Valença do Minho es un bonito pueblo de la región Norte de Portugal, más concretamente en el distrito de Viana do Castelo. Está situado a orillas del río Miño, del que recibe su nombre, y justo enfrente de Tui, con la que forma una Eurociudad. El lugar estuvo ocupado desde la Prehistoria, y después por los romanos, siendo zona de paso para el cruce del río Miño a través de la calzada que unía Bracara (Braga) con Lucus (Lugo). Tras los romanos, llegaron los suevos, los godos y los musulmanes en el siglo VIII.

Con la Reconquista cristiana, esta región fue recuperada y repoblada, integrándose tiempo después en el Reino de Portugal. Por su situación estratégica, tuvo una gran importancia en los conflictos entre este y la Corona de Castilla, por lo cual se construyó la fortaleza a finales del siglo XVII.

Hoy en día, la ciudad de Valença, que significa «la valiente”, se conserva como una joya de la arquitectura militar abaluartada, candidata a Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro de las fortalezas abaluartadas de La Raya.

Sus vecinos gallegos suelen ir a pasar el día de compras, pero no hay que pasar por alto todo lo que se puede ver en el interior su recinto fortificado. Además, es paso en el Camino de Santiago Portugués.

Qué ver en Valença do Minho

El interior de la fortaleza no es grande, así que se puede ver en algunas horas. Muchas de sus calles están repletas de tiendas de toallas y sábanas, los artículos más tradicionales de Portugal, y de multitud de objetos de recuerdo. Pero también se pueden ver bonitos edificios si levantamos un poco la vista.

Muralla

La fortaleza de Valença está formada por dos recintos: el de la Vila o Magistral al norte, que es el más antiguo y de mayor tamaño, y el de Coroada al sur. Ambos están rodeados por una doble muralla de 5 kilómetros, considerada la mayor del Alto Miño. En total tiene 12 baluartes, 4 revellines, 34 garitas y 194 cañoneras. Además, 4 puertas principales: Portas do Sol y Portas da Gaviarra para acceder al recinto norte, Portas da Coroada para acceder al recinto sur y Portas do Meio que comunican ambos recintos.

Valença do Minho

Capilla Militar del Buen Jesús

Situada en el recinto sur, se trata de una pequeña iglesia del siglo XVII de estilo barroco con una sola nave. En el interior tiene decoración neoclásica con retablos de talla policromada.

Estatua de San Teotonio

Escultura del siglo XX en homenaje a San Teotonio de Coimbra, religioso que vivió entre los siglos XI y XII. Es el primer santo portugués y patrón de los cristianos esclavizados capturados en Andalucía por Alfonso I de Portugal.

Valença do Minho

Iglesia de San Esteban o Santo Estevão

Inicialmente fue una iglesia románica construida en el siglo XIII pero fue reconstruida en estilo neoclásico a finales del siglo XVIII. Tiene una sobria fachada y una torre campanario en un lateral. En su interior hay la única pintura que escapó de la Inquisición en Portugal de la Virgen amamantando al Niño.

Miliario romano

Fue mandado construir por el emperador Claudio en el siglo I d.C. cuando se hicieron mejoras en la ruta XIX que unía Braga (Bracara Augusta) con Astorga (Asturica Augusta).  Marca la distancia de 42 millas de Braga a Tui. Tiene más de 2 metros de altura y unos 54 centímetros de diámetro,  y con el tiempo también se utilizó como picota o pelourinho.

Valença do Minho

Iglesia de Santa María de los Ángeles o Santa Maria dos Anjos y Capilla de la Misericordia

La Iglesia Matriz de Valença, data del siglo XIII y es de estilo románico. En su interior está la Capilla de la misericirdia, con un bonito techo de madera y 5 retablos policromados de estilo barroco y neoclásico.

Valença do Minho
Valença do Minho

Mirador de la fortaleza de Valença

Está situado en el Baluarte de Socorro, en el extremo del recinto norte, tiene unas vistas privilegiadas al río Miño, al puente internacional y a Tui.

Valença do Minho

Fuente de la Villa

Está situada extramuros, por lo que hay que salir de la fortaleza por las Portas da Fonte da Vila, un pequeño pasillo de salida, escondido en la Plaza de la República (recinto norte).

Núcleo Museológico Municipal

Este edificio, que fue un antiguo aljibe mandado construir por el arzobispo de Braga en el siglo XVIII, albergó también el Ayuntamiento y actualmente un museo sobre la historia de Valença. Nosotros lo encontramos cerrado.

Valença do Minho

Gastronomía

Nosotros no comimos en Valença, pero vimos que hay numerosos restaurantes en los que se puede disfrutar de los platos tradicionales portugueses, sobre todo de bacalao. Hay varias recetas típicas, como el bacalhau à São Teotónio con mayonesa gratinada, o el bacalhau à Contrasta con pulpo.

También hay recetas dulces, como los Borrachinhos de Valença, los elaborados con perico, una fruta autóctona de la zona.

Cómo llegar a Valença do Minho

Nosotros legamos en coche desde Tui. Hay dos puentes que cruzan el río Miño: el puente internacional de hierro, que también sirve para personas y trenes, y el de la autovía. Lo malo de llegar en coche es que la fortaleza suele estar muy concurrida, por lo que hay que aparcar en un estacionamiento al aire libre de pago, en el interior del recinto sur. Se puede intentar aparcar fuera de la muralla, pero nosotros no lo conseguimos.

Otra opción es dejar el coche en las cercanías del puente de hierro por el lado español y cruzarlo a pie para entrar a la fortaleza por las Portas da Gaviarra. Esto es lo que hacen los peregrinos del Camino de Santiago, pero en sentido inverso hacia Galicia.

Alrededores de Valença do Minho

A poca distancia de Valença podemos encontrar algunas construcciones religiosas, como el Convento de Ganfei o las ruinas del monasterio de de San Fins.

También lugares de naturaleza, como la Cascada da Grova o el Castelo de Boivão.

Un poco más lejos, hacia el sur, bonitas localidades como Braga o Guimarães.

La encantadora ciudad de Oporto se encuentra a poco más de una hora.

Y hacia el norte, al otro lado del Miño, las bonitas localidades gallegas de Tui, Baiona, Vigo…

Nos gustó mucho Valença do Minho, pero le dedicamos menos tiempo del que se merece. Volveremos para recorrerla con más detenimiento y, sobre todo, para degustar su gastronomía.

¡¡Hasta el próximo post!!