Escondida entre cañones y barrancos en la provincia de Soria, Caracena es una joya medieval poco conocida que parece haberse detenido en el tiempo. Si estás explorando la ruta de los pueblos con encanto de Castilla y León, dedicar unas horas a este rincón puede sorprenderte: iglesias románicas, restos de un castillo en lo alto, callejuelas empedradas y un entorno natural imponente.

Caracena es un pequeño pueblito de la provincia de Soria, a unos 85 kilómetros al suroeste de la capital. Tiene muy pocos habitantes; de hecho, cuando llegamos apenas encontramos un par de personas, por lo que pudimos recorrer todos los rincones a nuestras anchas, como si estuviéramos descubriendo un territorio inexplorado.

A pesar de contar con solamente 4 calles y un único bar, Caracena tiene unos cuantos tesoros escondidos. No en vano, fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 2009. ¡Nunca pensamos encontrar tanto en tan poco!

Qué ver en Caracena

Caracena tiene huellas de ocupación muy antiguas: ya en la Edad del Bronce (entre los años 1.500 y 1.200 a. C.) existían asentamientos en cuevas o al aire libre en la zona de los “Tolmos”, en el cañón que separa Caracena de Tarancueña.

Durante la época romana, musulmana y la Reconquista, la posición estratégica de Caracena entre territorios fronterizos le dio gran valor militar. En época medieval formó parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Caracena, que agrupaba más de treinta aldeas bajo su jurisdicción.

Ya en los siglos XIV-XV pasó a manos de los señores Tovar y más tarde de Alfonso Carrillo de Acuña, quien impulsó reformas en el castillo.

Con los siglos, Caracena fue perdiendo población, una suerte común en muchas localidades del interior de Soria, lo que permitió que su patrimonio no se trasformara radicalmente y conservase ese aire detenido.

Comenzamos por su plaza Mayor, en la que hay un rollo o picota del siglo XVI y de estilo barroco, que sirvió como columna de castigo y como monumento administrativo. Se trasladó a su ubicación actual en 1921, pues anteriormente estuvo en una entrada a la villa.

Qué ver en Caracena

También hay una fuente, un lavadero y un edificio cuadrado que sirvió de cárcel y que estuvo en uso hasta las primeras décadas del siglo XX.

Subiendo por cualquiera de las dos calles que salen de la plaza, llegamos a la iglesia de San Pedro, románica del siglo XII, declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en 1935.

Qué ver en Caracena

Posee una preciosa galería porticada con 7 arcos en la que destacan el haz de 4 fustes torsionados y los capiteles de temas variados; está considerada una de las más importantes de Soria.

Muy curioso también en la parte externa del ábside de la iglesia diferente figuras de animales, rostros humanos y una figura con cuerpo de ave y cabeza humana.

Desde aquí sale un camino que lleva, tras caminar unos 600 metros, a las ruinas del castillo, en posición estratégica al borde del cañón de Caracena, que llega hasta Tarancueña. Fue construido en la segunda mitad del siglo XV sobre los restos de una posible fortificación musulmana y controlaba el camino que unía San Esteban de Gormaz con Atienza.

Qué ver en Caracena

La verdad es que tuvo que ser impresionante, pues se puede observar que tuvo dos recintos, uno interior y otro exterior con finalidad defensiva; también se puede ver lo que queda de una garita que servía para atacar al enemigo.

También se pueden apreciar restos de una antigua muralla que partía del castillo y rodeaba la población. Si volvemos a bajar hacia la plaza Mayor, en la calle San Pedro encontraremos lo que fue un edificio donde se celebraban juntas vecinales y pernoctaban los representantes de las aldeas que acudían a ellas; se llama casa de la Tierra y solo queda en pie la fachada.

Dejamos atrás la plaza y llegamos a la iglesia de Santa María, también de estilo románico, con un pequeño cementerio adosado. Destacan sus ventanitas con celosía y la del ábside con pequeñas columnas.

Caminando más adelante, encontramos vestigios de un fortín del siglo XII, hasta donde llegaba la muralla, para vigilancia y defensa de la parte noreste de la villa.

Y más allá, un puente medieval románico, de un solo ojo sobre el río Caracena, el puente Cantos; también una fuente que no llegamos a ver.

Qué ver en Caracena

Por último, ya en las afueras, está la ermita de la Virgen del Monte, del siglo XVII, de estilo barroco rural. Cada tercer domingo de junio tiene lugar una romería en la que se saca en procesión la talla gótica de la virgen del Monte, que se guarda en la iglesia de San Pedro.

Qué ver en Caracena

Si tienes más tiempo, aprovecha para explorar estos lugares cercanos:

  • Burgo de Osma: ciudad con catedral, casco antiguo, museo y ambiente encantador.
  • Calatañazor: famoso por su encanto medieval y bosque encantado; ideal para combinar con rutas rurales.
  • Berlanga de Duero: con su castillo y vistas al Duero.
  • Castillo de Gormaz: una de las fortalezas más grandes de España, en ruinas pero con gran valor histórico.
  • Yacimiento de Tiermes: ruinas celtíberas / romanas espectaculares, a una distancia razonable.
  • Sotillos de Caracena: localidad despoblada cercana, con restos que evocan ese mundo rural del pasado.

Visitar Caracena es sumergirse en un viaje al pasado: no esperes museos grandes ni infraestructuras turísticas multitudinarias, sino solitud, silencio, piedra y cielo estrellado. Si eres fotógrafo, amante del románico o del turismo rural, este pueblo te dará momentos mágicos.

¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
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