Situada a unos 17 km al norte de Albacete y encaramada en el cerro de San Blas, Chinchilla de Montearagón es una joya medieval en La Mancha ideal para escapadas desde Madrid o Castilla-La Mancha. Declarada Conjunto Histórico Artístico, conserva un patrimonio arquitectónico y urbano que enamora al viajero: un castillo impresionante, casas-cueva, iglesia plateresca, murallas árabes y un museo de cerámica nacional.

A lo largo de la historia, fue alcanzando importancia hasta convertirse en valioso cruce de caminos en la época medieval. Es un lugar con un rico patrimonio. ¿Quieres saber todo lo que se puede ver?

Los orígenes de Chinchilla se remontan al neolítico, aunque una leyenda la atribuye al héroe Hércules en el siglo VII a. C. Fue ocupada por romanos y luego por musulmanes, formó parte de la cora de Tudmir (llamada Yinyila o similares), y fue reconquistada por Castilla en 1241. En el siglo XV Juan Pacheco, marqués de Villena, restauró el castillo manteniendo su planta actual. El pueblo tuvo un papel político fugaz: fue designado provisionalmente capital provincial en 1822, antes de que en 1833 se trasladara oficialmente a Albacete

Está en el centro del pueblo, y en ella se encuentran el casino, la iglesia de Santa María del Salvador, la torre del Reloj y el Ayuntamiento, situado en un edificio con un arco que sirve de entrada a la plaza y escoltado por dos cañones.

Fue construida a finales del siglo XIII y tuvo diferentes reformas posteriores, por lo que tiene mezcla de varios estilos: renacentista, barroco y neoclásico; su portada es plateresca del siglo XVI. El ábside plateresco del siglo XVI es una obra destacada, rodeada por imágenes de santos como Sansón, Judit o Gedeón. En el interior hay pintura flamenca del siglo XVI, rejería gótica, y la imagen de la Virgen de las Nieves, patrona del pueblo.

Chinchilla de Montearagón

Es un antiguo convento de frailes dominicos, construido entre los siglos XIV y XV. Tiene un claustro mudéjar de dos plantas con un pozo en el centro, en el que hay dos exposiciones permanentes: una con la indumentaria tradicional chinchillana, representada por 22 trajes de los siglos XVIII al XX, y otra con el instrumental médico rural del doctor Carlos Daudén Tello, de principios del siglo XX. ¡Muy interesante!

Chinchilla de Montearagón

Edificio de estilo renacentista que se utiliza para el mercado municipal; su interior lleno de columnas puede recordar a otros edificios que han tenido similar uso, como la lonja de Valencia o la de Palma de Mallorca.

Situado en un cerro en la parte más alta del pueblo, fue construido en el siglo XV sobre una fortaleza musulmana que a su vez fue construida sobre otra cristiana, aunque no quedan restos de ninguna de las dos. Se utilizó como cárcel del siglo XVII al siglo XX. Lo rodea un impresionante foso de gran profundidad que tiene restos de garitas de vigilancia.

Chinchilla de Montearagón
Chinchilla de Montearagón

Este castillo fue propiedad de Don Juan Pacheco, primer marqués de Villena. Otros castillos de marques los puedes ver en las provincias de Toledo y Cuenca:

Escalona, la corte de los prodigios

Ruta de los castillos del Marqués de Villena

Es la única que se conserva de las antiguas puertas de acceso, y data de los siglos XIV y XV. De aquí parte la Ruta de la Muralla, la cual se remonta a la época árabe; conserva su trazado original y tiene aún algunos torreones.

Construcciones excavadas en la roca caliza desde el siglo XVI, con chimeneas cónicas blancas típicas. Estas viviendas, en barrios fuera del centro, fueron creadas por moriscos expulsados de Guadix y ofrecen temperatura constante y encanto singular

Chinchilla de Montearagón

El pueblo se puede recorrer a pie, pero tiene cuestas pronunciadas. Los más deportistas pueden aparcar el coche en la parte de baja del pueblo y subir andando para ir viendo sus rincones. Para los menos deportistas recomendamos llegar hasta la plaza de la Mancha y aparcarlo allí, o incluso más arriba, en la plaza de España; también se puede llegar en coche hasta el mismo castillo.

Para quienes tengan más tiempo, también hay varias ermitas, como la de San Julián, y casas señoriales, como el palacio de López de Haro con un bonito patio, o el de Núñez Cortés.

También está el Museo de Cerámica, con más de 2000 piezas de toda España; es de propiedad privada, y para visitarlo hay que llamar a un teléfono que proporcionan en la oficina de turismo. Por último, cabe mencionar que existen unos baños árabes, pero están en un edificio particular y no se permite la visita, una pena…

En los alrededores están la laguna salada de Pétrola y la necrópolis ibérica de Pozo Moro, en la que se encontró un monumento funerario turriforme (forma de torre) que actualmente se expone en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Esperamos que Chinchilla os haya sorprendido tanto como a nosotros. Si quieres ver todo lo que hicimos por la provincia de Albacete te recomendamos que leas:

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¡¡Hasta el próximo post!!

Rebeca Gavilán Yela
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