; mejor acudir a primera hora de la mañana para evitar gente.

Muiños do Folón e do Picón

Cambados

Situado en la ría de Arousa, en el valle del Salnés, este pueblo costero tiene una gran riqueza patrimonial que le ha valido la declaración de Conjunto Histórico-Artístico en el año 2001: pazos, casas señoriales, iglesias… La plaza de Fefiñáns es uno de los conjuntos arquitectónicos más famosos de toda Galicia, con el pazo renacentista de Fefiñáns, el arco-puente, la atalaya Torre del Homenaje y la iglesia de San Benito. Otro monumento característico es la torre de San Sadurniño, en ruinas, construida entre los siglos VIII y IX y que sirvió como defensa y faro.

Nos gustaron especialmente los restos de la Iglesia de Santa Mariña do Dozo, del siglo XII y estilo románico; forma parte de la Ruta Europea de Cementerios.

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Por último, señalar que Cambados está considerado como la cuna del Albariño, estando incluida en la Ruta del vino de las Rías Baixas y teniendo varias bodegas que se pueden visitar.

Combarro

Este pequeño pueblo marinero es uno de los más bonitos de Galicia. Su imagen más característica es el conjunto de hórreos de piedra situados en primera línea frente a la ría de Pontevedra, vistos desde la playa de Padrón. Su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972, bien merece un tranquilo paseo para descubrir las casas de típica arquitectura rural gallega o los cruceiros, construcciones con función protectora que tienen la imagen de la Virgen mirando hacia el mar y la de Cristo hacia la tierra.

Combarro

Tal vez sea demasiado turístico, con gran acumulación de tiendas y restaurantes en la estrecha calle A Rúa, pero resulta de obligada visita estando en Pontevedra.

Pedre

En esta aldea situada a una media hora desde la ciudad de Pontevedra, encontramos el Conjunto Etnográfico Eira Grande, un eirado o agrupación de hórreos, situado en torno a una plaza situada cerca de la iglesia barroca de Santo Estevo o San Esteban.

Pontevedra

Agolada

Muy cerca de la frontera con la provincia de Lugo encontramos este pequeño pueblo, cuyo principal atractivo es un conjunto de edificaciones conocidas como Pendellos de Agolada, declaradas Conjunto Histórico-Artístico en 1985. Se trata de una especie de cabañas de piedra, madera y teja, del siglo XVIII, repartidas a lo largo de estrechas calles, en las que se celebraba el mercado. El conjunto fue rehabilitado en 2008 y actualmente sirve también para celebraciones de eventos relacionados con las ferias y el comercio.

Agolada

Oia

Este pequeño pueblo está situado entre A Guarda y Baiona y su monumento más emblemático es el monasterio fortificado de Santa María, que fue construido a finales del siglo XII por la Orden del Císter a orillas del Atlántico y tuvo gran importancia en la defensa de la costa. Para conocerlo es necesario hacerlo con visita guiada, pero la iglesia de fachada barroca está abierta al público y es de acceso libre y gratuito.

monasterio fortificado de Santa María

El monasterio fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931.

Barro – Muiñada de Barosa

Este pequeño pueblo se encuentra en el Parque de la Naturaleza del Río Barosa, donde hay un conjunto de 17 molinos de agua, que se dividen en Muíños de Abaixo y Muíños de Arriba, en un entorno  natural con cascadas que ha sido habilitado para el baño, por lo que en verano se puede encontrar gente a pesar de no ser un lugar muy conocido.

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También hay una ruta senderista, la PR-G 105, de unos 2 kilómetros de longitud, para admirar las caídas de agua.

¿Qué otros pueblos con encanto nos recomendáis en la provincia de Pontevedra?

¡¡Hasta el próximo post!!