La isla de Taboga está situada en el Golfo de Panamá, en el Océano Pacífico, y a pesar de su pequeño tamaño, guarda una intensa historia. Fue descubierta por Vasco Núñez de Balboa en 1513 y fundada por el Padre Hernando de Luque en 1524, con el nombre de San Pedro de Taboga; años después, pasó a llamarse Taboga, que significa “abundantes peces” en lengua indígena. La isla tuvo su importancia en el pasado, ya que en el siglo XVI fue punto de partida de expediciones hacia el sur de América, como la de Francisco Pizarro hacia Perú. En el siglo XVII fue objetivo de varios piratas como Henry Morgan, William Dampier o Richard Sawkins. A mediados del soglo XIX, The Pacific Steam Ship Company estaba ubicó su sede en Taboga para establecer sus servicios de correo y comercio entre Chile y Panamá. Durante la II Guerra Mundial, albergó una base militar estadounidense que supuso un gran impulso económico. Por último, la isla se utilizó para situar el hospital del Canal de Panamá durante la construcción por los franceses.
Hoy en día, la llamada Isla de las Flores por su frondosa vegetación tropical, es un destino turístico al que tanto panameños como extranjeros acuden a pasar el día para disfrutar de sus playas de agua cristalina. Pero también tiene un bonito Conjunto Monumental Histórico, que nos cuenta detalles de su interesante pasado, e incluso rutas de senderismo.
Qué ver en Taboga
Lo primero que vemos al acercarnos a Taboga con sus casitas coloridas y los patrones que la protegen, la Virgen del Carmen y San Pedro.


El embarcadero es el punto de llegada a la isla, situado entre dos playas, de arena fina ya que el resto de la isla es más escarpado.

Caminando por su calle principal, Francisco Pizarro, se puede acceder fácilmente a gran parte de sus principales puntos.
Parador fotográfico
A poca distancia del embarcadero hay un mirador con las coloridas letras de Taboga.

Iglesia de San Pedro de Taboga
Es una de las iglesias más antiguas construidas por los españoles en el Pacífico americano. El templo original ya no existe, y el sencillo edificio actual data del siglo XVIII.

Casa de Paul Gauguin
El famoso pintor postimpresionista francés vivió en la isla algunos meses durante el año 1887, huyendo de una crisis económica en su país; después tuvo que trabajar como peón en la construcción del Canal de Panamá y finalmente viajó hasta Martinica y Tahití, donde encontró inspiración para las obras que realizó en la etapa final de su vida. Frente a la que fue su casa, se le rinde homenaje con un mural que representa su cuadro Mujeres de Tahití, que se exhibe en el parisino Museo de Orsay.

Playita Aspin
Se trata de un rinconcito apartado en el que bañarse con un poco de intimidad, lejos de los turistas. Enfrente se divisa Taboguilla, un pequeño islote con depósitos de combustible para los buques que cruzan el Canal.


Playa La Restinga
Esta playa, llamada igual que una localidad de la isla canaria de El Hierro, es una de las más concurridas, con varios chiringuitos donde comprar recuerdos, tomar algo y comer; también hay una caseta con baños y duchas de pago. Nosotros comimos en uno de estos chiringuitos, tomamos pargo y corvina fritos acompañados de arroz con guandú, patacones y ensalada.

Si la marea está baja, se forma un banco de arena que une la playa con el Peñón del Moro.

Otras playas son Playa Honda, al otro lado del embarcadero, y las de Piedra Llana y Barlovento, ya bastante más alejadas.
Otros puntos de interés
Entre las edificaciones de la isla también podemos encontrar otras viviendas de personajes ilustres ligados a la misma, como la del conquistador Francisco Pizarro, la del sacerdote español Hernando de Luque, la de la primera santa del mundo occidental Rosa de Lima, la del pintor panameño Roberto Lewis o la del escritor local Rogelio Sinán.
Senderos de Taboga
La isla tiene hasta 8 senderos para descubrir su naturaleza más salvaje. Dos de ellos, el del Cerro de la Cruz y el de Las Tres Cruces, llevan hasta antiguos búnkeres. Nosotros no hicimos ninguna caminata por el excesivo calor que hacía el día que visitamos la isla.

Flora y fauna
Durante el recorrido se pueden ver multitud de flores que adornan calles y viviendas, por lo que Taboga también es llamada la Isla de las Flores. Hay algunas plantas de piñas; se dice que las primeras fueron plantadas por el padre Luque en 1500 y se exportaron a Hawai, dando lugar a las actuales. Además, la isla es un hábitat natural para varias especies terrestres y marinas. Nosotros pudimos ver numerosas flores de hibisco, así como pelícanos pescando y una iguana paseando por un muro.

Cómo llegar a Taboga
Esta agradable isla se encuentra está situada a 20 kilómetros de la Ciudad de Panamá, existiendo ferris de varias compañías que salen desde la Isla Flamenco de la Calzada Amador (Causeway) y llegan en media hora: Taboga Exprés, Roka y Calypso. La primera de ellas, además, ofrece distintas modalidades de viaje como solo ferri, excursión a la isla con visita guiada, pasadía y pasadía de luxe.
No obstante, en Taboga hay varios alojamientos, para aquellos que prefieran quedarse una o más noches y disfrutar de la tranquilidad de la isla.
Nos sorprendió mucho nuestra visita a Taboga pues, además de bañarnos en agua cristalina y comer sabroso pescado, pudimos descubrir una parte desconocida de la historia de Panamá.
¡¡Hasta el próximo post!!
- Qué comer y dónde en Fuerteventura - 13 abril, 2026
- Ruta por Campania en coche - 6 abril, 2026
- Ruta por la costa amalfitana en coche - 30 marzo, 2026











