En toda España se come muy bien, y la comarca de las Hurdes no es una excepción. Se trata de una zona que basa gran parte de su actividad y su economía en la apicultura, con lo que la miel es su producto estrella. Por sus paisajes se pueden ver miles de olivos, así que todo lo relacionado con la aceituna y la producción de aceite también es una actividad importante. Así pues, con especial énfasis en la miel y el aceite y, junto con otras materias primas de gran calidad como carnes, pescados, setas en otoño… se elaboran los platos más típicos y conocidos del norte de Extremadura.

Algunos ejemplos pueden ser sopa de tomate, migas hurdanas, limón hurdano, patatas meneás, cabrito, trucha… No se pueden pasar por alto los postres dulces somo hojuelas, monte hurdano, matajambre… Todo ello aderezado con vinos de la tierra y licores tan famosos como el Ciripolen, el Pichín Real o el orumielTodos estos manjares y varios más se pueden degustar en los muchos restaurantes de los pueblos de la comarca. Aquí os vamos a contar cinco en los que tuvimos ocasión de saborear varias muestras de la cocina tradicional hurdana:

Dónde comer en Las Hurdes

Restaurante El Puente, Pinofranqueado

Situado a orillas del río de los Ángeles, junto al puente que le da nombre, es un lugar para disfrutar de la comida a la vez que de las vistas. No hay como tomar una torta del Casar gratinada con unas carnes de cabrito a la brasa o cordero a la caldereta, entre otros, mientras se observa el hipnótico discurrir del agua bajo el puente adornado con los colores del otoño… Para terminar, un dulce como el monte hurdano, con bizcocho borracho y suflé.

Restaurante El Abuelo, Caminomorisco

Situado en la carretera que cruza el pueblo, es un fantástico lugar para hacerse una idea de la esencia de la gastronomía hurdana. Se puede comenzar por una degustación de farinato (grasa de cerdo con pan y aguardiente), queso de cabra curado, queso en aceite, croquetas de ajoarriero y de torta del casar y patatas meneás (¡con unos torreznos que da gusto verlos!). También es muy popular la sopa de tomate. Y, cómo no, el famoso limón hurdano, una ensalada de naranja y limón con huevo frito y chorizo… puede parecer una mezcla extraña, pero el resultado sorprende. Como plato principal, hay que probar el exquisito cabrito al polen, servido con un trozo de auténtico panal con miel… ¡un delirio! Y, si aún nos quedase sitio, el matajambre, postre hurdano por excelencia, con pan rebozado y frito que se puede servir bañado en leche con canela y miel.

Mesón El Bodegón, El Gasco

En el genuino pueblecito de El Gasco encontramos este mesón, que resulta imprescindible, tanto por la variedad y magnífico sabor de sus platos como por la relación calidad/precio, bien en menú del día, bien a la carta. ¡Todo un descubrimiento! Sus primeros platos, como las patatas meneás, el limón hurdano o unos fantásticos revueltos, dan paso a unos principales como el cabrito a la piedra, unos espectaculares cortes de cerdo o una rica trucha con jamón, entre otros. Hay que dejar espacio para el postre, si somos capaces de decidirnos por uno solo: flan, mousses de sabores, tartas… todos caseros. Avisamos de que las cantidades son abundantes, por lo que hay que acudir con apetito 😊

Restaurante Riomalo, Riomalo de Abajo

Al límite de las Hurdes con las Batuecas (Salamanca) se encuentra este restaurante, parte del Complejo de Turismo Rural Riomalo, que además tiene hostal, camping, bungalows y casa rural. Entrantes típicos hurdanos conviven con otros tan espectaculares como pimientos a la miel con queso de cabra, boletus al foie o canelón de jamón Ibérico y torta del Casar. Seguidamente, gran variedad de carnes a la brasa hará también nuestras delicias para terminar con postres de elaboración casera como tarta de queso o tarta de cuajada con miel; o, si tenemos suerte y coincidimos con la celebración de jornadas micológicas, un original postre a base de setas.

Brasería Rincón Hurdano, Caminomorisco

Volvemos a Caminomorisco para entrar en otro de sus restaurantes, esta vez en una brasería especializada en carnes, aunque también tienen pescado. Unos entrantes de embutidos ibéricos y unos acompañamientos de ensaladas nos llevan a diversos cortes de carne de cerdo, riquísimos, y al indispensable cabrito, todo ello en cantidades bastante considerables. Como es de esperar, los numerosos postres caseros tampoco defraudan. ¡Una apuesta segura en las Hurdes!

Y aquí terminamos nuestras recomendaciones para comer o cenar cuando visitéis las Hurdes. Sabemos que nos quedan más restaurantes por visitar y especialidades por probar, así que esperamos regresar para completar este listado y volver a paladear los sabores hurdanos, que bien merecen varios viajes a la comarca.

¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
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