Si estás buscando una escapada cerca de Madrid que combine bosque, agua y un paseo cómodo, la Chorrera de Mojonavalle es una excelente opción. Ubicada en plena sierra, esta cascada de unos 30 metros de altura se encuentra en un entorno muy accesible, lo que la convierte en una propuesta ideal para un día de naturaleza relajado.

Esta chorrera se encuentra en la zona del puerto de Canencia, en la Sierra Norte de Madrid, y forma parte de la Senda Ecológica de Canencia. Es ideal en cualquier época del año, pero nosotros fuimos en otoño ya que el bosque, con los colores ocres, es mucho más bonito.

En cuanto a la Chorrera, es recomendable ir en primavera, al tener más agua por el deshielo del invierno, o en otoño después de un día de lluvia. ¿Quieres saber más de la ruta a la Chorrera de Mojonavalle? ¡Aquí te lo contamos!

El Puerto de Canencia, situado a 1524 metros de altitud, es el paso montañoso que conecta el municipio de Canencia con Miraflores de la Sierra. La carretera que lo atraviesa (M-629) fue construida entre 1941 y 1954, lo que permitió un mejor acceso al pueblo de Canencia y al entorno de la sierra.

El municipio de Canencia tiene raíces que se remontan al siglo XI, durante el proceso de repoblación tras la conquista cristiana por el rey Alfonso VI de Castilla. Se considera que la zona pudo haber sido utilizada como coto real de caza, de ahí la conexión al topónimo “Canencia” (vínculo con perros o perreras reales).

Por su parte, la Chorrera de Mojonavalle emerge en ese entorno natural privilegiado: el arroyo del Sestil del Maíllo forma la cascada en un bosque mixto de pinos y abedules. Este entorno es parte del monte “Perímetro de Canencia”, gestionado con criterios de protección forestal para conservar su naturaleza.

Desde el aparcamiento del área recreativa del Puerto de Canencia, hay que cruzar la carretera que atraviesa el puerto y tomar la pista forestal amplia que parte al lado de la fuente de piedra (Fuente de la Raja). Aquí hay que pasar una puerta de hierro y un paso canadiense colocado para que el ganado no llegue hasta la carretera.

Chorrera de Mojonavalle

Gran parte de esta ruta comparte varios kilómetros con la Senda Ecológica de Canencia. A medida que caminamos por la senda, disfrutamos de la naturaleza y también vemos elementos construidos el hombre, como una antigua choza que se usaba en época de trashumancia.

Chorrera de Mojonavalle

Hay que seguir caminando hasta llegar al Centro de Naturaleza o Albergue del Hornillo. Desde allí hay un desvío junto al merendero para continuar hasta la Chorrera de Mojonavalle, que es la ruta normal que se suele realizar. Pero también puedes hacer como nosotros, que no tomamos el desvío y seguimos caminando hacia la Fuente del Hornillo.

Chorrera de Mojonavalle

Al pasar la fuente encontramos dos desvíos, hay que tomar el de la derecha y seguir el camino de tierra hasta llegar al Mirador del Norte. Situado junto al arroyo del Toril que alimenta la Chorrera de Mojonavalle. Desde el mirador se tiene una de las mejores vistas del valle.

Chorrera de Mojonavalle

Desde el mirador se puede escuchar el agua que cae en la Chorrera de Mojonavalle, pero no se ve por lo que hay que llegar hasta la parte baja del recorrido. Por ello, deshicimos lo andado y bajamos entre los pinos hasta la senda que lleva a la parte baja de la chorrera.

Chorrera de Mojonavalle

Al final de la senda se llega al Mirador de la Chorrera, que tiene una baranda de madera desde donde se puede ver la caída del agua. Nosotros nos acercamos un poco ya que no caía mucha agua. En primavera con el deshielo, tiene mucho caudal y hay que tener cuidado.

Chorrera de Mojonavalle

Desde la chorrera se inicia el camino de regreso por otra senda, ya que el recorrido es circular, llegando de nuevo al merendero del Centro de Naturaleza. No obstante, a mitad de camino hay a un cruce que te lleva a varios puntos.

Desde este cruce se puede seguir la ruta circular, hay otra senda que lleva al Acebo del puerto de Canencia y un tercer camino que lleva hasta el Tejo Centenario, catalogado como árbol singular de la Comunidad de Madrid. 

Este tejo, varias veces centenario, es uno de los escasos ejemplos que han sobrevivido a la antigua explotación de la zona, donde abundaba el aprovechamiento de leña como combustible. En tiempos más lejanos, la madera de tejo fue muy apreciada por su dureza, parecida a la del hierro y a la vez por su elasticidad. Por ello, se empleaba en la construcción de lanzas, flechas y arcos.

Chorrera de Mojonavalle

Su carácter tóxico y letal, junto con su gran longevidad, han dotado a esta especie de misterio, siendo considerado un árbol sagrado en muchas culturas europeas. Su impresionante tronco parece estar formado por múltiples árboles más delgados que se han unido en uno solo.

Chorrera de Mojonavalle

Desde el cruce se llega al tejo recorriendo 1 kilómetro, pudiendo después volver al cruce y terminar la ruta. O bien se puede bajar a la carretera y regresar directamente hasta el aparcamiento, como hicimos nosotros.

Desde Madrid capital puedes tomar la A-1 en dirección norte; sal de la autovía por la salida hacia Miraflores de la Sierra y sigue la señalización por la carretera M-629 hasta el kilómetro 8, donde se encuentra el área recreativa del Puerto de Canencia.

El aparcamiento en el Puerto de Canencia es amplio y gratuito, pero se llena rápido los fines de semana, así que se recomienda llegar temprano, antes de las 10:00.

  • Longitud: unos 6,5 kilómetros.
  • Desnivel: aproximadamente unos 150-160 metros de ascenso/descenso, lo cual la hace muy accesible.
  • Duración estimada: entre 2 y 2,5 horas a ritmo tranquilo.
  • Dificultad: fácil, adecuada para familias o excursionistas con experiencia moderada.
  • El acceso a la ruta es gratuito: tanto la zona de aparcamiento como el sendero no tienen coste.
  • No hay horarios fijos estrictos para la ruta; se recomienda comenzar en las primeras horas de la mañana para evitar multitudes.
  • El bosque de abedules del entorno de Canencia: una rareza botánica para la Comunidad de Madrid, especialmente hermoso en otoño.
  • El pueblo de Canencia: pequeño, tranquilo, con arquitectura típica serrana, y tres puentes medievales que pueden formar una pequeña ruta cultural. También otros pueblos como Miraflores de la Sierra o Manzanares el Real.
  • El valle del Lozoya y sus pueblos, como Rascafría, Alameda del Valle, Pinilla del Valle…. También podemos acercarnos hasta Buitrago del Lozoya.

La ruta a la Chorrera de Mojonavalle desde el Puerto de Canencia es una escapada perfecta para conectar con la naturaleza sin complicaciones. Con menos de tres horas de caminata y una dificultad baja, te adentrarás en uno de los rincones más fotogénicos de la Sierra Norte de Madrid: bosque, aire puro, una bonita cascada e incluso sitio para comer al aire libre.

Te recomiendo ir temprano, llevar buen calzado y aprovechar para visitar también el pueblo de Canencia si tienes tiempo. Perfecta para un día de desconexión sin alejarte mucho de la capital.

¡¡Hasta el próximo post!!

Iradier Rovira Peña
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